El abuelo de Lucio Dupuy, Ramón Dupuy, declaró este jueves por videoconferencia en el juicio vinculado con la desaparición de Loan Danilo Peña, el niño que permanece desaparecido desde el 13 de junio de 2024 en la localidad correntina de 9 de Julio.
La declaración de Dupuy estuvo vinculada con la presencia en 9 de Julio de un grupo de personas que utilizó su nombre y el de la Fundación que lleva el nombre de su nieto (Lucio Dupuy) como referencia para justificar su participación en el caso. Nueve integrantes de ese grupo quedaron imputados por presunto entorpecimiento de la investigación y otros delitos, entre ellos estafa calificada.
El hombre prestó testimonio desde una sede judicial de La Pampa, donde reside. Su comparecencia había sido fijada inicialmente para septiembre, pero el tribunal dispuso que fuera presencial luego de que las partes objetaran una primera modalidad remota.
El testigo solicitó luego volver a declarar a distancia por problemas de salud. Finalmente, el tribunal aceptó que la audiencia se realizara por Zoom y reprogramó su intervención para este jueves.
El contacto con Cañete
En su declaración, Dupuy detalló cómo tomó conocimiento de la desaparición del Loan a través de la televisión y su posterior contacto con Alan Cañete, uno de los acusados en la causa paralela por
Cañete lo contactó por teléfono mientras viajaba hacia Corrientes tras la desaparición de Loan Peña y le pidió autorización para invocar su nombre con el fin de “abrir las puertas mucho más rápido” en la zona. Dupuy relató que aceptó la petición bajo una condición explícita: el permiso regía solo para asistir a menores, nunca para gestiones vinculadas a adultos.
Según su testimonio, Cañete se presentó como abogado, aunque Dupuy aclaró que nunca verificó credencial ni matrícula alguna. El contacto entre ambos se limitó a llamadas telefónicas, mensajes de WhatsApp y un encuentro previo en la localidad de General Rodríguez, provincia de Buenos Aires, donde la fundación había intervenido en un hogar donde, según el testigo, se rescató a chicos que sufrían maltrato y abuso.
Dupuy reprodujo ante la comisión la frase textual que le dirigió a Cañete al momento de habilitarlo a usar el nombre de la Fundación: “Si vas por los chicos, sí podés nombrarme. Ahora, por los adultos no, no vayas por los adultos porque yo no te voy a apoyar […] Te retiro los embajadores”. El testigo explicó que Cañete no detalló por qué necesitaba esa autorización, aunque supuso que buscaba agilizar su intervención en la zona del hecho.
El abuelo de Lucio Dupuy dijo que Cañete le transmitió que viajaba junto a un equipo del estudio jurídico, entre quienes mencionó a la abogada Elizabeth Cutaia, otra de las acusadas. Con ella, Dupuy mantuvo un intercambio de mensajes de WhatsApp y el envío de dinero destinado a la compra de mercadería para los menores que, según le informaron, permanecían sin bañarse ni alimentarse en la zona del naranjal.
Manifestó su indignación al enterarse por los medios sobre una supuesta donación de $2.800.000 realizada por el intendente de 9 de Julio a la asociación y que luego le recriminó a Cutaia porque “con los niños no se lucra”.
También detalló cómo se sumó al operativo el psicólogo Esteban Federico Rossi Colombo (otro imputado), a quien conoció en un panel en Tucumán sobre la problemática de la niñez en Argentina. Cuando Colombo le pidió ayuda para conseguir trabajo, Dupuy cruzó su contacto con Cañete, que en simultáneo necesitaba un profesional para la “contención de los chicos” que, según le transmitieron, se hallaban desatendidos.
Dupuy indicó que Cañete le adelantó que el equipo planeaba presentarse en la causa judicial para colaborar con el tribunal, y que mencionó trabajar junto a una persona vinculada al FBI o a Interpol, sin precisar cuál de los dos organismos. El testigo reconoció que nunca pudo verificar esa afirmación.
Respecto de la hipótesis manejada por el equipo de Cañete, Dupuy sostuvo que únicamente le transmitieron la versión difundida públicamente, según la cual a Loan “se lo habían llevado”, sin precisar autores ni mencionar en ningún momento la palabra trata. Negó haber viajado a Corrientes en algún momento del proceso y dijo no recordar si el equipo mantuvo contacto con los padres del niño, aunque cree que sí se entrevistaron con su hermano.

