La titular de la Fundación Estrellas Amarillas, Silvia González, advirtió sobre el grave estado de las rutas nacionales y reclamó una intervención urgente del Estado para mejorar la infraestructura vial, al considerar que el deterioro de los caminos incrementa considerablemente el riesgo de siniestros fatales.
La dirigente también confirmó que la organización fue convocada por autoridades nacionales en el marco de la campaña Mayo Amarillo y destacó la necesidad de fortalecer las políticas públicas de prevención y asistencia a familiares de víctimas.
En diálogo con radio Facundo Quiroga, González a modo de ejemplo relató la difícil experiencia que atravesó durante un viaje por rutas pampeanas mientras participaba de una colocación de estrellas amarillas en homenaje a víctimas de tránsito.
Según explicó, el mal estado del asfalto provocó daños en el vehículo y puso en riesgo la integridad de quienes viajaban. «Casi nosotras terminamos siendo estrella también», sostuvo la referente al describir el recorrido realizado por la ruta nacional 152, en La Pampa.
Allí, aseguró, encontraron kilómetros enteros de pavimento destruido, con profundos pozos y banquinas deterioradas que obligaban a maniobras peligrosas para intentar continuar el viaje.
Como muestra
basta un botÓn
«La ruta está totalmente detonada, pero detonada mal», afirmó González. En ese sentido, explicó que la situación era tan crítica que debían circular a muy baja velocidad y desplazarse constantemente de carril para evitar los pozos. «No había forma de escapar. Querías ir por el centro cuando no venían autos, pero estaba todo lleno de pozos también», relató.
La dirigente remarcó que las condiciones del camino generaban un riesgo permanente de accidentes, especialmente por la posibilidad de perder el control del vehículo o encontrarse de frente con camiones u otros automóviles. «Los pozos son tan profundos que el auto se te dispara para la banquina o para el centro. Y si del otro lado viene un camión, estábamos en problemas», dijo.
Además, explicó que el trayecto terminó provocando importantes inconvenientes mecánicos. «Se rompió el auto todo, se nos reventó la goma», comentó. Debido a ello, el grupo debió interrumpir el viaje y pasar la noche en Casa de Piedra antes de regresar por otro recorrido alternativo.
González señaló que el regreso implicó duplicar las distancias habituales para evitar volver a transitar la misma ruta. «Tardamos ocho o nueve horas en cubrir 300 kilómetros porque tuvimos que desviarnos para no pasar más por ahí», indicó.
La titular de Estrellas Amarillas vinculó directamente el deterioro de las rutas con el aumento de la siniestralidad vial y consideró que existe una falta de inversión sostenida en infraestructura. Según sostuvo, la situación que atraviesa La Pampa se replica en distintas provincias del país, incluido el Chaco.
«Realmente es una ruta que es totalmente un camino a la muerte», expresó. En esa línea, afirmó que las condiciones actuales hacen prácticamente imposible la circulación segura para vehículos particulares y advirtió que únicamente los camiones logran atravesar algunos sectores debido a las dimensiones de sus neumáticos.
La referente también cuestionó la falta de mantenimiento vial y reclamó que se destinen los fondos específicos previstos para infraestructura. «Se está reclamando el porcentaje del impuesto al combustible que tendría que ir al mantenimiento de rutas», explicó, en referencia al debate abierto en distintas comisiones legislativas sobre el destino de esos recursos.
acciones previstas
En paralelo, González destacó que la organización fue recibida recientemente por autoridades nacionales, algo que calificó como un hecho inédito para la fundación. Según explicó, el encuentro se concretó a partir de la nueva conducción del Ministerio de Justicia y de los cambios en el Centro de Atención a Víctimas.
«Es la primera vez que se nos convoca por parte del Ministerio de Justicia de la Nación», afirmó. La dirigente señaló que durante la reunión se abordaron estrategias vinculadas a la campaña de concientización Mayo Amarillo y a la difusión de herramientas de asistencia para víctimas y familiares.
