Las inundaciones que afectan a distintas localidades ribereñas del Chaco no solamente provocaron la evacuación de numerosas familias y pérdidas materiales, sino que también generaron una situación crítica para cientos de animales domésticos, de producción y especies silvestres que quedaron expuestos al avance del agua, la falta de alimentos y las dificultades para recibir atención veterinaria.
En este contexto, organizaciones proteccionistas y grupos de voluntarios comenzaron a movilizarse para asistir a los animales afectados, realizar curaciones, distribuir alimentos y colaborar con las familias que permanecen en las zonas comprometidas por la crecida del río Paraná.
Yanel Mayol, referente de la Fundación Eco y vinculada a las actividades de Misión Animal, explicó que uno de los lugares donde se concentra actualmente la asistencia es Colonia Tacuarí, una comunidad rural cercana a Puerto Vilelas, donde la inundación provocó importantes daños y obligó a numerosas familias a trasladarse hacia sectores más seguros.
En diálogo con LA VOZ DEL CHACO, la proteccionista describió las dificultades que encontraron durante una recorrida realizada el lunes y advirtió que la situación podría agravarse si el nivel del río vuelve a incrementarse. «Nosotros somos todos voluntarios y el lunes fuimos al lugar para conocer cómo estaba la situación. Ya habíamos trabajado allí hace dos años, cuando realizamos una jornada de castración, y conocíamos a algunas personas de la comunidad.
Una maestra nos avisó que no estaban recibiendo ayuda y entonces comenzamos a movilizarnos», relató.
Mayol explicó que, a partir de ese pedido, comenzaron a reunir donaciones de alimentos, insumos veterinarios y otros elementos indispensables para asistir a los animales que permanecen en la zona inundada. «Empezamos a publicar por todos lados, nos organizamos entre nosotros y llevamos donaciones de alfalfa, maíz y algunos insumos veterinarios para realizar las primeras atenciones.
Cuando llegamos encontramos animales con heridas, otros con bicheras y muchos que estaban sin comida», señaló.
Animales muertos y una situación que preocupa
La referente proteccionista sostuvo que durante el recorrido pudieron observar las consecuencias que dejó el avance del agua sobre la fauna doméstica y los animales de producción.
Según describió, a los costados de los caminos encontraron animales muertos, mientras que otros permanecían en condiciones precarias, con dificultades para alimentarse o trasladarse hacia lugares seguros. «Cuando íbamos por el camino encontramos vacas fallecidas y también caballos muertos a la orilla.
Había animales lastimados, con bicheras y sin alimentos. Es una situación muy triste porque muchas familias están haciendo lo posible para salvarlos, pero no cuentan con los recursos necesarios», expresó.
Por otro lado, Mayol explicó que, cuando los voluntarios llegaron a Colonia Tacuarí, los propios habitantes continuaban retirando animales de los sectores más comprometidos por el agua.
En esas tareas, indicó, participaron efectivos policiales y una fundación que llegó desde Buenos Aires, además de vecinos y voluntarios que se sumaron espontáneamente. «Cuando nosotros llegamos, la misma gente del pueblo seguía sacando sus animales de la zona de atrás, que estaba completamente inundada. Estaban trabajando con la Policía y con una fundación que vino de Buenos Aires. Después, la mayoría éramos voluntarios y personas que pudieron acercar ayuda», comentó.
En ese sentido, cuestionó la presencia de los organismos estatales durante la jornada de asistencia. «Del Estado provincial y de la Municipalidad de Puerto Vilelas nosotros no encontramos a nadie en ese momento, solamente a la Policía», afirmó.
La referente también manifestó su preocupación por las dificultades que atraviesan los pobladores para acceder al agua potable.
Según indicó, durante la recorrida los vecinos denunciaron problemas de abastecimiento y solicitaron colaboración para conseguir agua segura. «Las personas tampoco tenían agua potable. Nos contaban que no estaban recibiendo la asistencia que necesitaban y por eso comenzamos a pedir también donaciones de agua», explicó.
Más de 20 familias evacuadas y temor por una nueva crecida
Otro de los aspectos que genera preocupación entre los voluntarios es la posibilidad de que el río vuelva a incrementar su nivel y complique todavía más la situación de las familias que permanecen en la zona.
Mayol señaló que, de acuerdo con la información que manejaban los pobladores al momento de la entrevista, el nivel del agua se encontraba relativamente estabilizado, aunque persistía la preocupación por una eventual nueva crecida. «El río estaba en 7,24 metros y se había estabilizado, pero nos dijeron que volvieron a abrir las compuertas y que dentro de tres o cuatro días podría volver a subir», manifestó.
La referente aclaró que se trata de una preocupación transmitida por los habitantes de la zona y advirtió sobre la situación de una defensa que protege a parte de la comunidad. «En Colonia Tacuarí tienen un muro de contención y falta muy poco para que el agua lo sobrepase.
Si llega a aumentar, puede pasar hacia la zona seca, donde ahora están las familias evacuadas», explicó.