Alan Cañete, uno de los acusados.
“La asociación no tiene nada que ver”
Dupuy negó haber tenido injerencia alguna en el alojamiento de familiares del niño y de otros menores en el hotel Despertar del Iberá, en la localidad de 9 de Julio. El testigo sostuvo que se enteró de esa situación a través de Cañete, quien le informó que el intendente local había cedido el establecimiento para el cuidado de los chicos.
Afirmó que desconocía cómo se había gestionado el traslado al hotel, quién lo había dispuesto, la distribución de las habitaciones o con quiénes dormían los menores. “Absolutamente no”, respondió al ser consultado sobre si la asociación había tenido alguna intervención en la tramitación de ese alojamiento. También negó haber indagado sobre esas cuestiones ante Cañete en algún momento.
“No me recuerdo la cantidad de niños que tenía ahí en el hotel, cuidándolos y alimentándolos. ”La asociación no tiene nada que ver. Yo le dije a Cañete que sí me podía nombrar a mí, si podía, si iban a cuidar los chicos. La asociación nunca intervino en nada allá en Corrientes», reiteró.
Dupuy precisó que su único intercambio con Cañete se limitó a autorizar que usaran su nombre si se trataba de cuidar a los chicos, pero remarcó que la Fundación Lucio Dupuy nunca intervino en actividades desarrolladas en la provincia de Corrientes. “La asociación no tiene nada que ver”, insistió ante las preguntas de la fiscalía.
La causa paralela investiga a diez personas por presuntas maniobras para entorpecer la búsqueda de Loan, desaparecido el 13 de junio de 2024 en 9 de Julio. Entre los principales imputados figuran Cutaia y Cañete, a quienes la fiscalía atribuye un rol central en las actividades del grupo, además de Nicolás Gabriel Soria, Esteban Federico Rossi Colombo, Delfina Taborda, Pablo Javier Noguera, Pablo Gabriel Núñez, Valeria Liliana López, Verónica Paola Machuca Yuni y Leonardo Daniel Rubio.
Dupuy relató que organizó una colecta solidaria a través de una red social para asistir a los niños vinculados a la causa. “Juntamos unos pesos, no muchos tampoco, pero se lo giramos a la doctora Cutaia para que comprara mercadería para llevarle a los chicos”, detalló. Según explicó, el dinero recaudado mediante TikTok fue depositado en el teléfono de su esposa y luego transferido a la cuenta de Cutaia por indicación de Cañete, aunque aseguró que nunca le explicaron el motivo de esa modalidad.
El testigo recordó además haber participado de una transmisión en vivo junto a Cañete, en la que este explicaba la situación que atravesaban en Corrientes. Respecto de los fondos, Dupuy sostuvo que no debía rendir cuentas a nadie porque la recaudación se realizó de manera directa a través de redes sociales y no por canales institucionales de la fundación.
Dupuy denunció que el intendente de 9 de Julio había declarado públicamente haber donado dos millones ochocientos mil pesos a la Fundación Lucio Dupuy, una suma que, según el testigo, nunca llegó a la organización.
“Me cansé de llamarlo al intendente”, afirmó, y agregó que su abogado envió una carta documento al municipio y al Concejo Deliberante que permanece sin respuesta. El testigo mencionó haber visto con posterioridad tickets de gastos pagados por la intendencia que contradecían la versión oficial sobre el destino de esos fondos.
Consultado sobre si consideraba que el grupo investigado había lucrado con los niños, Dupuy evitó una afirmación categórica, pero remarcó que la metodología de la Fundación excluye cualquier forma de lucro vinculada a la vulneración de derechos de menores.
Un golpe a la Fundación Dupuy y “la confianza” en Cañete
Dupuy relató que se enteró de la detención de los integrantes del grupo a través de la televisión, sin poder precisar la fecha exacta. Indicó que el primer antecedente fue la detención del psicólogo Federico Colombo, sobre la cual fue consultado por Cutaia mediante un mensaje de WhatsApp. Tras conocerse la causa, el testigo afirmó haber solicitado explicaciones tanto a Cañete como a Cutaia, pero la comunicación con ambos se cortó y, según remarcó, continúa a la espera de una disculpa hasta el día de la audiencia.
