Suspender las PASO en Chaco: el ahorro que promete la política y el costo que podría pagar la democracia.
El oficialismo logró dictamen favorable para eliminar las primarias y abrió un debate que combina crisis económica, concentración de poder y desgaste del sistema político.
La posible suspensión de las PASO en el Chaco ya dejó de ser una simple discusión electoral. Con el dictamen favorable obtenido por el bloque oficialista Chaco Puede en la comisión de Asuntos Constitucionales este miércoles, el proyecto ingresó en una etapa decisiva y volvió a instalar una pregunta incómoda: ¿la política busca ahorrar recursos o reducir los espacios de competencia interna?
El argumento económico aparece como el centro del discurso oficial. Según los impulsores de la iniciativa, las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias representan un gasto superior a los 3.000 millones de pesos sin definir cargos públicos. En tiempos de ajuste, salarios deteriorados y crisis financiera provincial, el planteo encuentra terreno fértil en una sociedad agotada por la presión económica.
Pero detrás del mensaje de austeridad también asoma una transformación política de fondo.
El desgaste de la política tradicional y una sociedad cansada
El rechazo social hacia las PASO creció en los últimos años al ritmo de la crisis económica. Para gran parte de la ciudadanía, las primarias dejaron de verse como una herramienta democrática y comenzaron a percibirse como una elección costosa utilizada por los partidos para resolver disputas internas.
El oficialismo provincial parece haber leído ese clima social. La estrategia es clara: asociar las PASO al gasto político y presentarse como impulsores de una reducción de privilegios.
El problema es que la discusión pública muchas veces queda limitada al costo económico inmediato, sin profundizar sobre las consecuencias institucionales de eliminar mecanismos de participación.
Menos elecciones, más control de las estructuras partidarias
La suspensión de las PASO implica mucho más que eliminar una jornada electoral. Significa devolver a las conducciones partidarias el control casi total sobre el armado de listas.
Sin primarias abiertas, las candidaturas quedarían sujetas a acuerdos internos, negociaciones de cúpula y decisiones tomadas por estructuras políticas muchas veces alejadas de la ciudadanía.
En ese escenario, los dirigentes con mayor poder territorial o respaldo económico podrían fortalecerse aún más, mientras que sectores emergentes perderían una de las pocas herramientas que tenían para disputar espacios dentro de sus propios partidos.
Paradójicamente, en nombre de la reducción del gasto, el sistema político podría volverse menos competitivo y más cerrado.
La contradicción del ajuste selectivo
El argumento del ahorro del gobierno de Leandro Zdero también deja zonas grises. Mientras se cuestiona el costo de las PASO, continúan existiendo fuertes debates sobre otros gastos vinculados a la política, designaciones estatales y estructuras administrativas.
Ese punto seguramente será utilizado por la oposición durante el tratamiento legislativo. La discusión ya no pasa solamente por cuánto cuesta votar, sino por quién decide qué gastos son necesarios y cuáles no.
En una provincia atravesada por conflictos salariales, reclamos docentes, crisis en el sistema de salud y caída del empleo privado, el oficialismo intenta capitalizar el enojo social con la política tradicional. Pero la pregunta de fondo seguirá abierta: si el objetivo es reducir privilegios, ¿la reforma electoral alcanza por sí sola?
Una tendencia nacional con impacto local
La avanzada contra las PASO también refleja un fenómeno nacional. Gobernadores y distintos sectores políticos comenzaron a cuestionar el sistema bajo argumentos similares: alto costo económico, baja utilidad práctica y desgaste electoral.
Sin embargo, especialistas en sistemas democráticos advierten que la eliminación de instancias participativas suele favorecer a los oficialismos y consolidar estructuras políticas más verticales.
En línea con el debate abierto en el Chaco, el presidente Javier Milei volvió a cuestionar con dureza el sistema de PASO a nivel nacional y ratificó su intención de eliminarlas definitivamente. En las últimas semanas, el mandatario anunció el envío de una reforma electoral al Congreso y aseguró que las primarias representan “internas de la casta pagadas por los argentinos”.
Además, vinculó la discusión con el financiamiento político y sostuvo que busca terminar con “la política viviendo del bolsillo de la gente”. El Gobierno nacional impulsa también cambios en el financiamiento de campañas y la aplicación de Ficha Limpia, en una estrategia que combina discurso anticasta, ajuste del gasto público y reforma institucional.
En el Chaco, el debate recién comienza. Y aunque el oficialismo logró un primer triunfo legislativo, la discusión promete convertirse en uno de los ejes políticos más sensibles del año.

