El caso del trapito que fue detenido por extorsionar a un menor al que le exigía transferencias de dinero, sumó un nuevo capítulo: ahora la Policía del Chaco intenta identificar al verdadero titular de la línea telefónica desde donde la víctima continúa recibiendo mensajes extorsivos.
Según detallaron fuentes policiales, las nuevas amenazas no provienen del hombre detenido el pasado 25 de mayo, quien permanece alojado en la Comisaría Octava Metropolitana a disposición de la Fiscalía de Investigación Penal N° 15.
El caso salió a la luz tras la denuncia realizada por Nicolás Ivánkovich, quien alertó sobre amenazas y hostigamientos dirigidos hacia su hijo de 16 años. A partir de allí, intervino el Departamento de Investigaciones Complejas junto a divisiones técnicas especializadas en análisis informático e inteligencia criminal.
Las pericias permitieron determinar que el detenido habría utilizado de manera temporal un teléfono celular prestado para concretar las primeras maniobras de extorsión. Sin embargo, los investigadores sostienen ahora que las nuevas exigencias económicas provendrían del verdadero propietario del dispositivo, quien aún no fue identificado.
Ante este escenario, la fuerza provincial intensificó las tareas de rastreo tecnológico, geolocalización y análisis de comunicaciones para dar con el nuevo sospechoso y establecer si existen más personas involucradas en la red de amenazas.
Mientras la investigación avanza, crece la preocupación en Resistencia por hechos vinculados a extorsiones y aprietes que, según denuncian vecinos, también estarían relacionados con grupos de trapitos y cuidacoches que operan en distintos sectores de la ciudad.
Desde la Policía aseguraron que el objetivo es identificar y poner a disposición de la Justicia a todos los responsables involucrados en la causa.


