Durante el primer mes de 2024 la actividad económica retrocedió de forma alarmante. Según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), en enero la construcción se desplomó un 21,7% y la actividad industrial cayó 12,4%, en comparación con igual mes del año pasado.
En el primer caso, el Indec realizó la medición evaluando el nivel de demanda de los materiales más utilizados por las constructoras y particulares para cualquier tipo de obra. Así, se registró por ejemplo una fuerte caída del 61,9% en la venta de asfalto, una retracción del 38,6% en la demanda de hierro redondo y una baja del 28,6% del hormigón elaborado, entre otros insumos para la construcción. De hecho, ninguno de los trece rubros analizados registró una mejora.
Por si fuera poco, cayó 9,7% la superficie autorizada por los permisos de edificación, lo que anticipa una disminución en la edificación de proyectos futuros.
Como complemento, el Indec publica información sobre los puestos de trabajo registrados en la actividad de la construcción en el sector privado. La información se refiere a puestos de trabajo sobre los que se efectúan aportes y contribuciones al sistema previsional. En diciembre de 2023 este indicador registró una baja de 3,2% con respecto al mismo mes del año anterior. En el acumulado de 2023 en su conjunto, este indicador presentó una suba de 7,8% con respecto al mismo período del año anterior
Claramente, los resultados reflejan los efectos del freno de la obra pública, que únicamente avanza con los proyectos ya iniciados que están dentro de los tiempos acordados.
En lo que respecta a la actividad industrial, los números son igualmente contundentes. Para llegar a la caída general del 12,4%, el Indec relevó el comportamiento de las nueve principales ramas de actividad del sector. Ninguna de ellas logró crecer en enero.
La caída más pronunciada se produjo en el rubro de «otros equipos, aparatos e instrumentos», que sufrió un retroceso en su nivel de actividad del 32,5% en comparación al primer mes del año pasado. Dentro de ese rubro, se destacó la fabricación de equipos y aparatos de informática, televisión y comunicaciones, y componentes electrónicos, que exhibió en enero una baja interanual de 74,2%, que responde principalmente a un menor nivel de fabricación de celulares. Según fuentes consultadas, la caída se vincula con los inconvenientes en el abastecimiento de componentes importados.
También cayeron con fuerza los «muebles y otras industrias manufactureras» (-24,6%) y «productos de metal, maquinaria y equipo» (-24,9%). Una vez más, la baja se explica por inconvenientes en el acceso a insumos importados por dificultades en el pago a proveedores del exterior, según aseguraron fuentes consultadas por el Indec.
El rubro de «alimentos, bebidas y tabaco» también cayó (-6,1%), pese a la recuperación del agro luego de la sequía. La principal incidencia negativa en el mes bajo análisis se observó en la elaboración de «otros productos alimenticios», que muestra una baja interanual de 11,6%. En contraparte, la molienda de oleaginosas muestra en enero una suba interanual de 13,3%.
«Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, la elaboración de aceite y subproductos de soja presentó en enero un aumento de 14,1%, y la elaboración de aceite y subproductos de girasol exhibió una suba interanual de 10,8%. En el mes de referencia se observó un incremento en las cantidades exportadas de aceite y subproductos, tanto de soja como de girasol», analizaron desde el Indec.
Volviendo a las grandes ramas de actividad de la industria, fue negativo además el resultado de «minerales no metálicos y metálicas básicas» (-17,8%), «textiles, prendas de vestir, cuero y calzado» (-12,7%), «refinación del petróleo, químicos, productos de caucho y plástico» (-10,1%), «automotores y otros equipos de transporte» (-9,8%) y «madera, papel, edición e impresión» (-7,9%).
El NEA finalizó 2023 con el
registro más bajo de empleo
En el marco de una tendencia de pronunciada caída a nivel nacional del empleo en la construcción, la Argentina culminó 2023 con 396.287 trabajadores registrados en el sector, según un informe del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (Ieric). El Noreste Argentino acusó una caída del 16,5% intermensual, la de mayor intensidad desde enero de 2016.
En nuestra región, en el mes de diciembre, el podio lo lidera la provincia de Formosa que registró 3.661 trabajadores, lo que implicó una caída interanual del -47,5%.
Le sigue el Chaco que tuvo un descenso del -44,1% respecto a un año atrás, con 4.614 trabajadores registrados.
En el caso de la provincia de Corrientes, totalizó 5.200 empleados registrados en diciembre de 2023. Así, tuvo un descenso mensual del -15% y una variación interanual negativa del -12,5%.
En tanto, Misiones experimentó una disminución del -14,6% interanual, con 6.640 trabajadores.
A nivel nacional, el nivel de ocupación marcó la mayor contracción desde la salida de la pandemia (-6,1%) y se ubicó por debajo de la barrera de los 400 mil trabajadores luego de 17 meses consecutivos por sobre esa marca.
La totalidad de las jurisdicciones en las que se divide el territorio nacional evidenciaron retracciones del volumen de ocupación superior al 1,5% mensual.
En la comparativa interanual, entre las provincias que escapan de la tendencia contractiva se encuentra Neuquén con una tasa del 14,3%, seguida por La Pampa (12,1%) y Salta (9,2%).