El 61% de los argentinos que realizaron su primera compra por internet durante 2026 reside en el interior del país, mientras que la región Nordeste (NEA) concentró el 11% de las nuevas incorporaciones al comercio electrónico.
Así lo indica el Informe Mid Term 2026 de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), que refleja un avance de la federalización del consumo digital y un desplazamiento progresivo del protagonismo hacia las provincias. Los datos, reproducidos por la Agencia NA, muestran que el crecimiento de las operaciones online ya no se concentra principalmente en los grandes centros urbanos, sino que incorpora a consumidores de distintas regiones del territorio nacional.
La distribución geográfica de los nuevos compradores muestra diferencias entre las distintas regiones. El Centro encabeza la incorporación de usuarios con el 26%, seguido por el Noroeste argentino (NOA), que representa el 15%, y el Nordeste (NEA), con el 11%. Más atrás se ubican Cuyo, con el 8%, y la Patagonia, con el 4%.
En conjunto, estas cinco regiones reúnen el 64% de las nuevas incorporaciones, mientras que el informe establece que el 61% de los consumidores que debutaron en las compras digitales reside en el interior del país. Por su parte, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) concentran conjuntamente el 39%.
CRECIMIENTO DE LOS NUEVOS CONSUMIDORES
El informe también registra un incremento sostenido en la cantidad de argentinos que se incorporaron por primera vez al comercio electrónico durante los últimos tres años. En lo que va de 2026, el 16% de la población realizó su primera compra online, una proporción superior al 13% contabilizado durante 2025 y al 6% registrado en 2024.
La evolución de estos indicadores muestra una expansión progresiva de la base de consumidores digitales y confirma que el canal online continúa incorporando usuarios que anteriormente no participaban de este segmento del mercado. El crecimiento también permite dimensionar la ampliación de las prácticas de consumo a través de plataformas y servicios de venta por internet.
La Cámara Argentina de Comercio Electrónico identificó, además, algunas características predominantes entre quienes realizaron su primera compra digital durante 2026.
Según el relevamiento, este nuevo universo de consumidores está integrado principalmente por hombres y jóvenes de entre 18 y 49 años. Estos datos permiten reconocer el perfil demográfico que predomina entre las personas que se incorporan al comercio electrónico, en un escenario de expansión territorial y crecimiento de la participación de nuevos usuarios. La incorporación de estos segmentos constituye uno de los componentes del proceso de ampliación del mercado digital que registra el país.
Contrabando y fraudes, desafíos sin resolver
El Gobierno nacional acordó con las principales plataformas digitales y entidades empresariales un mecanismo de cooperación para detectar y eliminar publicaciones de productos de contrabando, en un contexto en el que el comercio ilegal alcanza el equivalente al 5% del Producto Bruto Interno (PBI), según un informe de Insight LAC.
La iniciativa contempla acuerdos específicos de intercambio de información con Meta, Mercado Libre, Frávega y Cetrogar, además de convenios marco con nueve entidades. El objetivo es identificar mercadería que no tenga respaldo de ingreso legal al país y evitar su comercialización a través de canales digitales y establecimientos físicos.
La medida se apoya en un sistema de intercambio y verificación de datos entre organismos públicos, fabricantes y empresas, con la participación de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (Arca) y las autoridades vinculadas al comercio exterior.
La directora ejecutiva de la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte), Ana Vainman, dimensionó el impacto de esta actividad sobre el sector industrial remarcando que «uno de cada tres celulares que se venden en la Argentina no se importó legalmente ni se fabricó en el país».
El procedimiento acordado no establece una prohibición general de publicaciones ni alcanza indiscriminadamente a los consumidores, sino que prevé tres etapas de intervención.
En primer lugar, los fabricantes y las plataformas deberán proporcionar listados de productos sospechosos y reportes sobre vendedores, con intercambios trimestrales de información.
Posteriormente, esos datos serán contrastados con los registros de la Dirección General de Aduanas y la Ventanilla Única de Comercio Exterior para detectar inconsistencias sobre el ingreso legal de las mercaderías. Finalmente, las publicaciones identificadas como irregulares podrán ser eliminadas de las plataformas, mientras que los organismos competentes podrán disponer otras medidas de fiscalización.
ALCANCE
La implementación del acuerdo será progresiva. Mercado Libre comenzará con controles sobre publicaciones de notebooks, celulares, cosméticos, juguetes y neumáticos, mientras que en etapas posteriores se prevé incorporar calzado, textiles, indumentaria, cigarrillos y agroquímicos. Meta ya contaba con mecanismos de identificación y eliminación de publicaciones de productos ilegales en Facebook e Instagram, esquema al que ahora se suma la plataforma de comercio electrónico.
El convenio suscripto con la Unión Industrial Argentina (UIA) contempla cinco puntos de coordinación con Arca, la Autoridad Nacional de la Competencia, el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (Inpi), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).
También establece una mesa de trabajo permanente, un plan semestral y un seguimiento trimestral. La fiscalización podrá complementarse con la Resolución 56/2026, que aprobó el Protocolo de Vigilancia de Mercado y contempla controles sobre productos comercializados, su eventual retiro del mercado, el cese de su venta y, cuando corresponda, la intervención judicial.
Vainman aclaró que las medidas no están dirigidas a quienes compran productos en el exterior para uso personal, sino a quienes ingresan mercadería con fines comerciales y la revenden dentro del país. «El contrabando es aquello que uno ingresa al país con fines comerciales», explicó,
La problemática tampoco se limita a los teléfonos celulares. Según la directiva, los rubros tradicionalmente más afectados son neumáticos, tabaco y ópticas, mientras que también se registran irregularidades en calzado, indumentaria, juguetes y cosméticos, además de productos como cerveza, harina y huevos.

