Dos hermanos (19 y 22) están con detención domiciliaria e imputados por intimidación pública. La causa federal empezó con una alerta del FBI sobre un presunto plan para atacar establecimientos educativos el próximo 28.
En la audiencia, los jóvenes dijeron que todo había sido una broma. El fiscal federal Carlos Amad, a cargo de la investigación, no le da crédito a esa explicación. «Más allá de lo que hayan dicho en la audiencia, yo tengo que evaluar todo, y me parece que con las cosas que encontramos así a primera vista no era una broma», dijo Amad en diálogo con N9.
Según contó el fiscal, el FBI envió la información a un gabinete especializado de la Policía Federal Argentina (PFA), que a su vez la derivó a la fiscalía. La agencia estadounidense ya tenía geolocalizado a un joven, con su número de teléfono, su domicilio y sus redes sociales.
Además, advirtió que había consultado a una Inteligencia Artificial (IA) sobre atentados, explosivos y homicidios, en las que también mencionaba colegios.
Con esos datos se abrió una investigación que Amad describió como «muy rápida, muy precisa».
Al principio había un solo sospechoso, sin antecedentes. La pesquisa permitió establecer su identidad y ubicar tres puntos marcados con coordenadas: una escuela secundaria y un jardín de infantes de Sáenz Peña, y un colegio de la ciudad de Corrientes. Había, además, otro establecimiento identificado con su nombre. Según el fiscal, los jóvenes ya habían terminado la escuela.
ALLANAMIENTO
El allanamiento, a cargo de Gendarmería Nacional, mostró que no se trataba de una sola persona sino de dos hermanos.
En la casa se hallaron libros de literatura nazi, cuchillos tipo faca y un bidón de combustible vacío. También apareció un plan escrito.
Amad lo definió como «el plan macabro que podían llegar a hacer, es decir, entrar a determinado lugar, asesinar a una persona, a la otra, a medida que iban saliendo». Según explicó, hasta el escape estaba diagramado.
Para el fiscal, detrás de esos papeles hay «una rudimentaria organización», que quedó desarticulada con la investigación y el allanamiento.
Asimismo, Amad pidió que ambos quedaran detenidos. El juez no hizo lugar a ese pedido y les otorgó la detención domiciliaria. La versión de la broma surgió en la audiencia de formalización de la investigación y control de detención.
LA TECNOLOGÍA
El fiscal también aclaró el papel de la tecnología en el caso. «La Inteligencia Artificial no jugó un rol ahí, el rol lo juega el FBI», explicó.
Según dijo, esa agencia tiene acceso a datos de los servidores de IA, de Google y de los buscadores con sede en Estados Unidos, lo que le permite detectar este tipo de consultas con rapidez.
ANÁLISIS
La causa entra ahora en la etapa de análisis. Los hermanos colaboraron y entregaron los patrones de desbloqueo, así que la fiscalía se prepara para abrir los celulares y la computadora secuestrados.
Después habrá que analizar la información, hacer pericias sobre los dispositivos y también evaluaciones sobre los dos jóvenes. «Ahora hay que abrir los teléfonos, la computadora, hay que analizar la información», resumió Amad.

