El delincuente, que llevaba ropa robada entre sus prendas, fue denunciado por los vecinos a través del sistema 911.
Al ser identificado, la Policía descubrió que tenía un pendiente con la Justicia desde hace cuatro años por una causa de amenazas.
Lo irónico de todo esto es que la Justicia permitió que sea liberado enseguida, dejando una sensación agria en los uniformados que lo arrestaron y, principalmente, en la comunidad que denunció al delincuente.
EL HECHO
El procedimiento se originó alrededor de las 20.30, cuando ingresaron reiterados llamados de emergencias al 911.
Vecinos de la calle Héctor Chiche Freschi al 2500 manifestaron que un sujeto se encontraba saltando los muros lindantes de las propiedades del barrio.
De inmediato, la policía se comisionó en el lugar. Al notar la llegada del patrullero, el sospechoso intentó huir atravesando diferentes terrenos privados.
Sin embargo, tras un rápido despliegue y una persecución a pie por la zona, los agentes lograron cercarlo y reducirlo.
El demorado (39) fue identificado y seria de villa Barberán. Al momento de la requisa superficial, los uniformados hallaron entre sus pertenencias una remera deportiva azul y una prenda de vestir intima de mujer, elementos que fueron formalmente secuestrados.
Una vez en la dependencia policial, los operadores verificaron los datos del detenido en el Sistema de Gestión Biométrica (Sigebi).
El entrecruzamiento de datos arrojó que sobre este masculino pesaba un pedido activo de aprehensión y detención emitida el 10 de mayo de 2022 en una causa por supuestas amenazas, expediente que tramitaba ante la Unidad Fiscal 10.
DE VUELTA
A LAS CALLES
Tras consultar con la Fiscalía 15, dispuso que, al tratarse de un expediente viejo de 2022, el delito se encuentra prescripto.
Por tal motivo, ordenó que sea notificado de las actuaciones en libertad.
Por su parte, el juez de Faltas Bruno Erquia dispuso que sea notificado de un acta contravencional en carácter de detenido por supuesta infracción al artículo 126° del Código de Faltas Provincial (Intromisión Indebida).
Con esta decisión, legal seguramente, al delincuente le quedarán dos sensaciones: una, que tuvo suerte y aprenderá la lección, o, en segundo lugar, que con este tipo de leyes, robar, saltar por los techos, huir de la policía, no tiene un castigo riguroso.

