La Guaira y Caracas concentran los mayores daños. Edificios colapsados, hospitales evacuados y miles de personas pasaron la noche en las calles por temor a nuevas réplicas.
Venezuela vive una de las peores tragedias naturales de su historia reciente tras el doble terremoto que sacudió la costa norte del país y dejó un escenario de destrucción en varias ciudades. Mientras continúan las tareas de rescate, las imágenes muestran edificios reducidos a escombros, familias buscando a sus seres queridos y equipos de emergencia trabajando contrarreloj para encontrar sobrevivientes.
El movimiento sísmico tuvo su epicentro en las inmediaciones de Morón, en el estado Carabobo, a unos 168 kilómetros de Caracas, con una profundidad de entre 10 y 13 kilómetros. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), al primer terremoto le siguió otro de magnitud 7,2 apenas 40 segundos después, una secuencia inusual que multiplicó los daños estructurales.
La zona más castigada fue el estado de La Guaira, donde numerosos edificios sufrieron derrumbes parciales y totales. En Catia La Mar, vecinos y rescatistas continúan removiendo escombros en busca de personas atrapadas, mientras las calles quedaron cubiertas por restos de mampostería y viviendas destruidas.
En Caracas también se registraron importantes daños, especialmente en sectores como Los Palos Grandes y Altamira, donde colapsaron varias edificaciones. Miles de personas evacuaron oficinas, departamentos y hospitales y permanecieron durante horas en plazas y espacios abiertos por temor a nuevas réplicas.
Las escenas de desesperación se repitieron en distintos puntos del país. Familias aguardaban noticias de familiares desaparecidos, mientras ambulancias, bomberos y equipos de Protección Civil desplegaron un amplio operativo de rescate.
Como medida preventiva, las autoridades suspendieron el suministro de gas natural en las zonas más afectadas para evitar explosiones por posibles fugas en cañerías dañadas. Además, el Aeropuerto Internacional de Maiquetía registró daños en su infraestructura y momentos de tensión entre los pasajeros durante las evacuaciones.






Tras el terremoto también se emitió una alerta preventiva de tsunami para Puerto Rico y las Islas Vírgenes, que posteriormente fue cancelada. En la costa venezolana se registró un leve aumento del nivel del mar que finalmente no provocó daños adicionales. El sismo también fue percibido en Colombia, Aruba, Curazao y otros países del Caribe.
Especialistas recuerdan que Venezuela se encuentra sobre una de las zonas sísmicas más activas de Sudamérica debido a la interacción de las placas del Caribe y Sudamericana. El terremoto afectó además una región de alta densidad poblacional y con infraestructura estratégica, por lo que las consecuencias humanas y económicas podrían extenderse durante los próximos meses.
Mientras continúan las tareas de rescate, las autoridades mantienen el estado de emergencia y no descartan que el número de víctimas continúe aumentando a medida que avanzan los operativos entre los edificios derrumbados.
Con información de Infobae
