En un contexto de crisis económica que golpea con fuerza al sector productivo nacional donde, según la propia Superintendencia de Riesgos de Trabajo en la gestión Milei se ha registrado el cierre de alrededor de 22.000 empresas, el senador Jorge Capitanich presentó un paquete de medidas destinado a las PyMEs.
Las iniciativas abordan la problemática en dos frentes: alivio inmediato mediante la emergencia y una solución estructural al costo energético.
«Sin PyMEs no hay reconstrucción económica posible. Representan el 98% de las firmas del país y generan la mitad del empleo formal, pero vienen siendo asfixiadas por la caída de las ventas, la presión impositiva y el aumento de los costos, especialmente el energético», sostuvo el senador chaqueño al fundamentar sus iniciativas.
Por esto, uno de los proyectos declara la emergencia del sector por 365 días y establece un paquete de medidas que van desde lo fiscal hasta lo tarifario, pasando por beneficios para la comercialización y la transformación digital.
Entre los puntos principales destacan un alivio fiscal estableciendo una moratoria para pagar deudas en hasta 60 cuotas, con un año de gracia e interés del 1% mensual. Además, se propone una reducción del 50% en los anticipos del Impuesto a las Ganancias, la exención del impuesto al cheque y la suspensión de juicios fiscales y embargos.
Por otro lado, implementa tarifas reducidas aplicando un descuento de hasta el 50% en las facturas de luz, gas y agua, prohibiendo además el corte de servicios por falta de pago durante la emergencia.
Para fomentar la comercialización de los productos de las Pymes nacionales, la iniciativa prevé que el Estado nacional deberá destinar al menos el 30% de sus compras a PyMEs.
Además, supermercados de más de 800 m² deberán reservar un 30% de sus góndolas, con plazos de pago de hasta 30 días.
Otro de los puntos de suma importancia radica en el bono logístico para el interior que reconoce la desventaja estructural de producir lejos de los grandes centros de consumo, y estipula que las empresas ubicadas a más de 500 kilómetros de los puertos o el AMBA recibirán un bono del 15% de sus costos de flete para el pago de impuestos nacionales.
Por último, para fortalecer la competitividad y la adaptación a los nuevos entornos productivos, se incorpora en la iniciativa herramientas concretas para acelerar la transformación digital de las PyMEs, mediante créditos a tasa cero y aportes no reembolsables destinados a la incorporación de software, procesos de automatización y mejoras en ciberseguridad.
IMPULSO A LA AUTONOMÍA ENERGÉTICA DE LAS PYMES
El segundo proyecto, al que Capitanich define como una solución que ataca la raíz del problema, apuesta a la autonomía energética de las PyMEs, transformando un costo fijo incontrolable en una inversión manejada por las propias empresas.
La clave es que las firmas se asocien – mediante fideicomisos, consorcios o cooperativas – para instalar paneles solares, biodigestores o aerogeneradores. El modelo que fue implementado con éxito en países como España y Alemania permite compartir la infraestructura y los beneficios.
Para lograr el objetivo central de autogeneración y eficiencia energética la iniciativa incluye un abanico de medidas como la amortización acelerada de equipos, lo que permite descontarlos del Impuesto a las Ganancias en un plazo de apenas dos años, junto con una devolución rápida del IVA: el Estado deberá reintegrar el crédito fiscal dentro de los tres meses posteriores a la inversión.
Además, contempla arancel cero para la importación de tecnología en aquellos casos donde no exista producción nacional del equipamiento. En materia energética, la iniciativa propone el mecanismo de balance neto, que genera créditos a favor de la empresa por la energía excedente que vuelque a la red, utilizables en momentos de mayor consumo.
El espíritu federal de la iniciativa pretende que cada región pueda aprovechar al máximo sus recursos naturales en favor de la generación de energía limpia y barata como insumo para sus procesos productivos: energía solar en el Norte Grande, biomasa en el Litoral y eólica en la Patagonia.
Chaco: Un potencial solar desaprovechado
Los fundamentos del proyecto destacan el potencial de la provincia. «En Sáenz Peña, la radiación solar promedio es de 5,5 kwh/m² por día, superando ampliamente los 3,5 kwh/m² de Alemania, uno de los líderes mundiales en energía solar. Un panel chaqueño rinde un 70% más que uno alemán», señala el texto.
Además se proponen ejemplos concretos como que las desmotadoras de algodón se asocien con otras industrias para crear parques solares colectivos, o que aserraderos como los de Puerto Tirol inviertan en una planta de biomasa compartida para aprovechar sus residuos, detallando que las fábricas chaqueñas enfrentan consumos pico estacionales críticos que desestabilizan su estructura de costos.
«Este proyecto estipula incentivos para la generación de energías renovables para autoconsumo colectivo. Al permitir la asociación de las MiPyMEs, se podrían lograr economías de escala para reducir los costos de operación en hasta un 40%», concluyó Capitanich.

