El presidente Javier Milei encabezó este sábado en la ciudad santafesina de San Lorenzo el acto oficial de restitución del sable corvo del general José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo, en una ceremonia desarrollada en el histórico Campo de la Gloria.
El evento se realizó en el marco de una conmemoración institucional que reunió a autoridades nacionales y provinciales, fuerzas militares y público, y tuvo como eje central la devolución de la custodia de una de las reliquias más significativas de la historia argentina.
La ceremonia tuvo lugar desde las 19 en las inmediaciones del Convento de San Carlos, espacio emblemático donde el 3 de febrero de 1813 se libró el combate de San Lorenzo, considerado el bautismo de fuego del Regimiento de Granaderos a Caballo. El acto marcó la culminación del traslado del sable desde el Museo Histórico Nacional, una decisión formalizada mediante el Decreto 81/2026, que generó repercusiones políticas, debates públicos y la renuncia de la entonces directora del museo, María Inés Rodríguez Aguilar.
Según se informó oficialmente, el sable llegó horas antes al Convento de San Lorenzo, regresando al mismo suelo donde se desarrolló una de las gestas fundacionales del proceso independentista. Desde la organización del acto se señaló que “El Sable Corvo del General José de San Martín vuelve a pisar el lugar donde se forjó una de las gestas fundacionales de nuestra Patria, a la espera de la ceremonia de entrega al Regimiento de Granaderos”, subrayando el carácter simbólico del acontecimiento.
La ceremonia se inició con la entonación del Himno Nacional Argentino, interpretado por la banda militar ante la formación del Regimiento de Granaderos a Caballo y los asistentes congregados en el Campo de la Gloria. El desarrollo del acto estuvo acompañado por el saludo protocolar de las tropas, en un clima solemne que destacó la impronta histórica del lugar y el peso institucional del momento.
EL DISCURSO PRESIDENCIAL Y LA LECTURA HISTÓRICA

En su discurso, el presidente Milei recordó el aniversario del combate de San Lorenzo y destacó el rol desempeñado por el Regimiento de Granaderos a Caballo en el proceso independentista. Señaló que en ese mismo campo los soldados “derramaron su sangre por una patria que se estaba gestando” y afirmó que la victoria obtenida en 1813 constituyó el punto de partida de la campaña libertadora impulsada por José de San Martín.
El mandatario definió aquel proceso como una “verdadera revolución” y sostuvo que el liderazgo de los próceres permitió liberar a las colonias de un Estado al que describió como “tiránico”, orientado a la defensa de privilegios y no al bienestar ni a la prosperidad de los pueblos del Nuevo Mundo. En ese marco, afirmó que la revolución quebró un orden “estancado, atrasado e injusto” y colocó a las Provincias Unidas “de pie por primera vez en su historia”.
Milei agregó que ese proceso histórico permitió revertir un mundo que describió como “invertido” y sentó las bases para que, en menos de un siglo, la Argentina alcanzara un desarrollo que la proyectó como una nación con aspiraciones de potencia, incluso superando al imperio del cual se había emancipado. Según expresó, ese espíritu libertador debería servir de guía para las decisiones contemporáneas del país.
Al referirse específicamente al sable corvo, el Presidente afirmó que la restitución al Regimiento de Granaderos consagra un gesto de alto contenido simbólico. Señaló que se trata de la espada que “trasladó libertad a tierras que solo conocían el sometimiento” y que su historia recuerda que la libertad implica sacrificios, pero también la posibilidad de alcanzar logros trascendentes para las naciones.
EL SABLE COMO SÍMBOLO Y SU CUSTODIA

Durante su exposición, Milei remarcó que el sable no es “un objeto histórico más” ni una pieza neutral de exhibición, sino “el símbolo material más poderoso de la nación argentina”. Lo definió como una reliquia que porta una historia, una promesa y una misión: llevar la libertad al sur del continente y proyectarla como un ideal de alcance universal.
En la parte final de su mensaje, el Presidente realizó un repaso histórico destinado a fundamentar la decisión del traslado y a responder a las críticas que, según expresó, resultan “infundadas” cuando no consideran los hechos ni las fechas. Recordó la disolución del Regimiento de Granaderos en 1826, su recreación en 1903 y el rol que desempeñó la institución en la repatriación de los restos de José de San Martín, al tiempo que subrayó que el sable fue donado al Estado en 1897, cuando el regimiento aún no había sido reconstituido.
Milei también se refirió a los distintos traslados del sable a lo largo del siglo XX y cuestionó los robos ocurridos en la década del sesenta, a los que calificó como “actos de terrorismo contra el patrimonio nacional”. En ese contexto, sostuvo que la restitución al Regimiento de Granaderos constituye un “acto de justicia histórica” y rechazó los cuestionamientos de sectores políticos a los que acusó de haber debilitado durante años a las Fuerzas Armadas y la defensa nacional.
El Presidente afirmó que el sable corvo es “mucho más que un objeto histórico” y lo definió como una reliquia nacional que encarna el espíritu de la independencia y la soberanía argentina. Señaló que devolver su custodia al Regimiento de Granaderos permite saldar una deuda histórica con la institución fundada por San Martín y aclaró que la decisión no limitará el acceso del público, ya que el sable será exhibido en la sede del regimiento para que pueda ser visitado por todos los argentinos.
La ceremonia concluyó con una invocación a la Patria, al Regimiento de Granaderos y a la continuidad del legado sanmartiniano, cerrando un acto que combinó conmemoración histórica, mensaje político y una fuerte carga simbólica vinculada a los orígenes de la Nación.

