La reciente apertura de importaciones y la inminente llegada masiva de vehículos eléctricos y híbridos al país encendieron luces de alerta en el sector automotor tradicional. Así lo expresó José Cabral, referente de la Cámara del Automotor de la Provincia del Chaco, quien analizó el impacto que tendrá el desembarco de unidades provenientes principalmente de China, el estado actual del mercado, las limitaciones estructurales del país y el comportamiento del consumidor argentino, con especial foco en la realidad chaqueña.
En declaraciones a radio Libertad, Cabral fue contundente: «Va a ser un shock muy grande, porque vienen con muchas intenciones de penetrar en el mercado argentino».
La estrategia china
y la presión sobre
los precios
Según explicó el dirigente, la llegada de vehículos eléctricos importados no responde únicamente a una decisión coyuntural del mercado local, sino a una estrategia global de exportación impulsada por China.
«China está desarrollando su economía netamente mirando a la exportación. Ellos necesitan exportar porque tienen superproducción, y por eso los precios de los autos chinos son imposibles de competir», señaló.
Esta sobreoferta global permite que los vehículos lleguen a valores muy por debajo de los costos que enfrenta la industria automotriz tradicional, tanto nacional como regional. En ese marco, Cabral advirtió que el impacto será profundo y directo sobre las ventas.
«Esto va a repercutir muy fuerte en la comercialización, aunque todavía no está dada la infraestructura necesaria para el desarrollo pleno de los autos eléctricos importados», remarcó.
Infraestructura: el principal cuello de botella
Uno de los puntos centrales del análisis fue la falta de infraestructura para sostener una expansión real del parque automotor eléctrico en Argentina.
«Hoy no tenemos estaciones de servicio preparadas para que una persona se quede una hora u hora y media cargando electricidad mientras toma mate y después continúe su viaje», explicó.
Si bien reconoció que los vehículos híbridos tienen mayor viabilidad inmediata, porque pueden funcionar tanto con combustible tradicional como con electricidad, fue claro al diferenciar ambos segmentos.
«Los híbridos sí se pueden comercializar directamente, porque de última siguen andando a combustible hasta conseguir un lugar donde cargar», afirmó.
Actualmente, la primera tanda que está llegando al país incluye unas 5.000 unidades eléctricas y más de 1.500 vehículos híbridos, lo que marca una señal clara del rumbo que está tomando el mercado.
¿Competencia real para los autos tradicionales?
Consultado sobre si estos vehículos representan una amenaza directa para los automóviles tradicionales, Cabral fue categórico: «Evidentemente va a ser una competencia. Ya estamos en competencia desde hace varios años, desde que empezaron a ingresar los primeros vehículos eléctricos e híbridos». Sin embargo, aclaró que la adopción no será inmediata ni masiva, debido a cuestiones culturales, generacionales y de hábitos de consumo profundamente arraigados.
«El argentino es una persona muy especial. No se va a adaptar rápidamente al uso y a las costumbres del auto eléctrico», afirmó.
Expectativas
y realidad
Respecto a las versiones que indican que podrían ingresar hasta 50.000 vehículos eléctricos por año, Cabral puso paños fríos y aportó datos concretos.
«No sé de dónde sale ese número. Lo que sí sé es que la capacidad de transporte de esta firma es de 50.000 autos en un solo viaje», explicó. Detalló que la empresa cuenta con 8 o 9 barcos, cada uno con capacidad para trasladar alrededor de 7.000 unidades. Sin embargo, aclaró que eso no implica que efectivamente se envíen todos esos vehículos al país. «El barco que está llegando ahora tiene capacidad para 7.000 autos, pero sólo vienen cargados 5.000», precisó. Además, advirtió sobre los riesgos comerciales de una sobreoferta sin demanda real.
«Si mandan 20.000 o 30.000 autos y no tienen la comercialización esperada, no sé si van a seguir enviando. Un auto parado, y más uno eléctrico, tiene un problema: la batería de litio tiene antigüedad y caducidad», alertó.
