El indicador de JP Morgan llegó a 494 puntos básicos en la apertura de los mercados. Los bonos argentinos acumulan pérdidas en agosto y los analistas señalan una combinación de factores externos e internos.
El riesgo país argentino volvió a acercarse a los 500 puntos básicos y alcanzó este martes su nivel más elevado desde junio. El indicador elaborado por JP Morgan llegó a 494 unidades durante la apertura de los mercados, en una jornada marcada por nuevas bajas de los bonos argentinos en dólares.
El indicador había alcanzado un mínimo de 403 puntos básicos, el nivel más bajo en más de ocho años. Desde entonces, comenzó a recuperar terreno y durante agosto acumuló un incremento cercano a los 50 puntos.
El riesgo país mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos soberanos argentinos y el de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Cuanto mayor es el indicador, mayor es la percepción de riesgo que tienen los inversores sobre la capacidad de un país para afrontar sus compromisos de deuda.
Los bonos argentinos, nuevamente bajo presión
Durante agosto, los bonos argentinos hard dollar, entre ellos los Bonares y Globales, acumularon una caída promedio del 2,5%.
Los analistas consultados atribuyen este comportamiento a una combinación de factores. Entre ellos aparecen la mayor volatilidad financiera internacional, el menor ritmo de compras del Banco Central en el mercado oficial y, principalmente, cuestiones vinculadas con la situación económica y política argentina.
Desde Cohen Aliados Financieros señalaron que el mercado volvió a concentrarse en los fundamentos locales después de varios meses en los que los bonos argentinos habían mostrado un desempeño superior al de otros mercados emergentes.
En la misma línea, desde SBS indicaron que el riesgo país se alejó de la zona de los 400 puntos y remarcaron que, además del contexto financiero internacional, comienzan a ganar importancia factores vinculados con el empleo, los salarios y el escenario electoral de 2027.
Las dudas del mercado de cara a 2027
Otro de los elementos que aparece en el análisis de los especialistas es la incertidumbre política. Desde Fundación Mediterránea señalaron que, además de las reservas internacionales, pesan las restricciones a los movimientos de capitales y el historial de incumplimientos de deuda de Argentina.
También identificaron como un factor de riesgo la posibilidad de cambios significativos en la política económica después de cada elección presidencial.
Por su parte, GMA Capital destacó que la estabilidad del dólar mayorista, que se ubicó en torno a los $1.492, no logró trasladarse al resto de los activos argentinos. En ese contexto, las acciones profundizaron su corrección y el riesgo país continuó en ascenso.
Los analistas remarcaron que, mientras los mercados emergentes mostraron mayor estabilidad, los bonos argentinos estuvieron afectados principalmente por factores internos.
A esto se suman las señales políticas y los datos de actividad económica, que muestran una recuperación desigual entre sectores. Para distintas consultoras, el comportamiento de los mercados comienza a incorporar cada vez más las expectativas sobre el escenario político y económico que enfrentará el Gobierno de cara a 2027.