El testigo señaló que el episodio afectó tanto a su familia como al funcionamiento de la Fundación Lucio Dupuy, que perdió el respaldo de un donante que iba a financiar una sede destinada a la atención psicológica y social de niños de La Pampa y provincias vecinas. “Estoy a punto de deshacerme por esto”, expresó Dupuy al describir el impacto emocional del proceso.
Dupuy negó haber tenido contacto con los padres del niño, María Noguera y José Peña, y también con sus hermanos. “Nunca”, respondió de forma tajante ante la consulta de la querella.
Le consultó a Dupuy si había recibido algún mensaje que hiciera referencia a la detención de alguna de las personas involucradas en la causa. El testigo recordó un mensaje de Cañete, uno de los integrantes del grupo que utilizó el nombre de la fundación, en el que le informaba: “La metimos presa a Laudelina”.
Al ser consultado por la actuación de Cañete y su grupo en la causa por la desaparición de Loan, Dupuy dijo que le habían comentado que buscarían presentarse ante las autoridades “como amigos del tribunal” para colaborar en la búsqueda.
El testigo sostuvo que no esperaba una acción concreta, aunque remarcó que confió en los dichos de Cañete sobre la defensa de niños y la ayuda para localizar al menor.
“Yo confié en la palabra de Cañete, que decía que iba a cuidar a los niños, nada más, y en la ayuda de buscar a Loan”, manifestó. Ante la pregunta de si esperaba una situación similar al hogar Siand de General Rodríguez, respondió: “Totalmente. Si no, no hubiese dicho que sí”.
La defensa de Cañete pidió reproducir un fragmento de una entrevista periodística que Dupuy había dado y que estaba incorporada al expediente. El tribunal autorizó la exhibición para refrescar la memoria del testigo. En el video, Dupuy expresó su “preocupación y desesperación” por no saber dónde está Loan y afirmó que “presentía que el niño estaba vivo”.
“No puedo asegurar si Cañete hizo algo irregular el 9 de julio”
Una de las defensas le preguntó a Dupuy si le constaba de manera personal que Alan Cañete hubiera cometido alguna irregularidad el 9 de julio. El testigo respondió que no podía afirmarlo.
“No, no puedo asegurar”, dijo inicialmente, antes de mencionar versiones que había escuchado. El abogado insistió en que se limitara a lo que hubiera percibido de forma directa. Dupuy sostuvo entonces que calculaba que habían ido a ayudar.
Alan Cañete, uno de los acusado por entorpecer la investigación (Imagen Ilustrativa Infobae)
También declaró que no sabía que Cañete había estado detenido ni que, como imputado, tenía restricciones para comunicarse con las partes. Dupuy había dicho que esperaba una llamada de disculpas por parte de Cañete.

Ramón Dupuy.
El testimonio sobre el Hogar Siand y el vínculo con Cañete
Dupuy relató que conoció a Cañete a raíz de una situación en el Hogar Siand, en General Rodríguez. Contó que acudió al lugar tras recibir un aviso y afirmó que allí había 22 niños en situación de vulnerabilidad.
Según su versión, pudo ingresar al establecimiento porque era “el abuelo de Lucio”. Dijo que no permitieron el acceso de otras personas, entre ellas Cutaia.
Dupuy afirmó que, durante su visita, vio a cinco niños sentados en un sillón mientras miraban una película en un teléfono y un televisor. Sin embargo, sostuvo que antes de entrar había escuchado desde afuera que golpeaban a menores.
“Me di cuenta de que esas criaturas estaban sometidas al maltrato y a no decir nada”, declaró. También indicó que, después de la visita, Cañete lo llevó a realizar una denuncia.
Aseguró que su percepción era que Cañete y Cutaia intervenían por interés en la situación de los menores y no porque respondieran a otra persona. “Ellos eran los que llevaban la voz cantante ahí en Rodríguez”, manifestó.
Luego de casi dos horas, finalizó la declaración del testigo y se comunicó que el debate continuará la próxima semana.
