En veredicto unánime, un jurado popular declaró culpable a un sujeto por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por causar daños a la salud, conforme al requerimiento de la acusación fiscal.
Fue al término del juicio por jurados en la causa 7047/2024-1 que se desarrolló entre el lunes y ayer en Resistencia, con la intervención de la camarista Natalia Kuray como jueza técnica.
Las partes estuvieron representadas por la fiscal de Cámara 1, Noelia Encinas, el querellante Pablo Vianello y la defensora del imputado, Mónica Sánchez en lo que fue el 65° juicio de este tipo realizado en la primera circunscripción judicial.
El imputado, conocido como el Chacal de Puerto Vilelas, fue hallado responsable de haber abusado de una mujer y de haberla agredido violentamente, incluso golpeándola con un martillo, lo que agravó el cuadro de violencia y las lesiones ocasionadas.
La primera audiencia quedó definido el jurado y la jueza leyó las instrucciones iniciales.
El martes fue el momento de los alegatos de apertura a cargo de fiscalía, querella y defensa, a lo que siguió el comienzo de la etapa de producción de la prueba.
El miércoles, luego de las últimas declaraciones testimoniales las partes expusieron los alegatos de clausura.
En tanto que ayer, Kuray leyó las instrucciones finales y el jurado pasó a deliberar hasta arribar a un veredicto.
EL HECHO
El episodio ocurrió hace exactamente dos años, en mazro de 2024, en el barrio Ex Ferrocarril de Puerto Vilelas. Sobre P.J.S. pesó la acusación de que ingresó a la vivienda de la adolescente con fines de robo.
En ese contexto se produjo una agresión física que dejó a la joven con lesiones de consideración.
Posteriormente, la causa incorporó la sospecha de abuso sexual, lo que derivó en la intervención de la fiscalía especializada en temática de género.
La chica fue trasladada al hospital de Vilelas, donde recibió la primera atención médica. Debido a la gravedad de las lesiones, luego fue derivada al Perrando de Resistencia, donde los profesionales constataron traumatismos en el rostro y la región cervical.
En el centro de salud también se activó el protocolo sanitario previsto para casos de violencia sexual, además de brindarse contención por parte de equipos interdisciplinarios.
La investigación avanzó a partir de la declaración de la víctima, quien pudo aportar datos que permitieron identificar al agresor, un vecino del mismo barrio.
Con esa información, efectivos policiales concretaron la detención del sospechoso pocas horas después del hecho.

