La central obrera marchará este miércoles cuando el Senado inicie el debate del proyecto oficial. Cada gremio podrá definir ceses de actividades. Buscan frenar artículos que, aseguran, “recortan derechos laborales”.
La Confederación General del Trabajo (CGT) volverá a ganar la calle esta semana en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. El Consejo Directivo cegetista resolvió convocar a una movilización frente al Congreso el miércoles al mediodía, en simultáneo con el inicio del tratamiento del proyecto en el Senado.
Si bien durante la reunión surgieron propuestas para acompañar la protesta con paros generales de 12 y hasta 48 horas, la conducción sindical no logró consenso para una huelga nacional. Finalmente, se acordó marchar sin paro formal, aunque cada sindicato tendrá libertad para disponer ceses de actividades y facilitar la participación de los trabajadores.
La decisión se tomó en la histórica sede de Azopardo, en medio de fuertes tensiones internas entre los sectores más dialoguistas y aquellos que reclaman medidas de fuerza más duras.
Qué reclama la CGT
Desde la central obrera sostienen que la reforma contiene puntos que “atentan contra derechos individuales y colectivos del trabajo”.
El dirigente de UPCN, Andrés Rodríguez, advirtió que buscarán “neutralizar todo artículo que perjudique a los trabajadores”, mientras que Gerardo Martínez (UOCRA) confirmó que continuarán las negociaciones políticas y no descartó acciones judiciales si la norma avanza sin cambios.
Entre los puntos que más preocupan a los gremios figuran:
- Restricciones al derecho de huelga en servicios esenciales
- Prioridad de convenios por empresa sobre los sectoriales
- Límites a la ultraactividad de los convenios
- Cambios en el financiamiento sindical y de obras sociales
Según trascendió, el Gobierno estaría dispuesto a modificar algunos artículos vinculados a las cuotas solidarias y aportes a obras sociales, aunque mantendría intactos los aspectos centrales del proyecto.
Plan de lucha en marcha
Más allá de las negociaciones, en la CGT dan por hecho que la reforma podría aprobarse y anticipan que la movilización será parte de un plan de lucha escalonado, que podría profundizarse en las próximas semanas cuando el proyecto pase a Diputados.
De esta manera, el debate por la reforma laboral suma presión sindical y promete una jornada de fuerte presencia gremial en las inmediaciones del Congreso.
Con información de Infobae

