El Parlamento del MERCOSUR realizó en Montevideo una sesión especial de homenaje al Papa Francisco bajo el lema “Francisco, el Papa de la Paz: hacia una geopolítica de la paz en el Mercosur”, en una iniciativa promovida por el parlamentario chaqueño Raúl Bittel.
La actividad reunió a representantes políticos, institucionales, sociales y religiosos de distintos países de la región con el propósito de reflexionar sobre la dimensión política y humanista del pensamiento del pontífice argentino, así como sobre la vigencia de su mensaje en un escenario internacional marcado por conflictos, tensiones geopolíticas y profundas desigualdades sociales.
El encuentro contó con la presencia de diversas autoridades regionales y referentes públicos vinculados a la integración sudamericana. Entre los asistentes estuvieron el presidente del PARLASUR, Rodrigo Gamarra; el presidente de la Cámara de Representantes de Uruguay, Rodrigo Goñi; el vicario general de la Arquidiócesis de Montevideo, Gonzalo Estévez, en representación del arzobispo Daniel Sturla; el diputado argentino y sacerdote Juan Carlos Molina; el diputado nacional Eduardo Valdés; y el referente social Gustavo Vera.

Durante su intervención, Raúl Bittel sostuvo que la convocatoria no debía limitarse a un reconocimiento simbólico o institucional, sino transformarse en una instancia de reflexión orientada a la acción política concreta. En ese marco, afirmó que Francisco “no fue solamente un líder religioso de dimensión global, sino también un constructor del pensamiento político mundial de la paz”, subrayando la influencia del Papa en debates contemporáneos vinculados con la justicia social, la integración y la resolución pacífica de los conflictos.
EL MENSAJE DE LA PAZ Y LA INTEGRACIÓN
En el desarrollo de la jornada, los expositores coincidieron en señalar que el legado de Papa Francisco trasciende el plano estrictamente religioso y se proyecta como una referencia ética y política para las instituciones contemporáneas. En particular, se destacó que su pensamiento impulsó una mirada centrada en la dignidad humana, la reducción de las desigualdades y la necesidad de fortalecer mecanismos de diálogo entre los pueblos en un contexto global atravesado por crisis sociales y tensiones internacionales crecientes.
Bittel subrayó además que el mensaje del pontífice interpela de manera directa al proceso de integración regional y al rol institucional del PARLASUR dentro del MERCOSUR. “El PARLASUR debe ser una herramienta para construir paz en América del Sur, una paz real, basada en el diálogo, la integración y el respeto entre los pueblos”, expresó el parlamentario, al plantear la necesidad de fortalecer los espacios regionales como ámbitos de cooperación política y construcción democrática.

En consonancia con el documento presentado durante la sesión, se remarcó que la figura de Francisco constituye una voz surgida desde el sur global que logró proyectarse hacia el escenario internacional con una fuerte impronta humanista. Los participantes señalaron que el Papa instaló en la agenda pública mundial debates vinculados con la desigualdad, la exclusión social, las migraciones, la cultura del descarte y la necesidad de recuperar principios éticos en el ejercicio de la política y en las relaciones entre los Estados.
Asimismo, durante el homenaje se retomó especialmente el concepto de paz impulsado por Francisco, entendido no solo como ausencia de guerra o conflicto, sino como una construcción permanente vinculada a la justicia social y la igualdad de oportunidades. “No hay paz verdadera si se naturaliza la desigualdad”, fue una de las frases destacadas a lo largo del encuentro, en el que se insistió en la necesidad de promover políticas regionales orientadas a reducir brechas sociales y fortalecer la cohesión entre las comunidades.
UNA AGENDA REGIONAL BASADA EN LA FRATERNIDAD

Los participantes también pusieron en valor el papel estratégico del MERCOSUR como herramienta política y diplomática para consolidar una agenda regional basada en la cooperación, la democracia y la fraternidad entre los pueblos sudamericanos. En ese sentido, se planteó la importancia de fortalecer institucionalmente al PARLASUR para que pueda canalizar demandas sociales y consolidarse como un espacio activo en la promoción de consensos regionales orientados a la paz y la integración.
Otro de los ejes centrales del encuentro fue la reivindicación de la “cultura del encuentro” promovida por Francisco frente a los discursos de odio, las divisiones sociales y los procesos de fragmentación política que atraviesan a distintas sociedades contemporáneas. En palabras de Bittel, “la verdadera fortaleza de los pueblos está en su capacidad de construir comunidad”, una definición que sintetizó el enfoque humanista y colectivo reivindicado durante toda la jornada parlamentaria.
La sesión especial concluyó con un mensaje compartido entre los participantes: el legado de Francisco debe expresarse en acciones concretas y no quedar reducido únicamente al plano de la memoria o el reconocimiento simbólico. “No se trata solo de homenajearlo, sino de continuarlo”, señalaron durante el cierre del encuentro, que reafirmó el compromiso del PARLASUR con la construcción de una región más integrada, justa y pacífica, inspirada en el pensamiento de quien logró proyectar desde América Latina una voz universal en defensa de la dignidad humana.