Según detalló, más de 20 familias debieron abandonar sus viviendas como consecuencia del avance del agua. Algunas encontraron refugio en una escuela, mientras que otras se trasladaron a las casas de familiares o conocidos.
«Toda la parte de atrás de Colonia Tacuarí está inundada. Hay más de 20 familias evacuadas y muchos animales de granja que murieron por la inundación. También se ven animales silvestres desplazados por todos lados, algunos muertos y otros muy asustados», describió.
Asimismo, Mayol sostuvo que la situación requiere una intervención coordinada, no solamente para atender a las personas damnificadas, sino también para evitar que continúen produciéndose pérdidas de animales.
Reclaman veterinarios
y biólogos
Además de la asistencia a perros, gatos y animales de granja, las organizaciones proteccionistas manifestaron su preocupación por la situación de las especies silvestres que debieron abandonar sus hábitats naturales.
En otro punto, Mayol explicó que el avance del agua provocó el desplazamiento de numerosos animales hacia sectores habitados, lo que genera riesgos tanto para las especies como para las personas que intentan rescatarlas.
Entre los animales observados o reportados por los voluntarios mencionó osos meleros, yacarés, serpientes, monos carayá, tatúes y otras especies autóctonas. «Nosotros estamos ayudando principalmente a perros, gatos y algunos animales de granja que necesitan curaciones. Pero también vimos que otras organizaciones realizaron rescates de osos meleros y hay presencia de yacarés, serpientes, monos carayá y tatúes», detalló.
La proteccionista señaló que numerosos ejemplares murieron como consecuencia de la inundación, mientras que otros quedaron expuestos al contacto con personas y animales domésticos. «Muchas especies se perdieron y otras fueron desplazadas de sus lugares naturales. Los animales están asustados y, cuando se acercan a las viviendas, muchas veces la gente no sabe cómo actuar», explicó.
Por ese motivo, solicitó la colaboración de profesionales especializados en fauna silvestre. «Estamos pidiendo biólogos y veterinarios que nos acompañen para poder concienciar y ayudar lo máximo posible a los animales», manifestó.
Además, adelantó que una profesional de biología acompañaría la jornada prevista para el sábado, con el propósito de brindar información sobre el comportamiento de las especies autóctonas y las precauciones necesarias ante su presencia.
«Estos animales tienen que vivir en su hábitat natural, pero fueron desplazados por la inundación. Muchas veces las personas quieren ayudarlos y los tocan sin saber que pueden existir riesgos sanitarios», advirtió.
En ese sentido, remarcó que el rescate y la manipulación de fauna silvestre deben realizarse con medidas de seguridad y con la intervención de personal capacitado. «Necesitamos los elementos adecuados y conocer las medidas de seguridad para poder manipularlos. A veces la gente quiere ayudar de buena voluntad, pero no sabe que puede exponerse a enfermedades o lastimar al animal», señaló.
La referente explicó que una de las tareas principales de las organizaciones es promover la concientización y evitar que las especies silvestres sean retenidas como mascotas. «Nosotros trabajamos mucho en concientización, castraciones y curaciones, además de llevar donaciones a las personas que necesitan ayuda.
Pero en este pueblo, particularmente, nos pidieron que prioricemos la asistencia a los animales», destacó.
Extenderán la asistencia a otros parajes afectados
Mayol adelantó que las organizaciones continuarán recorriendo las comunidades ribereñas para identificar nuevas necesidades y coordinar acciones solidarias.
Explicó que la intervención en Colonia Tacuarí surgió a partir de un pedido de ayuda de los propios vecinos, pero que también recibieron solicitudes de otras localidades y parajes afectados por la crecida.
«Nosotros comenzamos a movilizarnos por Colonia Tacuarí porque nos pidieron ayuda. Había otros grupos que estaban yendo a Tres Bocas y Cinco Bocas, pero a esta comunidad no estaban llegando tantas personas», señaló.
La referente consideró positivo que, a partir de la difusión de la situación, más voluntarios y organizaciones hayan comenzado a acercarse al lugar. «Empezamos a publicar lo que estaba pasando y ahora vemos que más personas están yendo. Eso es muy bueno porque hay muchas necesidades y entre todos podemos ayudar», destacó.
También mencionó que recibieron pedidos de asistencia desde la zona de Isla Soto, donde otros grupos solidarios ya comenzaron a trabajar. «Nos pidieron ayuda también desde Isla Soto.
Sabemos que algunas personas ya fueron, así que vamos a ir viendo cuáles son las zonas donde más necesitan atención para los animales y asistencia para las familias», explicó.
La intención es mantener una red de colaboración entre organizaciones proteccionistas, profesionales veterinarios, especialistas en fauna silvestre y vecinos que puedan aportar recursos o colaborar con los traslados.
Una campaña para realizar
50 castraciones gratuitas
Frente a este panorama, los voluntarios comenzaron a organizar una nueva jornada de asistencia veterinaria y castraciones para hoy.
La iniciativa busca atender a perros y gatos de las familias afectadas, especialmente a aquellos que permanecen en condiciones de vulnerabilidad.
