La Policía del Chaco intervino este jueves en inmediaciones de la Escuela N° 43, sobre avenida Las Piedras, en Barranqueras, luego de que se radicara una denuncia por un presunto abuso contra una nena de 10 años.
Según el relato de la familia de la menor, el episodio se produjo cerca del mediodía, cuando la chica se encontraba junto a dos primos en la vereda del establecimiento, frente a una obra en construcción.
De acuerdo con esa versión, un trabajador de la obra se acercó al grupo de chicos y les preguntó de dónde eran y en qué barrio vivían. En ese contexto, habría hecho un comentario dirigido a la nena vinculado a su condición de niña y, acto seguido, habría intentado tocarla. Un familiar que presenciaba la escena intervino para frenarlo.
El hecho fue advertido primero por una docente, quien dio aviso telefónico a la familia. Al llegar al lugar, los familiares encontraron a la menor asustada y llorando, e identificaron al trabajador señalado por la maestra como la persona involucrada. Fue entonces cuando se produjo un confrontamiento entre la familia y un grupo de obreros de la obra, que quedó registrado en un video que circula en redes sociales: según los familiares, no lograron dialogar con ningún responsable jerárquico más allá de un capataz, y la situación se tensó cuando varios trabajadores se les habrían acercado de forma amenazante. También señalaron un aparente estado de ebriedad de los operarios, dato que hasta el momento no fue confirmado oficialmente.
Ese cruce derivó en la intervención policial: un llamado al 911 alertó sobre un desorden en la vía pública protagonizado por un hombre en la zona. Al arribar, los efectivos entrevistaron a un hombre de 68 años, quien manifestó trabajar en la obra y haber mantenido una discusión con una mujer, además de a una docente y a la vicedirectora del establecimiento, en el marco de las primeras actuaciones.
Según trascendió del informe policial, el episodio estaría vinculado con la denuncia radicada por la madre de la alumna, quien manifestó que su hija fue víctima de un presunto abuso. A partir de esa presentación, conforme al protocolo vigente, la mujer y la nena fueron trasladadas hacia el Departamento de Violencia Familiar y de Género de Resistencia, donde continúan las actuaciones.
La familia remarcó además que el hecho no debería haberse originado con la sola presencia de personal de una obra en las inmediaciones del ingreso escolar, y reclamó mayores resguardos en los horarios de entrada y salida de los alumnos. La causa quedó en manos de la Justicia, que deberá establecer, a partir de los testimonios y las pruebas disponibles, cómo se produjeron los hechos. Por tratarse de una menor de edad, su identidad continúa resguardada.

