La titular del Ministerio Público Fiscal (MPF) subrogante advirtió inconsistencias en la imputación y solicitó que el expediente vuelva a fiscalía para corregir errores.
En el marco de la primera audiencia preliminar por el crimen de Romina Karban, que dio inicio ayer en la Cámara del Crimen 2 de Sáenz Peña, bajo la supervisión de la jueza técnica Rosana Glibota, la fiscala subrogante María Rosa Osiska solicitó la nulidad parcial de la acusación y pidió que el expediente regrese al Equipo Fiscal 1 de Sáenz Peña para subsanar inconsistencias antes de avanzar hacia el juicio por jurado.
Se trata de la primera audiencia preparatoria en la causa, en la que Osiska interviene como subrogante tras la inhibición de la fiscal suplente Verónica Bastos, que se inhibió en esta causa. Durante la audiencia, la fiscal advirtió «contradicciones y confusiones» en la plataforma fáctica -es decir, en la descripción del hecho imputado- y también en la calificación legal del delito.
«Debe ser clara, precisa y autosuficiente. La imputación tiene que explicarse por sí sola y ser congruente con las pruebas del expediente», explicó. El defensor oficial 2, Matías Jachesky, coincidió con los cuestionamientos de la fiscalía y acompañó los planteos de nulidad.
Falencias en la imputación
Entre los principales cuestionamientos, Osiska señaló que no está correctamente determinado el lugar del hecho, lo que podría afectar garantías constitucionales del imputado.
Además, sostuvo que también deben precisarse aspectos clave como la mecánica del homicidio y el recorrido del agresor, en concordancia con las pruebas reunidas, especialmente el informe de autopsia.
Homicidio agravado
La causa tiene como imputado a un familiar directo de la víctima y está calificada como homicidio agravado por alevosía y el uso de arma de fuego, con el agravante de codicia. Sobre este punto, Osiska explicó que la alevosía deberá acreditarse a partir de un ataque sorpresivo, lo cual -según indicó- se condice con la autopsia, que revela la ausencia de signos de defensa en la víctima.
En tanto, la codicia estaría vinculada a un conflicto económico en el ámbito familiar, presuntamente relacionado con una sucesión. De acuerdo con los peritajes, la víctima recibió cinco disparos: dos en la cabeza y tres en la espalda.
Correcciones antes del juicio
La fiscala remarcó que las nulidades planteadas son de carácter subsanable y deben corregirse de manera inmediata para garantizar un juicio claro y eficaz ante un jurado popular. «Si avanzamos con estas deficiencias, el juicio no va a llegar a buen fin y se podrían vulnerar garantías del proceso», advirtió.
En ese contexto, anticipó que trabajarán de manera conjunta con el equipo fiscal para corregir los errores en el menor tiempo posible, aunque reconoció que esto implicará un retraso en el avance de la causa.
No obstante, aclaró que la prisión preventiva del imputado se mantiene vigente.

