Un confuso episodio generó alarma en el patio gastronómico de un supermercado ubicado en las avenidas Ávalos y Lavalle, donde un cumpleaños infantil terminó con intervención policial y sanitaria.
El hecho ocurrió este jueves alrededor de las 19:40, cuando una mujer advirtió que los alimentos consumidos por los menores de edad presentaban mal estado. La situación se confirmó al detectar un “gusto feo” en las chipas, generando preocupación inmediata entre los presentes.
La tensión aumentó al notar que algunos vasos estaban dañados, lo que despertó temor por la posible ingesta de fragmentos de vidrio. Uno de los niños comenzó a presentar dolor estomacal, por lo que se dio aviso al sistema de emergencias.
Ante la falta de responsables en el lugar, intervino personal de Bromatología municipal para inspeccionar el sector y determinar las condiciones sanitarias del establecimiento. Una ambulancia trasladó al menor de edad junto a su madre a un centro de salud para su atención.
Las autoridades continúan con las actuaciones correspondientes para establecer responsabilidades y garantizar la seguridad de los alimentos ofrecidos en el comercio.
El informe oficial
POLICIAS Y MUNICIPALES INTERVIENEN EN UN LOCAL GASTRONÓMICO
Este jueves a las 20:25 agentes de la Comisaria Segunda de Resistencia intervino en el supermercado ubicado en la intersección de la avenida Avalos y Lavalle, tras un incidente ocurrido en el sector gastronómico, dice el parte que difundió la Policía.
Y se agrega: Allí, una ciudadana de 40 años, denunció que durante un cumpleaños celebrado en el lugar, su hijo de 12 años, detectó que los chipás servidos tenían sabor desagradable.
Al probarlos, la madre confirmó la situación y además advirtió que los vasos utilizados por los menores estaban rotos, lo que generó preocupación por la posible ingesta de fragmentos de vidrio.
El menor manifestó dolor abdominal, lo que motivó el reclamo a las empleadas, quienes retiraron el vaso dañado, pero informaron que el supervisor no se encontraba presente.

