La Oficina Judicial del distrito Resistencia ha iniciado una etapa inédita en la organización de la justicia federal, con la reciente asunción de su directora, María Lorena Ré. Esta oficina, formalmente establecida el primero de diciembre, busca centralizar y optimizar funciones administrativas que históricamente recaían sobre los jueces, permitiéndoles concentrarse en la labor jurisdiccional. La medida se inscribe en un marco legal que data de diez años, pero cuya implementación efectiva recién se concreta en la actualidad.
La iniciativa surge a partir de la necesidad de garantizar eficiencia, transparencia y rapidez en los procesos judiciales federales, con especial atención a la organización de audiencias y la coordinación con los distintos actores del sistema, incluidos los ministerios públicos y profesionales del derecho. Entrevistada por Radio Facundo Quiroga, María Lorena Ré destacó que la oficina se ocupa de «armar la audiencia con todo lo que eso implica, buscar a las partes, notificar a las partes, trabajar con los ministerios públicos, con los profesionales del medio», liberando a los jueces del exceso de tareas administrativas.
El nuevo esquema de organización judicial responde al concepto de distrito más que al de provincia. Este criterio surge de la estructura de la Cámara Federal de Apelaciones, que abarca jurisdicciones amplias y transprovinciales. Con este cambio, el distrito de Resistencia comprende Chaco y Formosa, y se integra en la reorganización del sistema federal que reubica juzgados, como el de Reconquista, bajo otras cámaras correspondientes, en este caso Rosario.
El enfoque de la oficina judicial responde a los principios del nuevo Código Procesal Penal Federal, que privilegia la oralidad, la publicidad y la transparencia, al tiempo que establece plazos acotados para los procedimientos. En ese sentido, Ré enfatizó: «Esas causas ya de 15 años no van a existir más».


FUNCIONES Y ALCANCES DEL NUEVO SISTEMA
La directora explicó que la oficina facilita el desarrollo de audiencias, asegurando que todos los actores involucrados estén correctamente notificados y coordinados, con un seguimiento exhaustivo de los plazos procesales.
En cuanto al impacto sobre el ciudadano común, Ré subrayó que el nuevo sistema facilita el acceso a la justicia, reduce los tiempos de espera y garantiza mayor transparencia. «Desde mi punto de vista, yo soy directora y tengo que gestionar para lograr las audiencias en un menor tiempo posible. Los plazos son más cortos del nuevo código», indicó, enfatizando la mejora sustancial en la tramitación de causas.
El nuevo esquema resulta especialmente relevante en la región de frontera, donde los delitos federales predominantes incluyen estupefacientes, trata de personas, secuestros extorsivos y contrabando. La directora detalló que en estas zonas el desconocimiento de la ley no puede alegarse como excusa, y que el sistema busca garantizar claridad y previsibilidad en la aplicación de normas.
Uno de los avances del nuevo Código Procesal Penal Federal es la posibilidad de resolver ciertos casos sin necesidad de juicios largos, mediante acuerdos y mecanismos alternativos gestionados por el fiscal. Esto se traduce en una mayor eficiencia procesal y menor congestión de los juzgados, explicó Ré. En este contexto, el distrito de Resistencia cuenta con un equipo comprometido tanto en la fiscalía como en la defensa, capacitado para implementar estas herramientas.
La oficina también desempeña un rol clave en la comunicación pública de los casos, garantizando la publicidad de los actos judiciales y el derecho de la ciudadanía a acceder a información. Ré subrayó que «la publicidad es una obligación, es un derecho humano», destacando la relevancia de que los ciudadanos comprendan la actividad de la justicia federal.
Experiencia previa
La directora explicó que la función principal de la oficina es coordinar y gestionar estos procedimientos de manera eficiente, permitiendo que jueces y fiscales concentren su trabajo en la resolución de los hechos.
En relación a casos de alto impacto mediático, como el juicio por el niño Logan, Ré precisó que la justicia federal actúa según la legislación vigente en el momento del hecho. La oficina judicial, en este sentido, no juzga, sino que facilita la logística de las audiencias y la correcta notificación de las partes, garantizando el cumplimiento de plazos y la transparencia del proceso.
El nuevo sistema también permite un abordaje más eficiente de delitos complejos como encubrimientos de contrabando y causas de corrupción. La directora explicó que muchos de estos casos podrían resolverse sin necesidad de juicio, mediante acuerdos supervisados por fiscales, lo que contribuye a la desburocratización del proceso y a una mayor eficacia.
Ré destacó que la coordinación con fiscales como Amad y Sabadini ha permitido gestionar causas de alta complejidad con agilidad, asegurando que la ciudadanía tenga acceso a la información y a la correcta comunicación de los procedimientos judiciales.


Organización, equipo
y recursos
La oficina judicial está ubicada en el edificio de la Justicia Federal frente a la Plaza 25 de Mayo, un espacio moderno y equipado tecnológicamente, que permite un funcionamiento óptimo de todas sus funciones. La inauguración contó con la presencia del ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona, y máximas autoridades de la justicia federal, quienes destacaron la calidad del edificio y las condiciones de trabajo.
Ré enfatizó que la formación y compromiso del equipo son fundamentales para el éxito del proyecto. Además de abogados, el equipo incluye profesionales en áreas tecnológicas, de recursos humanos y de relaciones públicas, reflejando un enfoque integral y multidisciplinario.
La directora detalló que la selección del personal implicó entrevistas exhaustivas y ascensos de quienes ya trabajaban en la justicia, garantizando un equipo altamente capacitado y comprometido. Ré describió al equipo como «impecable», destacando su eficiencia y capacidad de adaptación al nuevo sistema.

