El conjunto de indicadores oficiales trazó un panorama de reconfiguración en la estructura productiva del país, con caídas en la utilización de capacidad instalada, menor cantidad de empresas activas y aumento de trabajadores que recurrieron al seguro de desempleo.
Mientras algunos sectores mantuvieron niveles relativamente elevados de actividad, otros -en especial textiles, metalmecánica, automotriz y construcción- registraron retrocesos significativos.
El comportamiento de las importaciones, la dinámica del consumo interno y las condiciones macroeconómicas configuraron un escenario desafiante para parte del entramado industrial.
Con datos cerrados a fines de 2025, los informes del Indec, la SRT y la Seguridad Social reflejaron una etapa de ajustes y transformaciones cuyo alcance y duración dependerán de la evolución de la actividad económica en los próximos meses.
Capacidad instalada abajo
La industria argentina cerró 2025 con un nivel de utilización de la capacidad instalada del 53,8%, el registro más bajo en 21 meses, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El dato, correspondiente a diciembre, implicó una caída de 2,9 puntos porcentuales respecto del mismo mes de 2024 y dejó a casi la mitad del aparato manufacturero ocioso.
En paralelo, estadísticas oficiales dieron cuenta de un retroceso en la cantidad de empresas registradas, un aumento de beneficiarios del seguro de desempleo y una contracción sostenida en sectores como el textil y la construcción.
De acuerdo con los informes de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 se produjo una caída neta de 21.938 empleadores en el sistema.
En ese mismo período, el total de trabajadores registrados descendió en 290.602 personas. A la vez, datos de la Seguridad Social indicaron que 153.847 trabajadores despedidos sin causa comenzaron a percibir la Prestación por Desempleo durante 2025.
El conjunto de indicadores configura un escenario de retracción en sectores clave como la industria manufacturera, la construcción y el comercio, con impactos diferenciados según rama de actividad.
niveles de pandemia
El Indec precisó que en diciembre la utilización de la capacidad instalada en la industria se ubicó en 53,8%, por debajo del 56,7% registrado en igual mes de 2024. Se trató del nivel más bajo en casi dos años y medio, con valores que se aproximaron a los observados durante los meses más críticos de la pandemia, cuando regían restricciones a la circulación.
Entre los sectores con mayor nivel de utilización se destacaron refinación del petróleo (87,1%), papel y cartón (65%), productos alimenticios y bebidas (63,6%), sustancias y productos químicos (58,6%) e industrias metálicas básicas (57,5%).
En este último caso, el desempeño estuvo impulsado por un incremento interanual del 11,9% en la producción de acero crudo, según datos sectoriales.
En el extremo opuesto, la industria automotriz operó al 31,2% de su capacidad; caucho y plástico al 33,4%; textiles al 35,2%; y metalmecánica -excluida la automotriz- al 38,9%.
En este último rubro influyó la caída interanual del 43% en la producción de electrodomésticos y del 22,9% en maquinaria agropecuaria. En caucho y plástico se destacó el descenso del 57,3% en la producción de neumáticos.
La baja utilización reflejó una combinación de menor demanda interna y reconfiguración sectorial, con efectos directos sobre el entramado productivo y el empleo.
contracción del empleo registrado
Los datos de la SRT mostraron que en noviembre de 2023 el sistema contabilizaba 512.357 empleadores y 9.857.173 trabajadores. Dos años más tarde, en noviembre de 2025, las cifras descendieron a 490.419 empresas y 9.566.571 trabajadores.
La diferencia implicó una caída neta de 21.938 empleadores y de 290.602 trabajadores en 24 meses. Solo entre enero y noviembre de 2025, la pérdida neta fue de 9.722 empleadores, mientras que en noviembre de ese año el saldo mensual negativo alcanzó a 892 empresas.
La construcción fue uno de los sectores más afectados, en un contexto de reducción de la obra pública y ajuste presupuestario. Tras un descenso marcado durante el primer tramo del período, la caída se desaceleró hacia fines de 2024, cuando el número de empleadores se ubicó en 499.682, aunque sin recuperar los niveles previos.
Un dato relevante del informe laboral indicó que el 34% de los cierres registrados en los últimos cuatro trimestres correspondió a empresas con menos de tres años de antigüedad, lo que evidenció la fragilidad de una porción significativa del tejido productivo.
seguro de desempleo
Durante 2025, 153.847 trabajadores registrados despedidos sin causa comenzaron a percibir la Prestación por Desempleo, según cifras oficiales de la Seguridad Social. El número de beneficiarios activos alcanzó su punto más alto en diciembre, con 103.654 personas, y un pago promedio mensual de $276.944, el valor más elevado del año.
