La fiscala Ana Graciela González De Pacce dio por concluida la investigación penal preparatoria por la muerte de Sol Gómez Montiel, la adolescente (13) asesinada en marzo de 2025 en el barrio Aipo de Fontana, y solicitó que el caso llegue a juicio.
El requerimiento de elevación a juicio, incorporado al expediente 8539/2025-1, pide que Benjamín Andrés Castillo, el joven (18) señalado como único acusado, sea juzgado por la Cámara Tercera en lo Criminal.
De acuerdo con la acusación fiscal, Castillo deberá responder por un homicidio doblemente agravado, tanto por el supuesto ensañamiento como por haberse tratado de un crimen cometido contra una mujer en un contexto de violencia de género, calificación que contempla la figura de femicidio. Ese delito, en caso de condena, prevé la pena de prisión perpetua.
La presentación fue realizada por González De Pacce, titular del Equipo Fiscal 2, luego de dar por cumplidas las medidas de prueba previstas para esta etapa del proceso.
Con la investigación cerrada, la causa avanza ahora hacia el juicio oral, donde deberá determinarse la responsabilidad penal del acusado.
El crimen ocurrió el 21 de marzo de 2025. Sol había vuelto de la escuela y salió nuevamente de su casa para hacer unas compras destinadas al almuerzo.
Primero fue a un quiosco en busca de una gaseosa y mayonesa; al no encontrar el producto, regresó a su domicilio y volvió a salir hacia el comercio. Desde ese momento, no se supo más de ella.
Al notar su ausencia, la familia comenzó a buscarla por el barrio y, en ese contexto, se cruzó con Castillo, quien aseguró haber visto a la chica subir a una motocicleta y alejarse del lugar. Esa versión se reveló falsa poco después.
Tras la denuncia familiar intervino la Policía, y una vecina alertó sobre la vivienda de Castillo. Al ingresar al lugar, los efectivos encontraron el cuerpo de la adolescente en el fondo del terreno, oculto bajo lonas y cartones.
Durante el procedimiento se secuestró un amortiguador delantero de una motocicleta de 110 cilindradas con manchas de sangre, elemento que, según la investigación, habría sido utilizado para el golpe mortal.
Asimismo, Castillo permaneció en el lugar y, según las actuaciones, cuando llegó una tía suya se quebró: «Me mandé una cagada».

