El joven pianista misionero se presentará este miércoles 21, a las 21, en el Complejo Cultural Guido Miranda, con «El Piano a Través de los Siglos», un concierto que recorrerá más de 300 años de historia musical.
En diálogo con La Voz del Chaco, habló sobre su trayectoria, los desafíos de desarrollar una carrera desde el Nordeste y la importancia de acercar la música académica a nuevos públicos.
Tres siglos de historia musical, obras de algunos de los compositores más importantes del repertorio universal y un recorrido que combinará interpretaciones con relatos y anécdotas sobre distintas épocas. Esa es la propuesta que el pianista misionero Nazareno Magan Huntter llevará al escenario del Complejo Cultural Guido Miranda (Colón 164) este miércoles 21 de octubre, a las 21, en el marco del ciclo «Preludios en el Bösendorfer».
El espectáculo, denominado «El Piano a Través de los Siglos», propone un viaje desde el barroco hasta el romanticismo tardío y la música argentina, a través de composiciones de Johann Sebastian Bach, Ludwig van Beethoven, Frédéric Chopin y Carlos Guastavino, entre otros autores. La presentación contará además con la participación del pianista Domingo Baldo y la mezzosoprano Perla Ojeda.
Pero la particularidad del concierto no estará únicamente en su repertorio. Magan Huntter, quien además de concertista es docente, propone una experiencia en la que la música se entrelaza con explicaciones sobre los compositores, sus contextos históricos y las transformaciones que experimentó el lenguaje musical a lo largo de los siglos.
«Me gusta llamarlo un concierto charlado porque es más descontracturado. Me gusta agarrar el micrófono y contar sobre la obra, sobre la música. Creo que la música se entiende mejor cuando el público sabe de qué se está hablando, de qué se está tocando», explicó el artista en diálogo con La Voz del Chaco.
Esa combinación entre interpretación y divulgación forma parte de una búsqueda vinculada con su actividad docente.
VOCACIÓN DESDE
LA INFANCIA
La relación de Magan Huntter con el piano comenzó cuando tenía ocho años, aunque su fascinación por la música académica apareció incluso antes.
«Siempre me gustó la música desde muy chiquito. Mi mamá tenía unos CD y mi papá me llevaba al teatro a escuchar música en vivo. Me fascinaba la música clásica», recordó.
«Mi mamá me llevaba a academias musicales para que eligiera un instrumento. Tenían violín, violonchelo, flauta y un montón de instrumentos, pero no me interesaba ninguno. Yo quería piano, siempre quise piano», aseguró.
Finalmente, comenzó sus estudios musicales en Posadas y alrededor de los once años ofreció su primer concierto. Más adelante, por motivos familiares, se trasladó a Córdoba, donde continuó su formación con un maestro de piano egresado de la Universidad de Tel Aviv, en Israel.
«A los catorce años aproximadamente empecé a estudiar profesionalmente y después comenzaron los conciertos en Córdoba, Buenos Aires, Chaco y Corrientes», recordó.
Desde entonces, su trayectoria fue sumando presentaciones y reconocimientos. Obtuvo una beca del Fondo Nacional de las Artes, fue finalista de dos concursos internacionales de piano y compartió escenario con el reconocido pianista Horacio Lavandera, quien había integrado el jurado de uno de los certámenes en los que participó.
Entre las experiencias más significativas de su carrera mencionó su presentación, el año pasado, en el Salón Dorado del Teatro Colón de Buenos Aires. También recibió un reconocimiento de la Legislatura provincial de Misiones por su trayectoria como concertista y docente.
«Doy clases en el conservatorio y estoy estudiando para licenciarme en Didáctica de la Música. También compuse música para cortometrajes y ahora estoy indagando en la dirección de coros. Todo gira en torno a la música en mi vida», resumió.
VOCACIÓN Y AUTOGESTIÓN
Construir una carrera como concertista fuera de los grandes centros culturales del país representa un desafío que Magan Huntter conoce de primera mano.
«En Argentina es desafiante ser un trabajador de la cultura y de las artes, más todavía en este contexto económico. Y en el Nordeste se hace más complicado por la ausencia de salas o teatros. Está todo muy centralizado, hay uno o dos teatros como mucho y el acceso a ellos a veces es complejo», sostuvo.
En ese escenario, destacó especialmente la trayectoria musical del Chaco y el desarrollo cultural de Resistencia, que consideró una referencia para la región.
«Chaco tiene más trayectoria y más historia musical. A mi parecer, es la provincia con más trayectoria en música académica en el Nordeste. Resistencia tiene una cartelera muy variada y también un mercado cultural que se fue generando», observó.
La situación de Misiones, explicó, presenta otras características, con instituciones y espacios culturales que todavía atraviesan procesos de consolidación.
