El histórico Plan Remediar, vigente desde 2002 y orientado a garantizar el acceso gratuito a medicamentos esenciales, quedó en el centro de la preocupación tras denuncias por su progresivo desfinanciamiento. Las centrales sindicales CTA de los Trabajadores y CTA Autónoma manifestaron su rechazo ante lo que describen como un vaciamiento del programa, al que consideran clave para sostener tratamientos de millones de personas en todo el país.
Según señalaron, la reducción del presupuesto ya se traduce en consecuencias concretas: menos medicamentos disponibles en el vademécum, demoras en la distribución y dificultades para continuar tratamientos en pacientes con enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes y asma. Desde las organizaciones advirtieron que este escenario no solo afecta la calidad de vida de los usuarios, sino que también podría generar un aumento de internaciones evitables y una mayor presión sobre el sistema público de salud.
En ese marco, convocaron a gobernadores, legisladores y organizaciones sociales a intervenir para garantizar la continuidad del programa. Además, anticiparon el lanzamiento de una campaña nacional para exigir la restitución de los recursos y sostener el acceso a medicamentos como un derecho esencial.

