Gendarmería realizó una inspección que se extendió durante más de ocho horas sobre tres móviles policiales bajo resguardo judicial. La Justicia permitió la presencia de representantes de las partes, aunque prohibió registros audiovisuales durante el procedimiento. Este miércoles es la pericia de los celulares.
La investigación por la desaparición de Axel Alejandro González sumó este martes una de las medidas periciales más relevantes desde el inicio de la causa. Durante más de ocho horas, especialistas de Gendarmería Nacional realizaron una exhaustiva inspección criminalística sobre tres móviles policiales secuestrados en el marco del expediente que busca determinar qué ocurrió con el joven desaparecido desde el 17 de mayo.
La diligencia se desarrolló en la sede de la Jefatura de la Región VIII de Gendarmería Nacional, en Corrientes, y contó con la participación de peritos, canes especializados en búsqueda de restos humanos y representantes de las distintas partes involucradas en la causa.
Según surge de una resolución incorporada al expediente, el Equipo Fiscal Especial autorizó expresamente la presencia de los abogados Miguel Ángel Barceló y Macarena Barceló Fogar, defensores de Antonio Omar Íñiguez y Leonardo Nicolás Silva, así como también de las letradas Victoria Manuela González y Mónica Alejandra Sánchez.
Participación de las defensas
El documento judicial establece que los representantes legales manifestaron su intención de estar presentes durante el desarrollo de las tareas periciales y que la Fiscalía autorizó su participación en carácter de observadores.
No obstante, la resolución también fijó límites estrictos para preservar la validez de las diligencias.
La medida dispuso la prohibición expresa de realizar filmaciones, registros audiovisuales o cualquier otro mecanismo de captación de imágenes durante la ejecución de las pericias.
Según se indicó oficialmente, la restricción tuvo como finalidad garantizar la integridad, regularidad y adecuado desarrollo de las operaciones periciales.
La participación de los abogados quedó limitada a la observación de los procedimientos y a la formulación de observaciones técnicas que pudieran considerarse pertinentes dentro del marco legal.

Ocho horas de pericias
El procedimiento comenzó alrededor de las 14 y se extendió hasta las 22.
Durante ese lapso, los especialistas realizaron inspecciones sobre dos camionetas policiales y un automóvil secuestrados previamente por orden judicial.
Las tareas incluyeron toma de muestras en distintos sectores de los vehículos y la intervención de tres canes especializados en detección de restos humanos.
Tras la finalización de las pericias, Miguel Barceló calificó la medida como un procedimiento sin antecedentes en la provincia.
«Es una situación inédita por su extensión y por la posibilidad que tuvieron todas las partes de participar y observar el desarrollo completo de las tareas», sostuvo el abogado.
Indicios que deberán ser confirmados
De acuerdo con lo informado por Barceló y Fogar, durante las inspecciones habrían surgido indicios compatibles con posibles rastros hemáticos en los tres móviles analizados.
Sin embargo, los resultados definitivos dependerán de estudios científicos complementarios que deberán realizarse sobre las muestras recolectadas.
Las pericias de laboratorio serán las encargadas de determinar si los rastros corresponden efectivamente a sangre humana y, en caso afirmativo, establecer su origen biológico mediante análisis genéticos.
Una semana clave para la causa
Las pericias sobre los patrulleros se producen en paralelo con otras medidas consideradas fundamentales para la investigación.
Entre ellas figura la apertura y extracción de información de los teléfonos celulares secuestrados durante los allanamientos realizados en el marco de la causa, procedimientos que quedaron a cargo de especialistas de Gendarmería Nacional.
De acuerdo con un decreto firmado por la fiscal Julieta Arolfo el 22 de junio, la pericia fue notificada formalmente a todas las partes y se desarrolló con la participación conjunta de efectivos del Escuadrón 48 «Corrientes» de Gendarmería Nacional, personal de la División Cuartel Aeropuerto de Posadas y canes especializados en búsqueda y detección olfativa. El documento judicial establecía que los tres vehículos secuestrados —los móviles policiales N-156 y N-105, ambos camionetas Nissan Frontier, y el automóvil Toyota Etios identificado como PE-153— debían ser sometidos a inspecciones odorológicas, búsqueda de rastros hemáticos y restos biológicos, además de una pericia integral de daños para documentar posibles roturas, reparaciones recientes, abolladuras o cualquier otra alteración que pudiera resultar de interés para la investigación.
La diligencia ordenada por la Fiscalía formó parte de una batería de medidas consideradas decisivas para la causa. Mientras los resultados definitivos de estas pericias son aguardados por todas las partes, este martes comenzó además en Corrientes la extracción y análisis de información de los teléfonos celulares secuestrados durante la investigación, otro de los procedimientos que podría aportar datos clave para reconstruir las últimas horas de Axel González antes de su desaparición.
Mientras continúan los análisis tecnológicos, genéticos y criminalísticos, Axel González permanece desaparecido y la investigación sigue concentrando esfuerzos para reconstruir los hechos ocurridos durante la madrugada del 17 de mayo en Fontana.
A más de un mes de la desaparición del joven, la causa continúa abierta y sin respuestas definitivas sobre su paradero.