El impacto sectorial mostró que la mayor cantidad de despidos se concentró en la industria manufacturera (36.648 casos), seguida por el comercio (32.630) y la construcción (25.311), actividades vinculadas al consumo y la inversión.
La prestación, establecida por la Ley 24.013, alcanzó a trabajadores en relación de dependencia que perdieron su empleo por causas no atribuibles a ellos y que acreditaron al menos seis meses de aportes en los tres años previos al despido.
El beneficio pudo extenderse hasta 12 meses y contempló la continuidad de la obra social, asignaciones familiares y cómputo de antigüedad jubilatoria.
El esquema de pagos fue decreciente: 100% del monto durante los primeros cuatro meses; 80% entre el quinto y el octavo; y 70% del noveno al duodécimo. Según lo dispuesto por el Consejo del Salario Mínimo en 2023, la prestación equivalió al 75% de la mejor remuneración mensual de los últimos seis meses, con un piso del 50% y un tope del 100% del Salario Mínimo Vital y Móvil.
las más
afectadas
El sector textil, de confecciones, cuero y calzado fue el que más empleo formal perdió dentro de la industria. De acuerdo con datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (Sipa), entre noviembre de 2023 y octubre de 2025 se perdieron 18.333 puestos de trabajo registrados, lo que representó una caída del 15,1%.
En paralelo, la Fundación Pro Tejer informó que en ese período cerraron 558 establecimientos de la cadena de valor, una contracción del 9%, con especial impacto en indumentaria y en cuero y calzado. Se trató además de un sector con elevados niveles de informalidad -en torno al 72% en confecciones-, lo que sugiere que la pérdida total de empleo pudo haber sido mayor.
Los datos productivos reforzaron el cuadro. El Índice de Producción Industrial (IPI) del Indec indicó que el sector textil acumuló en 2025 una caída del 5,7%, la peor del índice. Aunque prendas de vestir y calzado registraron en noviembre una suba mensual del 4,7% desestacionalizado, los niveles permanecieron deprimidos.
Según estimaciones privadas, la producción se ubicó 18,5% por debajo de diciembre de 2024 en confecciones y calzado y 31,2% por debajo en productos textiles.
Frente a noviembre de 2023, el retroceso fue de 47,6% en productos textiles y de 19,3% en confecciones y calzado. La utilización de la capacidad instalada en productos textiles alcanzó apenas el 29%, el registro más bajo de la serie histórica, con excepción de los meses más críticos de la pandemia.
El avance de las importaciones apareció como uno de los factores explicativos. En 2025, las compras externas crecieron 97,3% interanual en indumentaria, 121,2% en otros textiles y 25,2% en calzado.
Las importaciones de ropa alcanzaron los USD681 millones -máximo de la serie en moneda constante-, mientras que las de calzado y sus partes sumaron USD825 millones.
22 mil empresas menos
Uno de los sectores más impactados por la retracción en la actividad fue la construcción. De acuerdo con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 el sistema registró una caída neta de 21.938 empleadores, con fuerte incidencia en empresas vinculadas a la actividad constructiva.
En noviembre de 2023 el sistema de riesgos del trabajo contabilizaba 512.357 empleadores y 9.857.173 trabajadores. Dos años después, en noviembre de 2025, las cifras descendieron a 490.419 empresas y 9.566.571 trabajadores. En términos absolutos, esto implicó una reducción de 290.602 trabajadores registrados.
Solo en noviembre de 2025 el cierre neto fue de 892 empleadores, mientras que entre enero y noviembre del mismo año la pérdida acumulada alcanzó a 9.722 empresas.
El informe oficial mostró que la caída fue más pronunciada durante el primer tramo del período, en un contexto de devaluación y reducción del gasto público que afectó especialmente a la obra pública. Hacia diciembre de 2024 el número de empleadores se ubicaba en 499.682, lo que evidenció una desaceleración del ritmo de caída, aunque sin recuperación a los niveles previos.
Un aspecto destacado del relevamiento fue la fragilidad del entramado empresarial. Durante los últimos cuatro trimestres -desde el tercer trimestre de 2024 hasta el segundo trimestre de 2025- el 34% de los cierres correspondió a empresas con menos de tres años de antigüedad.
El dato reflejó que una proporción significativa de firmas que ingresaron al mercado no logró consolidarse más allá de un ciclo corto de vida.
La construcción, tradicionalmente considerada uno de los sectores más dinámicos por su capacidad de generar empleo intensivo y encadenamientos productivos, mostró así una contracción que se sumó al deterioro observado en manufacturas y comercio.

