El subsecretario de Defensa Civil del Chaco, Gustavo Santos, brindó precisiones sobre la situación generada por el desborde del río Bermejo en el norte provincial y detalló las acciones de asistencia que se encuentran en marcha.
Si bien reconoció anegamientos y complicaciones en algunos accesos, aclaró que el fenómeno responde a un comportamiento estacional habitual y descartó un escenario de emergencia extrema.
Santos explicó que este tipo de contingencias se repite todos los años durante un período determinado: «Tenemos entre cuatro y cinco meses al año en los que se presentan estas situaciones, producto del agua que baja por las intensas lluvias en la zona de Orán, en Salta», señaló.
En ese sentido, detalló que el caudal del río tarda entre 15 y 20 días en impactar en territorio chaqueño: «Todo ese volumen de agua desciende y, al llegar, comienza a desbordar en los sectores más bajos, afectando principalmente a las mismas familias que históricamente residen en esas zonas ribereñas», indicó.
Caminos anegados y zonas comprometidas
En declaraciones a Radio Libertad, el funcionario confirmó que actualmente existen caminos anegados y algunas familias afectadas: «En este momento tenemos accesos comprometidos y familias en situaciones complejas», sostuvo.
Entre los puntos más afectados mencionó el acceso a El Pintado: «Esa es una de las zonas impactadas. El agua, a medida que avanza, va ocupando naturalmente esos bajos y continuará su recorrido habitual», explicó.
Asimismo, advirtió que podrían verse comprometidas otras áreas: «Esperamos que no afecte con mayor intensidad a sectores como El Sausalito o El Sauzal, pero sabemos que en cierta medida habrá impacto».
Sin situación extrema, pero con vigilancia constante
Santos remarcó que, a diferencia de otros episodios, no se trata de una situación extraordinaria: «No estamos ante un escenario extremo. Es un comportamiento normal del río en esta época del año».
No obstante, reconoció las dificultades estructurales vinculadas a la ocupación de zonas vulnerables: «Hay asentamientos en lugares que no son aptos, pero trasladar a las familias ribereñas es muy difícil, porque es su lugar de vida y sustento».
Asistencia en territorio y trabajo coordinado
En cuanto a la respuesta estatal, el subsecretario aseguró que los equipos ya se encuentran desplegados en la zona: «Estamos trabajando en el lugar de manera coordinada con distintas áreas, especialmente Desarrollo Social, que ya instaló dispositivos de asistencia alimentaria».
Además, destacó el trabajo conjunto con las fuerzas de seguridad: «También articulamos con la Policía, lo que nos permite dar una respuesta más eficiente ante cualquier eventualidad».
Monitoreo hasta fines de abril
El seguimiento de la situación se mantendrá durante las próximas semanas, en función de nuevas lluvias en la cuenca alta: «Vamos a continuar con el monitoreo al menos hasta fines de abril, porque las precipitaciones que se registran en la parte alta tardan unos 15 días en llegar».
Perspectivas climáticas
Finalmente, Santos se refirió a las condiciones climáticas previstas para los próximos meses y señaló cierta estabilidad: «Las lluvias de diciembre y enero fueron importantes, pero ahora el panorama es más tranquilo. No esperamos eventos de gran intensidad en lo inmediato».
Sin embargo, advirtió sobre la variabilidad del clima en los últimos años: «El comportamiento climático ha cambiado y puede sorprender, pero por ahora no vemos indicios de situaciones extraordinarias».

