Vendedores ambulantes realizarán un Facturazo en Resistencia y denuncian persecución, falta de respuestas oficiales y una política de exclusión hacia la economía popular.
Más de 70 vendedores ambulantes de Resistencia realizarán este jueves 25 de junio, a las 9 de la mañana en Plaza 25 de Mayo, una protesta denominada «Facturazo» para visibilizar la situación que atraviesan cientos de familias que dependen de la economía popular para subsistir.
La iniciativa consistirá en la entrega gratuita y simbólica de facturas de elaboración propia a vecinos y transeúntes, junto con la lectura de un petitorio en el que expondrán los principales puntos de un reclamo que aseguran haber llevado durante meses ante distintos organismos sin obtener respuestas concretas.
El sector está integrado por vendedores de panificados, pancheros, jugueteros y trabajadores de distintos rubros que desarrollan su actividad en espacios públicos de la ciudad. Según sostienen, la situación se agravó durante los últimos meses debido a operativos, decomisos, multas y restricciones que afectan directamente sus posibilidades de generar ingresos.
«Vivimos en una de las ciudades con mayor desempleo del país. Muchos llegamos a esta actividad porque fue la única alternativa para sostener a nuestras familias. Sin embargo, lejos de encontrar acompañamiento, nos encontramos con persecución y obstáculos para trabajar», expresaron.
Los trabajadores afirman que ni la Municipalidad ni el Gobierno provincial han dado respuestas a sus planteos. Por el contrario, sostienen que la única presencia del Estado se manifiesta a través de controles y procedimientos que consideran arbitrarios y que terminan afectando a quienes intentan ganarse la vida de manera honesta.
La protesta tendrá lugar además en la antesala de la Bienal Internacional de Escultura, uno de los eventos más importantes de la agenda cultural chaqueña. En ese contexto, los vendedores cuestionan lo que consideran una estrategia para invisibilizar la realidad social de la ciudad.
«Sentimos que nos quieren ocultar. Quieren mostrar una ciudad perfecta al país y al mundo, pero sin los trabajadores que todos los días salen a buscar el sustento para sus hogares. No somos delincuentes ni el problema de Resistencia. Somos parte de una realidad que existe y que merece ser escuchada», señalaron.
Bajo la consigna «Trabajar no es delito», el Facturazo buscará abrir una instancia de diálogo con las autoridades y poner en agenda la situación de uno de los sectores más afectados por la crisis económica, el desempleo y la falta de oportunidades laborales.