En particular, destacó la promoción de la línea telefónica 149, opción 2, destinada a brindar acompañamiento a personas afectadas por siniestros viales. «Es una línea que lamentablemente no logramos que tenga una difusión más masiva», sostuvo.
González explicó que muchas agrupaciones de familiares de víctimas trabajan sin recursos técnicos ni equipos profesionales permanentes, por lo que consideró fundamental fortalecer el vínculo con organismos estatales que puedan brindar asesoramiento jurídico y contención psicológica.
«Muchos de nuestros grupos no tienen abogados ni psicólogos. Saber que existen lugares donde hay profesionales que pueden ayudar es muy importante para nosotros», expresó.
La referente nacional también confirmó que Estrellas Amarillas trabaja en la organización de un Congreso Nacional que se realizará en junio en Mar del Plata y que incluirá debates vinculados al rol de los medios de comunicación en la cobertura de la siniestralidad vial.
«Va a haber una mesa de prensa y un debate sobre el rol de la prensa en la siniestralidad vial», anticipó González.
Asimismo, señaló que fueron invitadas autoridades nacionales y que esperan contar con su participación efectiva en las actividades programadas.
Motos encabezan
la siniestralidad
Otro de los puntos centrales abordados durante la entrevista fue el perfil de las principales víctimas fatales de siniestros viales. González expresó especial preocupación por los índices que muestran una fuerte incidencia entre jóvenes y motociclistas.
«Es una situación muy alarmante que el 70% de las víctimas fatales se den entre jóvenes hombres de 15 a 38 años», indicó. Según explicó, se trata de una problemática que atraviesa a todo el país y que tiene un fuerte impacto en las rutas, aunque también se replica en zonas urbanas.
La dirigente remarcó que el fenómeno involucra múltiples factores, entre ellos el estado de la infraestructura, la falta de controles, la imprudencia al conducir y las deficiencias en materia de educación vial.
En el caso particular de las motocicletas, González advirtió que representan uno de los segmentos más vulnerables dentro de la siniestralidad argentina. La falta de protección estructural y la exposición directa del conductor hacen que cualquier choque o caída tenga consecuencias mucho más graves.
En esa línea, insistió en la necesidad de avanzar en campañas permanentes de prevención, controles efectivos y mejoras estructurales en calles y rutas. «Todo lo que sea sumar y trabajar sirve», sostuvo.
Prevención y contensión
Desde la fundación remarcaron además que la problemática vial debe ser abordada como una política pública integral y no solamente desde la reacción posterior a los accidentes. Según explicaron, el trabajo de colocación de estrellas amarillas busca generar conciencia social y mantener visible la memoria de las víctimas, pero también advertir sobre los riesgos que persisten en caminos y ciudades.
González señaló que muchas familias llegan a la organización después de atravesar situaciones traumáticas y con escaso acompañamiento institucional. Por ello, valoró la posibilidad de articular acciones con centros de acceso a la Justicia y organismos estatales que permitan ampliar la asistencia.
«Nunca habíamos tenido vinculación con estos espacios y muchos integrantes de nuestra organización ni siquiera sabían que existían», comentó.
La referente insistió en que la seguridad vial debe dejar de ser un tema secundario dentro de la agenda pública y reclamó medidas urgentes frente al deterioro de la infraestructura. «Estamos absolutamente preocupados», afirmó.
En ese marco, consideró indispensable que exista una política sostenida de mantenimiento de rutas y caminos, especialmente en corredores nacionales donde el tránsito pesado y el desgaste acelerado profundizan el deterioro del pavimento.
Finalmente, González pidió mayor compromiso social e institucional para reducir las cifras de mortalidad vial y evitar nuevas tragedias. «La mayoría de nosotros llegamos a esta lucha después de perder a un ser querido», recordó.
La dirigente sostuvo que detrás de cada estrella amarilla existe una historia marcada por el dolor, pero también por la búsqueda de conciencia y prevención. «Nosotros seguimos trabajando para que no haya más víctimas», concluyó.

