El ex presidente de la Nación, Mauricio Macri, fue recibido ayer por el gobernador Leandro Zdero, en la Casa de Gobierno, en una reunión que constituyó una instancia significativa dentro de la agenda del exmandatario en la región, en el marco de una visita orientada a la reorganización y proyección de su espacio político.
Durante la audiencia, ambos dirigentes intercambiaron puntos de vista vinculados a la coyuntura nacional, abordando dimensiones económicas, sociales y políticas que atraviesan al país.
La conversación incluyó reflexiones sobre el desarrollo productivo, la generación de empleo y la necesidad de impulsar políticas públicas que fortalezcan el crecimiento regional, en especial en provincias del norte argentino.
El diálogo entre Zdero y Macri se caracterizó por una impronta de cooperación institucional, en la que se destacó la importancia de sostener canales abiertos entre distintos niveles de gobierno y referentes políticos.
La reunión contó, además, con la presencia de funcionarios y dirigentes que integran el equipo de gobierno provincial y el espacio político del ex presidente. Entre ellos, participaron la secretaria coordinadora de Gabinete, Carolina Meiriño; el secretario general de la Gobernación, Julio Ferro; y el diputado nacional Fernando de Andreis.
VISITA POLÍTICA Y RELANZAMIENTO PARTIDARIO
La presencia de Macri en Resistencia se inscribió en la gira Próximo Paso, una iniciativa orientada a reactivar la dinámica interna del PRO y proyectar su posicionamiento de cara a los desafíos políticos futuros. La actividad central se desarrolló en el Centro de Convenciones Gala.
El evento reunió a dirigentes de distintas provincias del Nordeste Argentino, consolidando un espacio de intercambio político y estratégico.
La apertura estuvo a cargo de Patricio Amarilla, presidente del PRO Chaco, junto a Horacio Loreiro, titular del PRO Misiones, y Marcos Amarilla, presidente del PRO Formosa, quienes dieron la bienvenida a los participantes.
La jornada se estructuró en tres etapas temáticas, identificadas con las letras P, R y O, en una construcción simbólica que remite a la identidad partidaria.
En la primera instancia, disertaron Gustavo Arengo, ministro de Hacienda de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba), Ricardo Quiroz, de la Fundación Pensar de Misiones, y Jorge Bulman, de Corrientes.
La segunda etapa incluyó exposiciones vinculadas a temas contemporáneos y legislativos, con la participación del legislador porteño Darío Nieto, quien abordó el impacto de la inteligencia artificial, y del senador nacional Martín Goerling, quien analizó la situación actual del Congreso.
Finalmente, la tercera etapa contó con la intervención de Fernando De Andreis y del propio Mauricio Macri.
Cohesión
Macri también hizo énfasis en la importancia de la autocrítica y la responsabilidad política dentro de su espacio.
En ese marco, expresó: «Por la confianza que nos han brindado al cambio que propusimos, nos sentimos obligados a aceptar lo que está bien y a señalar lo que está mal en este proyecto que compartimos. El silencio no ayuda al cambio, lo traiciona».
El exmandatario subrayó la necesidad de fortalecer la cohesión interna, destacando que las diferencias deben ser superadas en función de objetivos comunes.
En esa línea, afirmó: «Hay que ser mejor de lo que somos, dejemos de lado nuestras diferencias porque está en juego el futuro de nuestras familias».
«La Argentina necesita salir adelante y que los jóvenes que se fueron, marcarles el terreno para volver», sostuvo en alusión a la emigración y la necesidad de generar condiciones para el retorno.
Crítica al populismo
En su intervención, Macri expuso una serie de definiciones sobre el rumbo político de su espacio y el escenario nacional. En ese marco, afirmó: «Tenemos la idea de blindar el cambio, ese que nos propusimos en 2015 y plantamos la semilla del mismo, pero en 2019, volvió el ejército de la demolición».
El expresidente sostuvo que el proceso iniciado durante su gestión requiere consolidación y continuidad, remarcando la necesidad de evitar retrocesos.
En esa línea, señaló: «Tenemos que blindar el cambio y eso requiere un trabajo de todos los días». «Hace casi dos décadas nos propusimos a dar un cambio rotundo, algo que ninguna generación se atrevió a hacer, puedo decir que somos los que pusimos la semilla del cambio y libertad en la Argentina», subrayó.
Macri también hizo referencia a la situación política actual y a las perspectivas electorales, recordando: «En 2023 volvimos a avanzar pero el cambio no está blindado porque no está asegurado de que retroceda de nuevo ante la vuelta del populismo».

