El Museo de Bellas Artes René Brusau participó en la ciudad de Buenos Aires de una jornada especial realizada en la Academia Nacional de Bellas Artes, en la que se proyectó el documental Empuje. Vanguardia y modernidad.
La huella de Emilio Pettoruti en el Chaco, una producción concretada en 2025 que abordó la historia y el proceso integral de restauración de una obra emblemática del arte moderno argentino.
La actividad se llevó adelante el miércoles 22, a las 18, en la sede de la Academia ubicada en Sánchez de Bustamante 2663, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba), consolidando un espacio de difusión nacional orientado a visibilizar el patrimonio artístico chaqueño y los procesos técnicos vinculados a su preservación.
En ese marco, el documental ofreció una reconstrucción detallada del origen, el valor patrimonial y las distintas etapas de restauración del mural Empuje, realizado por Emilio Pettoruti entre 1962 y 1963 y emplazado en el entrepiso de la Casa de Gobierno del Chaco.
La obra, de grandes dimensiones -14 metros de largo por 5 metros de alto- y ejecutada con mosaicos venecianos, fue inaugurada el 6 de octubre de 1963 en el marco de un impulso cultural promovido por el Fogón de los Arrieros y en consonancia con un plan de embellecimiento urbano de la ciudad.
Considerada una pieza central del patrimonio cultural provincial, su relevancia histórica motivó su declaración como Monumento Histórico Nacional, consolidando su estatus como una referencia insoslayable dentro del acervo artístico argentino.
En relación con el sentido conceptual de la obra, el propio Emilio Pettoruti expresó que «representa la fuerza, el dinamismo, el coraje y el impulso de una provincia en crecimiento», una definición que ha sido retomada como eje interpretativo tanto en la investigación documental como en el proceso de restauración.
RESTAURACIÓN Y RECONOCIMIENTO PROFESIONAL
En este contexto, se destacó la participación de la restauradora correntina Elisa Martínez, quien fue reconocida en Buenos Aires por su labor en la recuperación del mural, integrando un proceso técnico y artístico orientado a preservar la integridad de la obra.
La restauración fue encabezada por Elisa Martínez junto a su equipo, quienes llevaron adelante un trabajo exhaustivo de conservación iniciado en octubre de 2025, considerado un paso fundamental para garantizar la continuidad material y simbólica de esta pieza única.
Con más de cuatro décadas de trayectoria en la restauración de bienes culturales, Martínez condujo una intervención que abarcó distintas etapas técnicas, desde diagnósticos estructurales hasta procesos de limpieza, consolidación y reintegración, todos registrados en el documental producido por el Muba.
El trabajo se inscribió dentro de una perspectiva contemporánea de conservación patrimonial, en la que se combinan criterios científicos con una lectura histórica y estética de la obra, respetando sus valores originales y su contexto de producción.

