El grupo artístico Barro Musical anunció su primer concierto del año, que se realizará el domingo 19 de abril en el Teatro Galatea, en una propuesta que combina música en vivo, juegos, danza y recursos escénicos pensados para las infancias.
La iniciativa, impulsada por docentes y artistas locales, busca generar un espacio de participación activa tanto para niños como para adultos, en un formato que se aleja del espectáculo tradicional y apuesta por la interacción.
En diálogo con La Voz del Chaco, Gabriel Alsina, músico y productor del proyecto, y Marina “Puky” López García, bailarina y docente, explicaron que el show tendrá un carácter “didáctico y dinámico”, donde el público no solo observará sino que también será parte de la experiencia. “Van a encontrarse con música, instrumentos en vivo, baile, juegos, magia y malabares”, detalló Alsina, al tiempo que subrayó que la propuesta apunta a “disfrutar en familia y generar un momento de encuentro”.
desde el aula
Barro Musical surgió en 2022 en el ámbito de la Fundación Somos Barro, un espacio cultural donde se desarrollaban talleres artísticos para niños. Según relató Alsina, la experiencia en ese entorno fue el punto de partida para construir el proyecto. “Comenzamos brindando talleres de música, baile y expresión corporal, y de ahí empezaron a surgir canciones que queríamos compartir más allá del barrio”, recordó.
En ese proceso, el grupo fue tomando forma con la incorporación de distintos artistas y docentes, hasta consolidarse como una propuesta colectiva. “La idea siempre fue poder compartir la música para las infancias y también para quienes las acompañan”, sostuvo.
Por su parte, López García explicó que el proyecto se apoya en una doble dimensión: la artística y la pedagógica. “Surge de nuestras ganas de hacer arte con las infancias y de esta articulación entre arte y docencia”, señaló. En ese sentido, destacó que el enfoque del grupo se construye a partir de la experiencia cotidiana en el aula.
El juego como lenguaje central
Uno de los ejes que atraviesa la propuesta de Barro Musical es el uso del juego como herramienta principal de aprendizaje y expresión. “Nosotros somos adultos jugando con niños”, definió López García, al describir la filosofía del grupo.
En esa línea, explicó que las actividades se diseñan para estimular la imaginación, la creatividad y la participación espontánea. “No condicionamos al niño. Si quiere bailar, que baile; si quiere cantar, que cante. Fomentamos la libertad y la expresión”, afirmó.
Alsina coincidió en que el juego es el punto de partida para todo el proceso creativo. “El aprendizaje se va dando con el tiempo, pero arrancamos desde la imaginación y la creatividad”, dijo. Según detalló, esa lógica también se traslada a los conciertos, donde el público es invitado a interactuar de manera libre.
Canciones de la experiencia
El repertorio de Barro Musical se nutre tanto de composiciones propias como de reinterpretaciones de otros artistas, con una fuerte impronta local y una amplia variedad de ritmos. “Tenemos chamamé, candombe, cumbia, funk, y estamos trabajando en un reggae”, enumeró Alsina.
En cuanto al contenido de las canciones, explicó que muchas surgen de experiencias personales y del vínculo con las infancias. “Son vivencias, juegos de palabras, situaciones cotidianas. Buscamos que el otro se sienta parte de la canción”, indicó. Un ejemplo de este enfoque es la canción “La chicharra”, construida a partir de juegos fonéticos, o “Rueda la rueda”, que aborda el aprendizaje y la frustración desde una perspectiva lúdica. “También trabajamos la educación emocional”, agregó.
trasciender
el escenario
El impacto del proyecto no se limita a los conciertos. Según contaron los entrevistados, las canciones comenzaron a circular en escuelas y espacios educativos, donde son utilizadas como herramientas pedagógicas.
“Nos llegan muchos videos de niños cantando y haciendo los movimientos”, comentó Alsina. Incluso, mencionó que algunas instituciones incorporaron el material en proyectos escolares. “Eso nos pone muy contentos porque ese es el objetivo: que las canciones lleguen al aula”, sostuvo.López García, por su parte, destacó la devolución afectiva del público. “Nuestros fans son nuestros alumnos”, dijo entre risas, y valoró el vínculo que se genera con las familias. “Sin ellos, los niños no irían solos a los conciertos”, añadió.
Una experiencia participativa
A diferencia de los espectáculos tradicionales, Barro Musical propone una dinámica en la que el público tiene un rol activo. Durante las presentaciones, se utilizan objetos, consignas abiertas y recursos escénicos que invitan a la interacción. “Notamos mucha aceptación por parte de la familia y de los niños”, aseguró Alsina. En ese sentido, remarcó que la participación no es obligatoria, sino que se construye desde la invitación. “Cada uno se acerca si quiere”, explicó. Este enfoque también apunta a involucrar a los adultos, quienes muchas veces encuentran dificultades para expresarse. “A los grandes también nos cuesta movernos, cantar o soltarnos. Trabajamos eso”, indicó López García.
Producción audiovisual
Además de las presentaciones en vivo, el grupo desarrolló una serie de contenidos audiovisuales que se encuentran disponibles en plataformas digitales. “Tenemos un canal de YouTube y nuestras canciones también están en Spotify”, detalló Alsina. Hasta el momento, el colectivo produjo cuatro materiales audiovisuales, algunos en colaboración con productoras y otros de manera independiente.
También mantienen una presencia activa en redes sociales, donde comparten juegos, propuestas corporales y construcción de instrumentos con elementos cotidianos.
En sus primeros años de trayectoria, Barro Musical participó en distintos escenarios y eventos culturales de la región, como el Parque de la Democracia, la Casa de las Culturas, el Complejo Guido Miranda y la Bienal de Resistencia, entre otros. Además, llevaron su propuesta a localidades de Corrientes, Misiones y Formosa, ampliando su alcance territorial. “Fuimos sumando fechas y creciendo como grupo”, señaló Alsina.
Actualmente, el colectivo está integrado por seis artistas, entre músicos, bailarines y performers, lo que permite enriquecer la puesta en escena con múltiples lenguajes.
.“Va a ser un concierto donde van a poder escuchar música, jugar, bailar y compartir en familia”, expresó Alsina. Además, destacó la importancia de generar estos espacios en la rutina cotidiana. “A veces estamos muy apurados en la semana, y esto es una oportunidad para fortalecer el vínculo”, reflexionó.
López García, en tanto, insistió en el carácter abierto de la propuesta. “Es una invitación a jugar, a crear y a disfrutar juntos”, concluyó.

