Con la emoción a flor de piel, Marcelo Gallardo anunció mediante un video el fin de su segundo ciclo como entrenador de River. El Muñeco habló especialmente del cariño con los simpatizantes del Millonario.
«Este es un mensaje para todos los hinchas de River. Intentaré ser breve para que no me inunde la emoción y el dolor que significa anunciar que el jueves será mi último partido. Solamente palabras de agradecimiento, principalente a este enorme club, a su gente por su amor incondicional durante todos estos años, incluso en los momentos más delicados, como este, en el cual claramente las cosas no salieron como teníamos proyectadas que salgan», inició el Muñeco.
Luego, el DT hizo un silencio para contener las lágrimas y agregó: «Me invaden la emoción y el dolor en el alma por no poder cumplir los objetivos. Simplemente agradecer también a aquellos que realmente han creído en mí, en todo mi cuerpo técnico, para representar a esta enorme institución, con lo que eso conlleva, y tengo nada más que palabras de agradecimiento para todos».
«Simplemente mi amor recíproco para todos los hinchas, y espero que, de todo corazón, que esta institución que ha crecido enormemente en los últimos años, una institución modelo en toda la región, próximamente la puedan encontrar con buenos resultados futbolísticos para engrandecer todavía más lo que significa River como institución en el mundo. Muchísimas gracias y les mando un fuerte abrazo a todos», finalizó Gallardo.
SEGUIDILLA DE DERROTAS
Marcelo Gallardo, el técnico más ganador de la historia de River Plate, vivió momentos muy duros en su segundo ciclo al frente del Millonario, el cual terminará el próximo jueves después del partid con Banfield. ESPN.com repasa los peores golpes que sufrió el ‘Muñeco’, con impactos realmente fuertes.
Exjugador del club de Núñez, Gallardo se convirtió en el entrenador más exitoso de River durante su primer ciclo, con 14 títulos, incluidas dos Copa Libertadores, más en un gran nivel futbolístico y choques históricos ante Boca. Sin embargo, su segunda etapa se vio oscurecida por derrotas y eliminaciones que golpearon al DT.
El 5 de agosto de 2024 arrancó su segunda era como técnico del Millonario, al sustituir a Martín Demichelis. Durante un año y medio tuvo algunas alegrías, pero fueron más las tristezas, sin obtener un título en 2025. Aquí, el resumen de los momentos más duros de esta segunda etapa:
La eliminación ante Atlético Mineiro en la Libertadores 2024
Gallardo se incorporó a River en plena disputa del máximo torneo continental de clubes en 2024. El equipo, con altibajos, arribó a semifinales, pero allí quedó eliminado sin atenuantes frente a Atlético Mineiro. Se quedó afuera de la gran final al igualar 0-0 de local en la revancha el 29 de octubre de 2024, tras la goleada por 3-0 que sufrió en la ida en Brasil con doblete de Deyverson y otro gol de Paulinho, con Hulk como amenaza constante, justo una semana antes.
Los simpatizantes millonarios soñaban con llegar a otra final y, sobre todo, con poder recuperar la Gloria Eterna con el ‘Muñeco’ al mando del equipo. Ese golpe fue muy duro por la forma en que se dio, sin poder marcar un solo gol en los dos encuentros.
La derrota con Talleres en la Supercopa Internacional
La ocasión más cercana a poder levantar un trofeo durante 2025 la tuvo cuando el 5 de marzo de 2025 disputó la Supercopa Internacional contra Talleres, en Paraguay. Fue un partido olvidable: empataron sin goles en los 90 minutos reglamentarios más los 30 del alargue y finalmente cayó 3-2 por penales en una definición infartante, en la que fallaron sus disparos Gonzalo Montiel, Facundo Colidio y Manuel Lanzini.

En la vereda de enfrente, Talleres vivió una noche histórica, porque consiguió su primer título nacional. Para todo River fue una decepción, ya que se pensó que podía lograr ese título y levantar cabeza.
La caída frente a Platense en el Apertura, en casa
Con Franco Mastantuono como líder, pese a su corta edad, los conducidos por Gallardo igualaron 1-1 con Platense en el Monumental sobre la hora, con gol del Nº10 y mucha polémica, y perdieron 4-2 por la vía de los disparos desde el punto del penal. River no tuvo un buen partido el 20 de mayo y para colmo se despidió del Torneo Apertura 2025 ante sus hinchas, lo que agravó la situación.