El consumidor
chaqueño frente
al auto eléctrico
Al analizar la realidad local, Cabral fue sincero respecto al escaso interés actual del consumidor chaqueño por los vehículos eléctricos puros. «La mayoría de mis clientes son gente grande, muchos del campo. Si les hablás de la computadora de un auto eléctrico, es como hablarles en chino», describió.
Según su experiencia, en la provincia circulan muy pocos autos eléctricos. «Híbridos hay algunos, pero eléctricos solamente son muy pocos los que están circulando en Chaco», afirmó.
Un mercado en recuperación: cifras récord en 2025
Más allá del debate sobre los eléctricos, el referente de la Cámara del Automotor destacó el excelente desempeño del mercado en 2025, tanto en autos nuevos como usados.
«En 0 kilómetro se superaron ampliamente las expectativas: se hablaba de 600.000 unidades y se llegó a 612.000», detalló. En cuanto al mercado de usados, el dato fue aún más contundente.
«Fue el año récord desde que existe el registro automotor. Se vendieron más de 1.812.000 autos usados», indicó. No obstante, aclaró que muchas transferencias responden a procesos de regularización documental y no necesariamente a operaciones recientes de compra. Hay autos que estaban en posesión hace años y recién ahora se transfieren porque la gente va a viajar y hay más controles en rutas», explicó.
Proyecciones
para 2026
«Creo que se van a superar ampliamente las 612.000 unidades de 0 kilómetro, y los usados también van a seguir creciendo», proyectó.
Entre las razones, mencionó las dificultades burocráticas para comprar un auto nuevo y la ventaja administrativa de los usados ya patentados.
«Hay gente que paga más caro un usado ya patentado porque evita muchos trámites», sostuvo.
La realidad
chaqueña
Al referirse a la situación provincial, Cabral aclaró que Chaco tiene particularidades que condicionan el mercado automotor. «Acá hay muy poca actividad industrial. Dependemos mucho del campo y de los empleados públicos», señaló.
La sequía primero y las inundaciones después golpearon duramente a la economía rural.
«Muchos productores contaban con un excedente para cambiar la camioneta y no lo pudieron hacer porque se les cayó una pedreada o se inundó el campo», lamentó.
Un cambio inevitable, pero gradual
Para José Cabral, el desembarco de los autos eléctricos en Argentina es inevitable, pero su adopción será progresiva y estará condicionada por múltiples factores. «Hay que esperar un tiempo para que tenga una penetración real en el mercado, sobre todo en provincias como Chaco», concluyó. Mientras tanto, el sector automotor transita un proceso de transformación profunda, en el que conviven récords de ventas, desafíos tecnológicos y un cambio cultural que todavía está en marcha.
La barrera cultural
y generacional
Para Cabral, uno de los grandes desafíos es la falta de cultura tecnológica, especialmente en los segmentos de mayor edad.
«A nosotros, los mayores, nos cuesta familiarizarnos con una computadora; imaginate con un auto eléctrico», graficó. El dirigente explicó que muchos usuarios aún no comprenden aspectos básicos del funcionamiento de estos vehículos, como la autonomía, el consumo energético o la relación entre aceleración y gasto de batería.
«Con el combustible vos mirás el relojito del tanque y sabés hasta dónde llegás. Con la electricidad, la mayoría no sabe si acelerar más consume más o menos, si es directamente proporcional como el combustible», señaló.
En ese contexto, sostuvo que el vehículo híbrido aparece como el eslabón de transición más lógico.
«El híbrido es el que más penetra, el que está más preparado para que el argentino pueda asumirlo», aseguró.
Los autos más elegidos
Finalmente, Cabral brindó un panorama sobre las preferencias del mercado. «El auto más elegido es el Toyota Yaris, pero el que más se vende es el Fiat Cronos», indicó.
En cuanto al ranking general de patentamientos, destacó el liderazgo de las pickups.
«El vehículo más patentado fue la pickup Toyota, seguida por Amarok, Ranger y las pickups de Chevrolet», detalló.

