El ex secretario General de la Presidencia de la Nación Argentina, Aníbal Fernández, expresó una serie de críticas hacia La Cámpora durante una entrevista concedida a Pedro Rosemblat en el programa Industria Nacional.
El dirigente centró buena parte de su análisis en el rol político y electoral que desempeñó la organización dentro del peronismo durante los últimos años y remarcó que sus decisiones solo contribuyeron al deterioro del Partido Justicialista.
En ese sentido, Fernández explicó que mantiene diferencias políticas con la organización remarcando que mantuvo conversaciones directas al respecto con algunos de sus principales referentes.
El ex secretario General de la Presidencia de la Nación Argentina confirmó encuentros con Máximo Kirchner, Eduardo «Wado» de Pedro y Andrés «El Cuervo» Larroque, con quienes afirmó haber debatido en distintas oportunidades sobre los temas que posteriormente expuso públicamente.
El dirigente justicialista fue enfático en remarcar que las decisiones tomadas por La Cámpora derivaron en un resultado negativo para el conjunto del espacio político.
«Se están equivocando. Es una herramienta electoral que la van a malograr y la malograron e hicieron pedazos», sostuvo en alusión a las decisiones tomadas en el seno de la agrupación interna en el marco del Partido Justicialista, para la organización del peronismo hacia las urnas.
En el mismo tono, Fernández amplió su crítica argumentando sobre la percepción pública de la agrupación. «No hay lugar del país que vos los menciones y les caiga bien a alguien», subrayó, remarcando que el problema de aceptación política y electoral de la misma requiere una revisión seria de su posición dentro del partido por parte de quienes conducen ese espacio.
Fernández remarcó el deber de iniciar una discusión interna destinada a resolver las diferencias existentes dentro del movimiento justicialista, subrayando que el debate debe producirse de manera abierta y con reglas claras que permitan ordenar la competencia política entre los distintos sectores que integran el peronismo.
LA DISCUSIÓN SOBRE EL LIDERAZGO Y LA «LAPICERA»
Fernández remarcó que la distribución del poder dentro del espacio político y la búsqueda de acuerdos debe prevalecer, aunque advirtió que existen límites cuando determinados sectores intentan concentrar las decisiones estratégicas.
«Si no nos ponemos a poner de acuerdo y otra vez quieren manotear la lapicera, que la tienen por situación hereditaria, hay que ir a la pelea», advirtió alertando sobre la posibilidad de que la definición de candidaturas y estrategias electorales quede concentrada en un único sector sin la participación del resto de los actores políticos.
El ex funcionario consideró que las disputas internas deben resolverse mediante mecanismos competitivos y transparentes. En ese sentido, enfatizó que, dado el contexto, y ante la imposibilidad de alcanzar consensos amplios, corresponde avanzar hacia una confrontación electoral que permita definir liderazgos a través de la voluntad de los afiliados y simpatizantes.
«Hay que pelear, hay que competir y el que ganó, ganó y el que perdió sigue atrás», remarcó, describiendo el mecanismo que, a su criterio, debería regir la convivencia interna dentro del peronismo y de cualquier fuerza política que aspire a mantener cohesión después de una competencia.
Fernández también remarcó que las disputas electorales no deberían derivar en fracturas permanentes. «Nadie se enoja con nadie», subrayó, recalcando que la competencia política puede desarrollarse sin afectar la continuidad del proyecto colectivo.
Las tensiones internas
Durante la entrevista también se abordó la situación del gobernador bonaerense Axel Kicillof y las tensiones existentes dentro del peronismo en torno a su posicionamiento político. Fernández rechazó las críticas dirigidas al mandatario provincial.
Al referirse a esa cuestión expresó que no comparte la idea de que Kicillof haya traicionado a la ex presidenta.
El dirigente diferenció la discusión sobre liderazgos de la necesidad de preservar la autonomía política de quienes ejercen responsabilidades institucionales. En ese sentido, sostuvo que la existencia de opiniones diversas no implica necesariamente una ruptura ni una traición dentro del movimiento.
El peronismo y el deber de competir en 2027
Fernández sostuvo que el peronismo debe participar activamente de los procesos electorales y construir una propuesta capaz de responder a las demandas de la sociedad. En ese sentido, subrayó que la situación política del país exige que el movimiento mantenga presencia y ofrezca alternativas de gobierno.
«¿No se presenta el peronismo porque todavía no pudimos resolver esa situación? No», expresó, enfatizando que las discusiones internas y las controversias judiciales no deben impedir la participación electoral ni paralizar la construcción política del espacio.
En el mismo tono, manifestó que «el peronismo se tiene que presentar porque está sufriendo el pueblo», recalcando el deber de competir electoralmente con la responsabilidad histórica que atribuye al movimiento en la representación de amplios sectores sociales.
Fernández expresó que, a su juicio, «los tiempos más felices fueron siempre peronistas», para fundamentar la importancia de que el espacio continúe interviniendo activamente en la vida política nacional.
Críticas a las expresiones de presión política
El ex funcionario agregó que la reivindicación de la ex presidenta no debería interferir con la organización electoral del peronismo ni con la necesidad de presentar alternativas políticas frente al contexto social y económico que atraviesa el país.

