Los concejales presentaron un proyecto que busca implementar un sistema de seguimiento por GPS en tiempo real para todos los vehículos y equipos municipales, incluidos aquellos contratados o alquilados.

La oposición impulsa un sistema de monitoreo en tiempo real para evitar posibles desvíos de fondos en servicios municipales.
En medio de cuestionamientos cada vez más fuertes hacia la gestión del intendente Roy Nikisch, concejales de la oposición encendieron una nueva alarma: denuncian falta de control en el uso de camiones, maquinaria y servicios tercerizados, y advierten que esto podría abrir la puerta a irregularidades en el manejo de recursos públicos.
Frente a este escenario, presentaron un proyecto que busca implementar un sistema de seguimiento por GPS en tiempo real para todos los vehículos y equipos municipales, incluidos aquellos contratados o alquilados.
SOSPECHAS SOBRE LOS SERVICIOS: “NO SE PUEDE VER SI SE CUMPLE LO QUE SE PAGA”
Apuntan a contrataciones opacas y a la imposibilidad de verificar tareas
Desde el Concejo Municipal, los ediles impulsores —Fabricio Bolatti, Lucila Masin, Ángel Sánchez, Soledad Villagra y Guillermo Monzón— fueron contundentes: el actual esquema permite pagar servicios sin una verificación clara de su cumplimiento.
El foco está puesto en los alquileres de camiones y maquinaria, considerados como una de las áreas más sensibles. Según plantean, en muchos casos no hay herramientas efectivas para comprobar si los trabajos se realizan, cuántas horas se cumplen o dónde operan los equipos.
“Cuando no se puede controlar, el riesgo de desvío crece”, deslizaron desde la oposición, marcando una crítica directa a la falta de transparencia en la gestión municipal.

GPS Y DATOS ABIERTOS: LA PROPUESTA PARA TERMINAR CON LA “CAJA NEGRA”
Buscan que cualquier vecino pueda seguir en vivo el funcionamiento de los servicios
El proyecto propone la creación del Programa de Control Ciudadano Municipal de Servicios, con un cambio clave: cada camión, recolector o máquina deberá contar con geolocalización obligatoria.
Esto permitiría saber en tiempo real:
- Dónde está cada vehículo
- Qué tarea está realizando
- Cuántas horas trabaja
- A qué área o servicio está asignado
Pero el punto más disruptivo es otro: toda esa información sería pública. Cualquier vecino podría acceder a una plataforma digital y verificar, por ejemplo, el recorrido de los camiones de residuos o cuándo pasarán por su barrio.
“SIN TRAZABILIDAD NO HAY PAGO”: EL PUNTO QUE COMPLICA AL EJECUTIVO
El proyecto plantea un cambio estructural en la forma de certificar servicios
Uno de los artículos más sensibles establece que ningún servicio podrá ser pagado si no cuenta con respaldo en el sistema de trazabilidad.
Esto implica que cada peso invertido debería estar justificado con datos verificables, eliminando la discrecionalidad en la certificación de tareas.
“La idea es simple: que lo que se paga, se vea”, resumieron desde los bloques opositores.

CRÍTICAS POR FALTA DE RESPUESTAS: CRECE EL CLIMA DE DESCONFIANZA
Denuncian silencio del Ejecutivo ante pedidos de informes y reclamos
El proyecto no surge en el vacío. Según explicaron sus autores, es la respuesta a reiterados pedidos de informes sin contestación, denuncias y reclamos por acceso a la información que —aseguran— no tuvieron respuesta por parte del Ejecutivo municipal.
En ese contexto, la iniciativa también funciona como una señal política: instalar mecanismos de control ante lo que consideran una gestión “cerrada” y sin transparencia.
“Cuando no se sabe qué se hace con los recursos, el control desaparece”, advirtieron.

