La temporada turística de verano 2026 presenta un escenario dinámico y heterogéneo en todo el país, con niveles de ocupación que se activan por picos asociados a eventos, fines de semana y propuestas puntuales, más que por reservas anticipadas o estadías prolongadas. Así lo indica un informe difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que analiza el comportamiento del turismo nacional durante la primera quincena de enero.
Según el relevamiento, los destinos que combinan naturaleza, festivales culturales, fiestas populares y competencias deportivas son los que muestran mejores indicadores de ocupación y mayor empuje de demanda. En ese contexto, se consolida un perfil de turista más selectivo y cuidadoso del gasto, que decide viajar con poca anticipación y prioriza experiencias concretas.
Entre los destinos con mayor desempeño, CAME destacó a Puerto Iguazú, con una ocupación superior al 82% y picos del 85% , Ushuaia con un 88% en los primeros 15 días del mes y un alto nivel de reservas para la segunda quincena, y varias localidades de la Patagonia, el Litoral y Córdoba que registraron ocupación plena o cercana al 90%. También se observaron muy buenos niveles en Bariloche, Mendoza capital, Villa Carlos Paz, Santa Rosa de Calamuchita y distintos destinos de Neuquén.
Un segundo grupo de ciudades mostró niveles medios pero sostenidos, con ocupaciones entre el 60% y el 75%, vinculadas principalmente a escapadas cortas y turismo regional. En contraste, algunos destinos comenzaron la temporada con registros más bajos, aunque con señales de recuperación hacia el resto del mes, apalancadas en agendas culturales y eventos masivos.
El informe subraya además un cambio estructural en los hábitos de viaje. «El turista define su salida cada vez más cerca de la fecha, ajusta la duración de su estadía y controla el gasto» , señalaron desde CAME. En muchos destinos del Norte, el Litoral y el centro del país predominan pernoctes de una o dos noches, mientras que en los polos turísticos consolidados la estadía promedio se mantiene entre tres y cuatro noches.
En términos de gasto, el impacto económico continúa siendo significativo, aunque con un consumo más racional y concentrado. El gasto diario promedio se ubica, en gran parte del país, entre los $70.000 y los $100.000 por persona , con valores más elevados en destinos de alta tracción turística como Puerto Iguazú y Ushuaia, donde el consumo se concentra en excursiones, gastronomía y experiencias de alto valor agregado.
Para la CAME, uno de los principales motores de la temporada son los eventos. Fiestas populares, carnavales, festivales culturales y competencias deportivas funcionan como disparadores del viaje y permiten sostener el movimiento turístico incluso en contextos de mayor cautela en el gasto. A su vez, la naturaleza se mantiene como un producto que no se posterga, con parques nacionales, playas, ríos, termas y experiencias al aire libre entre las opciones más demandadas.
El informe también advierte sobre algunos desafíos que enfrenta el sector, como el crecimiento del alojamiento informal, la presión de los costos operativos y la dependencia del clima y de la agenda de eventos para sostener la ocupación. En ese marco, CAME remarca la importancia de una comunicación precisa y segmentada, para evitar que contingencias puntuales afecten la percepción de destinos que se encuentran plenamente operativos.
En síntesis, el verano 2026 muestra un turismo activo, pero más medido, donde la flexibilidad, la oportunidad y la relación precio–experiencia definen las decisiones de viaje en todo el país.

