La caída de recursos nacionales vuelve a tensionar las cuentas del Chaco. Mientras Javier Milei sostiene su modelo de ajuste desde Nación, la gestión de Leandro Zdero enfrenta crecientes dificultades para generar inversión, recuperar actividad económica y mejorar el flujo de dinero en la provincia.

Chaco frente a una tormenta económica cada vez más profunda
La crisis económica nacional ya dejó de ser una discusión exclusivamente macroeconómica para convertirse en un problema cotidiano en las provincias. Comercios con menos ventas, consumo deprimido, caída de la actividad y recursos cada vez más limitados forman parte de una escena que en Chaco empieza a sentirse con fuerza.
Los últimos datos de Politikon Chaco confirmaron que las transferencias automáticas nacionales volvieron a caer en abril de 2026 y que la provincia perdió nuevamente poder financiero en términos reales. El informe reflejó una baja del 3,1% interanual para Chaco y un retroceso acumulado del 6,1% en el primer cuatrimestre del año.
El impacto no es menor: menos fondos implican menos margen para sostener obras, dinamizar la economía local o asistir sectores golpeados por la recesión.
Milei sostiene el ajuste, pero las provincias pagan el costo
El modelo económico impulsado por Javier Milei tiene como eje central el superávit fiscal y el recorte del gasto público. Desde Nación, el Presidente mantiene un discurso de orden económico y reducción del Estado, aunque ese esquema también genera efectos secundarios visibles en las provincias.
La caída del consumo y de la actividad económica afecta directamente la recaudación nacional, especialmente impuestos como IVA y Ganancias, que luego repercuten en la coparticipación que reciben las provincias.
En ese escenario, los gobernadores quedaron atrapados entre dos presiones: administrar menos recursos mientras crece la demanda social.
Zdero y un liderazgo todavía lejos del modelo Milei
En Chaco, el gobernador Leandro Zdero intenta sostener equilibrio político y financiero en medio de una situación compleja. Sin embargo, dentro del escenario económico actual aparecen cuestionamientos sobre la capacidad de su gestión para construir un modelo de transformación económica con peso propio.
Aunque Zdero mantiene alineamientos políticos con sectores cercanos al oficialismo nacional, todavía no logra mostrar la contundencia política, la centralidad mediática ni la capacidad de shock económico que caracterizan a Javier Milei.
Mientras Milei construyó su liderazgo desde una narrativa agresiva de ruptura con el sistema tradicional, Zdero continúa mostrando un perfil más administrativo que transformador, con dificultades para generar señales económicas fuertes que reactiven la circulación de dinero en la provincia.
La percepción de amplios sectores comerciales y productivos es que el Chaco todavía no encuentra un rumbo económico claro que permita recuperar inversión privada, consumo o generación de empleo.
La economía chaqueña siente la parálisis
La situación provincial se agrava porque Chaco arrastra problemas estructurales históricos: alta dependencia del empleo público, baja industrialización, pobreza estructural y fuerte dependencia de fondos nacionales.
En ese contexto, cualquier caída de coparticipación genera un efecto inmediato sobre el movimiento económico general.
Comerciantes, pymes y distintos sectores productivos vienen advirtiendo sobre una fuerte retracción en las ventas y una circulación de dinero mucho menor a la registrada en otros años.
A eso se suma la paralización de obras públicas nacionales, el freno de programas federales y las dificultades para acceder a financiamiento.
Un escenario político y económico abierto
La gran incógnita hacia adelante es si el Gobierno provincial podrá construir herramientas propias para amortiguar la crisis o si continuará dependiendo exclusivamente de las decisiones económicas que se toman desde Buenos Aires.
Por ahora, el ajuste nacional sigue impactando en las provincias y Chaco aparece entre los distritos que más sienten las consecuencias de una economía enfriada, con menos recursos y un horizonte todavía incierto.

Cuadro comparativo: caída de transferencias automáticas en provincias del Norte y principales distritos
| Provincia | Caída interanual abril 2026 | Caída acumulada 2026 | Recursos abril 2026 |
|---|---|---|---|
| Buenos Aires | -2,5% | -4,5% | $1,28 billones |
| Corrientes | -3,0% | -5,9% | $200.295 millones |
| Chaco | -3,1% | -6,1% | $264.510 millones |
| Misiones | -3,0% | -5,8% | $179.491 millones |
| Formosa | -3,3% | -6,2% | $190.336 millones |
| Santiago del Estero | -3,2% | -6,1% | $218.234 millones |
| Tucumán | -0,7% | -5,4% | $260.111 millones |
| Salta | -11,1% | -5,1% | $213.653 millones |
| Córdoba | -3,2% | -6,6% | $461.231 millones |
| Santa Fe | -3,1% | -6,5% | $474.174 millones |
| CABA | -3,6% | -7,1% | $121.714 millones |
Análisis político y económico
- Chaco quedó entre las provincias con caídas superiores al promedio nacional acumulado (-5,7%).
- Tucumán fue la menos afectada en abril gracias a compensaciones fiscales especiales.
- Salta sufrió el peor derrumbe mensual del país con una caída del 11,1%.
- Córdoba, Santa Fe y CABA también registraron fuertes retrocesos acumulados.
- Buenos Aires mostró la caída más moderada del cuatrimestre (-4,5%).
Qué refleja este escenario
El cuadro evidencia que el ajuste nacional impacta sobre todas las provincias, aunque no de la misma manera. Las jurisdicciones más dependientes de fondos nacionales —como Chaco, Formosa o Santiago del Estero— sienten con mayor fuerza la desaceleración económica y la caída de la coparticipación.
En el caso chaqueño, la pérdida de recursos se vuelve especialmente sensible porque la provincia mantiene una alta dependencia del gasto estatal y menor capacidad de generación privada de divisas o inversiones respecto a distritos más industrializados.
Fuente: Politikon Chaco – Transferencias automáticas abril 2026.

