El PRO ha decidido acelerar el motor de su estructura federal. Con Mauricio Macri como punta de lanza y un despliegue que busca alcanzar cada rincón del país, el partido «amarillo» intenta redefinir su identidad en el complejo ecosistema polarizado entre libertarios y kirchneristas, así como un esquema de fuerzas que sostienen el cambio en la Argentina.
Fernando De Andreis, uno de los principales armadores de la escuadra macrista, fue contundente: «El PRO es la garantía de que el cambio llegó para quedarse», expresó a LA VOZ DEL CHACO.
En una entrevista que recorrió desde la macroeconomía hasta la ingeniería electoral, De Andreis utilizó una metáfora constructiva para explicar el momento actual. Tras una fase de «demolición» del modelo anterior que calificó como exitosa, advirtió que es hora de empezar a edificar.
«El argentino quiere una casa nueva. Si no pasamos a la etapa de reconstrucción, lo que tenés es un terreno vacío», señaló, marcando una sutil, pero clara diferenciación con el ritmo de la gestión nacional.
EL DESPLIEGUE TERRITORIAL: OBJETIVO 150
La estrategia de cara a los próximos turnos electorales tiene un componente netamente territorial. De Andreis confirmó que el partido trabaja para presentar candidatos a intendentes en las 150 ciudades más importantes del país, aunque reconoció que la variable gobernadores quedará para otro capítulo, cuando el calendario electoral arrecie.
«Estamos haciendo un trabajo de reconstrucción. El espíritu de los dirigentes está intacto», afirmó el referente, quien además destacó que la gestión local es el ADN de la fuerza.
La apuesta es volver a la «primera línea» de contacto con el vecino, allí donde el intendente resuelve los problemas cotidianos.
Mirar al futuro
Sobre el rol de Mauricio Macri y la posibilidad de candidaturas para 2027, De Andreis prefirió la cautela, aunque remarcó la importancia del mensaje que el ex Presidente lleva a cada encuentro regional: «La gente nos va a volver a votar por lo que sientan que podemos llegar a ser. La gente vota a futuro y es emocional». Para el PRO, el «próximo paso» consiste en dotar de agilidad a la economía, con una expectativa central puesta en la reforma tributaria y la baja de impuestos para el sector productivo.
La urgencia de la Reforma Tributaria
Para el PRO, la competitividad argentina está sujeta a una decisión política inminente: la baja de la presión fiscal. De Andreis advirtió que no hay capitalismo posible si el productor industrial o agropecuario debe competir con el exterior cargando con una mochila impositiva y de infraestructura deficiente. «Si le das igualdad de condiciones al argentino, siempre se destaca», sentenció.
El «Eje NEA»
La gira territorial incluyó una parada estratégica en Resistencia para un encuentro regional con dirigentes de Formosa, Misiones, Corrientes y el Chaco. Este despliegue busca consolidar el liderazgo de Mauricio Macri como el ordenador de la tropa propia, asegurando que el partido mantenga su autonomía política mientras acompaña las reformas del gobierno nacional.
El factor Corrientes y
la inversión privada
Durante la charla, De Andreis no ahorró elogios para el modelo de gestión correntino encabezado por Juan Pablo Valdés, resaltando la reciente llegada de inversiones históricas a la provincia de la mano de la instalación de una planta de procesamiento de fibra de pino. «Es lo que entendemos que tiene que ser: la generación de inversión privada para traer empleo. El Estado tiene que estar en la seguridad, la educación y la salud, pero la generación de empleo es del sector privado», subrayó.

