Norma Miriam Pérez obtuvo este martes la prisión domiciliaria por su estado de salud después de permanecer casi 12 años detenida en la cárcel de mujeres de Resistencia. La única condenada por el crimen del ingeniero del INTA, Otto Ferber, regresó a Sáenz Peña y será controlada con una tobillera electrónica.
La Justicia autorizó el arresto domiciliario por el deterioro de su salud. La mujer fue condenada por el asesinato ocurrido en diciembre de 2014 en un camino rural de Pampa Napenay.
La decisión llegó después de sucesivas presentaciones de su defensora, Graciela Soto , quien durante más de un año aportó documentación médica para solicitar un cambio en las condiciones de detención. Pérez presenta una pérdida casi total de la visión , constatada por especialistas del Poder Judicial. El régimen concedido incluye monitoreo electrónico y mantiene vigente la pena impuesta por el homicidio.
EL CRIMEN QUE CONMOCIONÓ A PAMPA NAPENAY
Ferber salió de su domicilio el 13 de diciembre de 2014 y no regresó. Sus allegados denunciaron la desaparición y, dos días después, una vecina alertó sobre un automóvil abandonado en la zona rural de Pampa Napenay. Cuando la Policía inspeccionó el vehículo, encontró el cuerpo del ingeniero. Las pericias establecieron que había recibido cuatro heridas de arma blanca .
El juicio concluyó el 30 de junio de 2017 , cuando la Cámara Primera en lo Criminal de Presidencia Roque Sáenz Peña declaró culpable a Pérez de homicidio agravado por alevosía y la condenó a perpetua. El tribunal consideró acreditado que aprovechó la confianza que mantenía con Ferber para atacarlo en un lugar apartado, donde la víctima no podía recibir ayuda inmediata y la agresora no se exponía a un riesgo físico.

La investigación también alcanzó al esposo de Pérez, Eduardo Casafú, y a dos hijos de la pareja. El hombre y uno de sus hijos fueron sobreseídos, mientras que el otro llegó a juicio y resultó absuelto por falta de pruebas. Pérez quedó como la única condenada por el asesinato , aunque su defensa continuó cuestionando la sentencia ante las instancias judiciales superiores.
Después del rechazo de las impugnaciones provinciales, el expediente llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación mediante un recurso de queja. En septiembre de 2024, el máximo tribunal desestimó la presentación y el fallo quedó firme. La reciente autorización para permanecer en su domicilio cambia la modalidad de detención: Pérez continúa privada de su libertad y cumpliendo la condena a perpetua .