«Es desafiante, pero no imposible. Hay que sacrificarse bastante. Y está también la escuela de la autogestión cultural, que estoy aprendiendo ahora. Gestionar un concierto es muy complejo: hay que pensar el programa, los ensayos, la publicidad, el traslado. Todo eso es un aprendizaje», explicó.
La curiosidad como partida
Más allá de la exigencia técnica que implica interpretar un repertorio de tres siglos, Magan Huntter tiene un objetivo que considera fundamental: despertar en los espectadores el deseo de seguir descubriendo música.«Lo que quiero es que el público se lleve, primero que nada, ganas de seguir escuchando esta música. Curiosidad. Quiero que salgan del teatro y busquen lo que escucharon, que indaguen más sobre Beethoven, Mozart, Chopin, Bach y estos grandes compositores», expresó.«Quiero que tengan ganas de seguir yendo a conciertos, de seguir escuchando música en vivo. Que salgan del teatro diciendo: qué lindo escuchar música en vivo, quiero volver a hacerlo», agregó. Para el pianista, generar esa conexión también es una manera de contribuir al crecimiento de la actividad cultural: «Cuando hay demanda del público, hay más oferta. Es un ida y vuelta».
Bösendorfer Imperial, protagonista especial
El concierto tendrá además como protagonista a uno de los instrumentos más destacados del patrimonio musical chaqueño: el piano Bösendorfer Imperial del Complejo Cultural Guido Miranda, cuyas particularidades fueron otro de los temas abordados durante la entrevista. Magan Huntter explicó que se trata de un instrumento excepcional, especialmente por su extensión y sus posibilidades de resonancia. «Todos los pianos tienen 88 teclas, pero este Bösendorfer tiene 97. Tiene una octava más en los graves, en la parte izquierda del teclado. Son nueve teclas adicionales que están pintadas de negro para evitar confusiones con el pianista», detalló.
Esa extensión permite ampliar el registro grave y contribuye a generar una resonancia especialmente profunda. «Tiene un sonido mucho más profundo en todo el teclado. Tengo entendido que mide casi tres metros de largo y pesa aproximadamente media tonelada, unos 500 kilos. Es un monstruo», describió. El concertista señaló que se trata de un modelo poco frecuente en el país y destacó su calidad de construcción y sus posibilidades interpretativas.
«¿Sabés cómo le dicen al Bösendorfer Imperial? Le dicen el Rolls-Royce de los pianos. Para que te des una idea, en el Guido Miranda tienen un Rolls-Royce en el escenario», expresó.
«Falta despertar interés»
Para Magan Huntter, el momento actual presenta una paradoja: las posibilidades de acceder a obras e interpretaciones son mayores que nunca, pero esa disponibilidad no necesariamente se traduce en un acercamiento efectivo del público. «Hoy vivimos un momento de doble filo. Por un lado, nunca fue tan fácil acceder a la música académica. Tenés YouTube, Spotify y un montón de plataformas. Está al alcance de tu mano. Pero falta el interés de acercarse, porque la música comercial copó mucho el mercado», reflexionó. «Se hacen conciertos didácticos donde las orquestas explican qué están tocando, presentan los instrumentos y cuentan la historia de la música. El público entra en contacto con todo eso y después aparece el interés o la curiosidad para investigar por sus propios medios», explicó.
También destacó la importancia de las iniciativas públicas que contribuyeron a ampliar el acceso a los conciertos en la Argentina. «Hubo un proceso de democratización de la música académica, con entradas gratuitas a los conciertos y otras propuestas. Eso requiere un Estado presente, que para mí es importante», sostuvo.
Sin embargo, señaló que la democratización del acceso debe convivir con el reconocimiento económico del trabajo artístico. «La música también es una profesión. Uno vive de esto, estudia y se forma constantemente. Yo no paro de estudiar, estoy todo el día con el piano, leyendo, formándome académicamente. Entonces, todo ese trabajo merece una remuneración correspondiente», afirmó.
En ese punto, consideró que uno de los problemas que atraviesa la actividad cultural es la pérdida de reconocimiento hacia quienes dedican su vida a una disciplina artística. «Argentina es culturalmente muy rica, tiene una cultura impresionante, pero en los últimos años se perdió un poco el valor que se le da al artista», reflexionó.
«El Piano a Través de los Siglos»
El concierto se realizará este miércoles 21 de octubre, a las 21, en el Complejo Cultural Guido Miranda (Colón 164). Participarán como invitados el pianista Domingo Baldo, con quien Magan Huntter interpretará una obra a cuatro manos de Brahms, y la mezzosoprano Perla Ojeda, quien se sumará con un aria de ópera romántica. Las entradas generales cuestan $15.000 y $10.000 para estudiantes y jubilados. Se adquieren en la boletería del teatro, de miércoles a sábados, de 17 a 21.