Mayol explicó que el grupo está integrado por siete personas, aunque en los últimos días se sumaron numerosos colaboradores dispuestos a participar en las actividades previstas para el fin de semana. «Nosotros somos siete en el grupo, pero ahora se sumaron muchísimos voluntarios para este fin de semana. Estamos muy agradecidos porque hay muchas personas que quieren colaborar», destacó.
La proteccionista señaló que la intención es realizar aproximadamente 50 castraciones gratuitas, aunque para concretar la jornada necesitan reunir los fondos necesarios para afrontar los honorarios veterinarios y la compra de insumos. «Cuando fuimos, la gente nos estaba esperando porque pensaban que ya íbamos a realizar castraciones. Entonces empezamos a anotar a los animales y ahora tenemos una lista de 50 perros y gatos», comentó.
Según explicó, en la comunidad habría alrededor de un centenar de perros, aunque no todos se encuentran en condiciones sanitarias adecuadas para ser intervenidos. «Hay aproximadamente 100 perros y queremos castrar a 50. Algunos están muy mal de salud, entonces no se los puede operar hasta que se recuperen.
Primero tenemos que atenderlos y hacer las curaciones necesarias», indicó.
Por otro lado, Mayol destacó que el objetivo es evitar que las familias afectadas deban afrontar gastos veterinarios en medio de la emergencia. «No queremos que ellos tengan que pagar, ni siquiera un costo reducido, porque están atravesando una situación muy difícil. Por eso pedimos que las personas que puedan colaborar apadrinen una castración o hagan algún aporte para que podamos concretar la jornada», expresó.
La iniciativa también contempla la entrega de alimentos y la atención primaria de animales que presentan heridas, infecciones o problemas derivados de la exposición prolongada al agua.
Solicitan alimentos
y medicamentos
Finalmente, Mayol convocó a la comunidad chaqueña a sumarse a la campaña solidaria que busca reunir alimentos, medicamentos e insumos para continuar asistiendo a los animales afectados por las inundaciones.
Entre los elementos prioritarios mencionó alimentos balanceados para perros y gatos, alfalfa, maíz y productos veterinarios para realizar curaciones.
También destacó la necesidad de conseguir medicamentos para tratar heridas y bicheras, además de recursos económicos destinados a financiar la jornada de castraciones. «Estamos pidiendo especialmente alimentos para perros y gatos, alfalfa, maíz, curabicheras y otros insumos veterinarios.
También necesitamos colaboración económica para pagar al veterinario y poder realizar las castraciones», explicó.
Quienes deseen colaborar pueden realizar aportes a través del alias noabandones.castrá, difundido por las organizaciones Misión Animal y Fundación Eco.
Además, las personas interesadas en ofrecer donaciones, participar como voluntarias o solicitar información pueden comunicarse al teléfono 362-4902691.
«Pedimos especialmente que nos ayuden con la difusión y que nos acompañen para poder asistir a los animales.
Lo que más necesitamos ahora es reunir los recursos para concretar las castraciones y seguir llevando alimentos y medicamentos», expresó.
La referente agradeció a las personas que ya comenzaron a colaborar y remarcó que la participación de la comunidad resulta fundamental para sostener las tareas de asistencia.
Cuestionamientos por la falta
de prevención y planificación
Durante la entrevista, Mayol también formuló críticas a la respuesta de las autoridades frente a la emergencia hídrica.
La proteccionista consideró que faltó planificación para proteger a los animales y sostuvo que las inundaciones deberían abordarse mediante protocolos específicos de actuación, especialmente cuando afectan a especies autóctonas. «Lo que le pedimos al Gobierno es que exista un protocolo para actuar con las especies nativas y autóctonas.
No vemos que haya una preparación suficiente para intervenir en estos casos de inundaciones», afirmó.
Asimismo, Mayol sostuvo que la emergencia podría haberse afrontado con mayores medidas preventivas, particularmente en las comunidades rurales donde conviven familias, animales domésticos, ganado y fauna silvestre. «Esto se venía hablando desde hace mucho tiempo.
Si bien estuvieron desagotando canales y haciendo algunos trabajos, faltó concienciación para los productores y para las personas que iban a resultar afectadas», consideró.
La referente agregó que, a su entender, también faltó informar a los pobladores sobre las medidas necesarias para proteger y trasladar a los animales antes de que avanzara el agua. «No hubo un plan de contingencia para esta situación. Se podría haber trabajado antes, explicando a la gente cómo ayudar a los animales y qué hacer frente a una inundación», expresó.
En relación con las tareas de asistencia, reconoció la participación de efectivos policiales y bomberos, aunque consideró insuficiente la intervención estatal. «La ayuda que nosotros vimos fue muy poca. Estuvieron la Policía Rural y algunos bomberos, pero creemos que se podría haber hecho mucho más y también gestionar ayuda de otros organismos», sostuvo.
Además, advirtió que la situación de emergencia podría prolongarse y que, por lo tanto, será necesario sostener las tareas de asistencia durante los próximos meses.

