Las comunidades wichí organizadas de Misión Nueva Pompeya, Fortín Belgrano, El Sauzal, El Sauzalito, Comandancia Frías, Tres Pozos, Vizcacheral y Wichí-El Pintado iniciaron este fin de semana un acampe con ollas populares en el acceso a Nueva Pompeya, luego de una masiva movilización en la que denunciaron una situación de «abandono absoluto» por parte del Estado en materia alimentaria, sanitaria y social.
La protesta se desarrolla en el predio conocido como «la balanza vieja» y surgió tras una asamblea comunitaria realizada frente a integrantes de la Comisión de Pueblos Indígenas de la Cámara de Diputados del Chaco.
Los manifestantes afirmaron que permanecerán en el lugar hasta obtener respuestas concretas y compromisos firmados por parte de las autoridades.
«No vamos a volver a nuestras comunidades sin soluciones. Regresar en estas condiciones significa seguir conviviendo con el hambre, la desnutrición y el abandono», señalaron los referentes comunitarios durante el encuentro.
Un diagnóstico alarmante
La asamblea tuvo lugar el pasado jueves en la Asociación Comunitaria de Nueva Pompeya y reunió a cerca de 250 pobladores, caciques, pastores y representantes de organizaciones sociales. Participaron además el presidente de la Comisión de Pueblos Indígenas, diputado Rodolfo Schwartz, junto a las legisladoras María Luisa Chomiak y Glays González, quienes concurrieron al lugar a pedido de las comunidades.
Durante la reunión, gran parte de los testimonios fueron expresados en lengua wichí y traducidos de manera simultánea. Los participantes describieron una situación que calificaron como «insostenible» y denunciaron que la realidad cotidiana contradice los informes oficiales sobre la región.
Uno de los puntos más preocupantes planteados fue la emergencia alimentaria. Según expusieron, numerosos merenderos comunitarios dejaron de funcionar y los comedores escolares presentan serias irregularidades o una actividad mínima. Como consecuencia, muchas familias rurales sobreviven con una sola comida diaria.
También cuestionaron el funcionamiento del programa provincial Ñachec. Los referentes denunciaron que las cajas alimentarias llegan con demoras de entre tres y cinco meses, presentan faltantes de productos básicos y, en algunos casos, son entregadas abiertas.
Además, sostuvieron que existe una distribución discrecional y que numerosos beneficiarios no figuran en los registros pese a recorrer largas distancias para retirar la asistencia.
Denuncias por muertes evitables
La situación sanitaria fue otro de los ejes centrales de la asamblea. Los representantes comunitarios afirmaron que continúan registrándose fallecimientos asociados a enfermedades como tuberculosis y Chagas, además de cuadros de desnutrición que afectan especialmente a niños y niñas.
Según denunciaron, la región enfrenta una grave escasez de médicos, medicamentos e insumos esenciales, lo que dificulta la atención de patologías que podrían ser tratadas oportunamente.
Como ejemplo de las deficiencias del sistema sanitario mencionaron el reciente episodio protagonizado por el histórico cacique Matorras, quien tras sufrir una descompensación debió ser trasladado de urgencia en la caja de una camioneta particular debido a la falta de ambulancias disponibles.
A ello se suman reclamos vinculados al acceso al agua potable y al suministro eléctrico. Los manifestantes rechazaron las afirmaciones oficiales que indican que el problema del agua está resuelto en la zona y denunciaron cortes de energía y retiro de medidores en hogares que atraviesan situaciones de extrema vulnerabilidad económica.
Los principales reclamos
Las comunidades elaboraron un documento unificado que fue recepcionado por la Comisión de Pueblos Indígenas y que reúne demandas consideradas prioritarias.
En materia alimentaria, exigen la reapertura inmediata de merenderos comunitarios y la normalización de los comedores escolares en todos los niveles educativos.
En salud, reclaman la incorporación urgente de profesionales médicos, la provisión permanente de medicamentos, ambulancias para los parajes rurales y la creación de un equipo móvil de emergencia sanitaria que pueda intervenir en zonas alejadas.
Respecto de los servicios básicos, solicitan el cese de los cortes de energía por falta de pago, la reconexión de medidores retirados, la condonación de deudas acumuladas y la ampliación de las redes de agua potable y electricidad en áreas rurales.
Asimismo, piden la restitución de programas sociales que dejaron de ejecutarse y asistencia técnica para pequeños productores campesinos mediante la provisión de semillas, herramientas y tareas de arado.
En el plano educativo, demandan la creación de anexos de nivel secundario y terciario en Fortín Belgrano, la contratación de maestros bilingües interculturales y el avance en la titularización definitiva de las tierras ancestrales comprendidas dentro de la denominada Reserva Grande.
Solidaridad y acompañamiento
La protesta iniciada en el corazón de El Impenetrable comenzó a tener repercusión en otras localidades chaqueñas. Organizaciones sociales y campesinas realizaron acciones de acompañamiento mediante ollas populares instaladas a la vera de distintas rutas provinciales.
Entre las entidades que expresaron su respaldo se encuentran la Corriente Clasista y Combativa (CCC), la Federación Nacional Campesina (FNC) y el Movimiento de Naciones y Pueblos Originarios en Lucha (MOEL), que impulsaron actividades solidarias en Presidencia Roque Sáenz Peña, Machagai, Las Palmas, La Leonesa, El Espinillo y Juan José Castelli.
Desde el acampe, los referentes hicieron un llamado a organismos de derechos humanos, iglesias, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil para visibilizar la situación que atraviesan las comunidades y colaborar con el sostenimiento de las ollas populares.
Gestiones ante
el Ejecutivo
Como resultado de la reunión mantenida en Nueva Pompeya, los legisladores presentes asumieron el compromiso de gestionar una audiencia de carácter urgente con autoridades del Poder Ejecutivo provincial, con el objetivo de trasladar directamente las demandas planteadas por las comunidades.
Mientras aguardan una respuesta oficial, los manifestantes ratificaron la continuidad del acampe y sostienen que permanecerán en el lugar hasta que existan medidas concretas para enfrentar una crisis que, aseguran, pone en riesgo la vida y la dignidad de cientos de familias indígenas de El Impenetrable chaqueño.

