Por esas cosas que solo las leyes y la Justicia saben, un violador condenado no fue preso y habría vuelto a atacar a la misma víctima: su propia nieta.
Se trata de Roberto Ángel Bassispano (70), quien nuevamente fue detenido e imputado por abuso sexual con acceso, agravado por la descendencia y por tener la guarda de la víctima.
Ayer, tras ser imputado, salió de fiscalía esposado y ante el repudio de su familia, encabezada por el padre de la pequeña.
Fue alojado en la seccional Tercera y se espera conocer la fecha del segundo juicio. Se supone que no será liberado, en caso de ser hallado culpable como sucedió el año pasado, cuando fue sentenciado a tres años de prisión de ejecución condicional y que tuvo a su pequeña nieta (4) como víctima.
Ahora fue imputado por abuso sexual con acceso, agravado por la descendencia y por tener la guarda de la criatura, en relación con el segundo episodio denunciado, ocurrido presuntamente en octubre de 2025.
DENUNCIA
El padre de la nena, Raúl Fortini, habló con los medios y señaló que ella habría sido trasladada hasta el domicilio de su abuelo materno pese a la existencia de una prohibición de acercamiento.
Se señala que los padres de la nena están separados y que la menor viviría en la casa de su madre, donde residiría el abuelo en cuestión.
Luego de ese encuentro, la familia denunció un nuevo episodio de abuso sexual y se activaron los mecanismos de protección correspondientes.
La menor fue entrevistada mediante cámara Gesell y, según manifestó su padre, el resultado de esa instancia aportó elementos relevantes para la investigación.
Además, cuestionó el accionar de la madre de la niña y sostuvo que habría permitido el contacto de la menor con Bassispano pese a las restricciones vigentes.
Actualmente, según indicó el padre, la menor permanece bajo su cuidado exclusivo.
La causa continúa bajo investigación y será la Justicia la que deberá determinar las circunstancias del segundo episodio denunciado y las responsabilidades penales que correspondan.