En contrapartida, Platense terminó superando a San Lorenzo y a Huracán y ganó el primer título oficial de su historia en Primera División. Y muchos hinchas del Millonario lamentaron esa caída como otra gran oportunidad desperdiciada.
La despedida del Mundial de Clubes contra Inter
El primer Mundial de Clubes, en Estados Unidos, era una gran oportunidad para mostrarse ante los ojos de millones de fanáticos del planeta. «Yo quiero ganarlo, no ir a competir», había dicho Gallardo. El sorteo fue favorable al club argentino, pero se marchó sin poder clasificarse entre los dos mejores de su grupo.
River derrotó 3-1 a Urawa Red Diamonds, de Japón, en el debut y luego se complicó al igualar sin goles con Monterrey, de México. Ese era el partido clave para ganar y meterse en la siguiente ronda, pero quedó a mano por su ineficacia. Con el sueño de poder avanzar a octavos de final, salió a jugar el duelo más difícil, ante el Inter de Lautaro Martínez, pero cayó 2-0 con el rival italiano el 25 de junio y dijo adiós.
La despedida ante Palmeiras en la Libertadores 2025
El Millonario arrancó muy mal la serie, ya que perdía 2-0 en el primer tiempo en la ida como local. El descuento en el cierre del 17 de septiembre le dio esperanzas para la revancha en suelo brasileño, aunque la hazaña no fue posible. Lo más llamativo fue que se puso 1-0 en el comienzo y así estaba a mano en la eliminatoria, pero se complicó por fallas puntuales y terminó jugando con 10, por expulsión de Marcos Acuña, y perdiendo 3-1 el 24 de septiembre.
Fueron criticados algunos cambios de Gallardo, quien en el primer duelo jugó con 5 en el fondo en el Monumental. Fue otro impacto fuerte para un club tran grande que había vuelto a ilusionar a sus simpatizantes.
El adiós ante Independiente Rivadavia en la Copa Argentina
El 24 de octubre, en Córdoba, el River de Gallardo padeció otro impacto realmente fuerte. Es que se quedó afuera de la Copa Argentina 2025, cuando el cuadro final se le presentaba positivo. En semifinales empató 0-0 con Independiente Rivadavia de Mendoza y perdió finalmente 4-3 por penales. El colombiano Sebastián Villa, tan identificado con Boca, convirtió el último penal y le dio otro golpe inesperado.
Finalmente, como en el caso de Platense, fue ese rival directo, Independiente Rivadavia, el que luego conquistó su primer título en el fútbol argentino al superar a Argentinos Juniors en la definición.
La dura derrota con Boca en La Bombonera, que pudo ser goleada
River llegó el 9 de noviembre al estadio de su archirrival con la intención de levantarse. Pero muy lejos estuvo de eso, ya que Boca le ganó 2-0 con mucha autoridad, como hacía tiempo no lo lograba en un Superclásico, y con un gol de Exequiel Zeballos y otro de Miguel Merentiel, lo que hizo delirar a los simpatizantes locales. Inclusive, pudo ser goleada en el Clausura.
Para colmo, ese triunfo le permitió al Xeneize conseguir la clasificación directa a la Libertadores de 2026, en su vuelta a la Copa tras dos años, y complicó las aspiraciones del Millonario en la Tabla Anual. Finalmente, River se quedó afuera y este año tendrá que jugar la Sudamericana.
La racha de caídas inesperadas en el Monumental
Antes y después de las derrotas ante los mendocinos y contra Boca, Gallardo y compañía la pasaron mal en casa. De forma sorpresiva, River sufrió golpes realmente impactantes en el Monumental por los torneos locales: cayó 2-1 ante Deportivo Riestra el 28 de septiembre y, en el siguiente cruce de local, perdió 1-0 con Sarmiento de Junín el 12 de octubre. Y volvió a caer en Núñez, entre la Copa Argentina y el Superclásico: el 2 de noviembre fue superado 1-0 por Gimnasia y Esgrima La Plata, cuando Miguel Borja erró un penal en el final y así no pudo al menos empatarlo.
El 7 de febrero de este año recibió otro golpe muy fuerte, el peor en casa: perdió 4-1 ante Tigre, cuando la goleada pudo ser aún mayor. Los dirigidos por Gallardo no tuvieron respuestas y el técnico siguió probando y cambiando nombres pero sin encontrar un funcionamiento digno.

