La esposa de la víctima sostuvo que el ataque fue directo y pidió protección urgente. La causa ya tiene dos detenidos y no descartan nuevas imputaciones.






La investigación por el asesinato de Rubén Fernández, el panadero de 47 años conocido como “Ñoño”, avanza con la toma de declaraciones testimoniales en Fontana, en medio de un fuerte reclamo de justicia por parte de su familia, que además denunció nuevas amenazas.
Fernández murió tras recibir un disparo durante una balacera ocurrida en su barrio. Según relataron allegados, la víctima habría salido a ver qué sucedía en medio del conflicto y fue alcanzado por una bala. Sin embargo, su esposa, Silvia Ávalos, sostuvo que el ataque no fue accidental.
“Él vino a matar, a matar a sangre fría”, afirmó la mujer en diálogo con la prensa. Según su testimonio, el agresor —un menor de edad— habría actuado con un arma de fuego y en compañía de su entorno familiar. En ese sentido, apuntó directamente contra la madre del joven, a quien identificó como Leonela Quintana, y también contra el padrastro, al sostener que “los tres son culpables”.
De acuerdo a lo informado, por el hecho ya se encuentran detenidos el presunto autor del disparo y su padrastro, mientras que la situación de la madre continúa bajo análisis judicial. La fiscalía interviniente avanza en la recolección de pruebas y testimonios para determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los involucrados.
Ávalos aseguró que el episodio estuvo precedido por amenazas y denunció que la mujer señalada continúa intimidando a la familia. “Dice que va a seguir matando. Yo temo por mi vida y por la de mis hijos”, expresó, al tiempo que pidió medidas de protección. “No tenemos seguridad, necesito resguardo urgente”, agregó.
La mujer también afirmó que existen antecedentes conflictivos en el barrio vinculados al entorno del acusado y que incluso otros vecinos habrían sido víctimas de hechos violentos. Además, indicó que la familia aportó material fílmico a la causa, el cual ya se encuentra en manos de la Justicia.
Mientras avanzan las testimoniales y peritajes, la familia de Fernández insiste en que el caso no quede impune y solicita que se investigue a todos los posibles responsables. “Confío en la Justicia, pero pido que se haga justicia por mi marido”, concluyó Ávalos.

