A pocos días del inicio de la Bienal Internacional de Esculturas, los vendedores ambulantes autoconvocados de Resistencia volvieron a ocupar ayer la plaza 25 de Mayo con una nueva manifestación pública denominada Dulce Resistencia, una iniciativa mediante la cual entregaron gratuitamente algodones de azúcar, continuaron reuniendo adhesiones para un petitorio ciudadano y renovaron el reclamo de una mesa de diálogo con el municipio capitalino y el gobierno del Chaco.
La actividad comenzó alrededor de las 9.30 y se desarrolló en el principal espacio público de la ciudad, donde una decena de trabajadores buscaron visibilizar la situación que atraviesa el sector y reiteraron su pedido para que se habilite una instancia formal de negociación que permita definir condiciones de participación durante la Bienal, además de avanzar en un proceso de regularización para una actividad de la que dependen numerosas familias chaqueñas.
La protesta constituyó la continuidad del denominado Facturazo, realizado la semana anterior, una acción que había tenido repercusión pública y que, según indicaron los organizadores, abrió algunos canales de contacto con funcionarios, aunque sin traducirse todavía en una mesa de trabajo concreta.
Los manifestantes sostuvieron que eligieron el marco de la Semana de la Dulzura para desarrollar una propuesta pacífica y con un fuerte componente simbólico, apelando al diálogo y al acompañamiento ciudadano antes que a una modalidad de protesta confrontativa.
algodones y nuevas adhesiones
Durante toda la jornada, los vendedores distribuyeron algodones de azúcar celestes y blancos entre vecinos y transeúntes que circulaban por la plaza, al tiempo que continuaron recolectando firmas para fortalecer el petitorio que impulsan desde hace varios días.
Según explicaron, el objetivo fue mantener visible un reclamo que consideran legítimo y demostrar que el sector busca construir consensos con las autoridades antes que profundizar el conflicto.
La iniciativa también permitió dialogar con vecinos acerca de la realidad de quienes desarrollan actividades dentro de la economía popular y dependen del trabajo diario para sostener el ingreso familiar.
De acuerdo con los organizadores, la respuesta de la ciudadanía volvió a ser positiva, ratificando el respaldo que ya había comenzado a evidenciarse durante la primera manifestación.
una mesa
de trabajo
Uno de los principales planteos formulados durante la protesta estuvo orientado a la necesidad de constituir una instancia institucional de diálogo entre representantes del sector y autoridades municipales y provinciales.
En ese contexto, el vocero de los vendedores ambulantes, Juan Roldán, sostuvo que, pese a la repercusión del Facturazo realizado la semana anterior, no se registraron avances concretos en las negociaciones con las autoridades.
«Desde la semana pasada, con el Facturazo hasta ahora, no hubo ni un diálogo, ni por parte de la provincia ni del municipio. Queremos entablar un diálogo. Queremos que esto se regule», afirmó.
Roldán también expresó la preocupación del sector por las condiciones en las que desarrollan su actividad y cuestionó los controles que, según indicó, afectan a quienes trabajan en el espacio público. «Queremos pedir basta de hostigación, basta de persecución. Es como salir a trabajar como un delincuente, tenés que esconderte de algo que es tan digno como ganarse el sustento con las propias manos», manifestó.
El referente agregó que la posibilidad de trabajar representa mucho más que una fuente de ingresos. «Cuando te quitan el trabajo, no podés comer, no podés ser feliz y no podés estar bien», sostuvo, al remarcar el impacto que esa situación tiene sobre las familias que dependen de la venta ambulante.
La Bienal como oportunidad
Otro de los ejes del reclamo estuvo vinculado con la próxima edición de la Bienal Internacional de Esculturas, uno de los acontecimientos culturales y turísticos más importantes de la provincia.
Los vendedores consideraron que el movimiento económico que genera el evento representa una oportunidad laboral significativa para múltiples sectores de la ciudad y sostuvieron que la economía popular también debería formar parte de esa dinámica.
«La Bienal genera trabajo para muchos sectores. Nosotros también queremos trabajar, aportar a la ciudad y formar parte de uno de los eventos más importantes que tiene Resistencia», afirmaron.
Desde el sector remarcaron que no buscan afectar la organización del evento ni desarrollar actividades fuera de los marcos establecidos, sino participar mediante mecanismos previamente acordados con las autoridades.
Según explicaron, la intención consiste en alcanzar criterios de organización que permitan compatibilizar el funcionamiento del acontecimiento cultural con el derecho al trabajo de cientos de familias.
«Detrás de cada puesto hay una familia»
Durante la jornada, Roldán explicó que la entrega gratuita de algodones de azúcar buscó transmitir un mensaje de cercanía con la comunidad y recordar que detrás de cada vendedor existe una historia personal. «Queremos otorgar a los vecinos, a los niños, a cada transeúnte un copo de nieve.
Detrás de un copo de nieve hay una historia, una realidad que las familias de los vendedores ambulantes están viviendo hoy», dijo.
Asimismo, destacó que la convocatoria reunió a trabajadores de distintos rubros de la economía popular. «Hoy estamos todos aquí: pancheros, coperos, factureros, chipaceros, churreros. Estamos todos juntos a las vísperas de un gran evento internacional. Nosotros también queremos ser parte», concluyó.
Más allá del evento
Roldán insistió en que el reclamo excede la posibilidad de participar durante la Bienal Internacional de Esculturas y apuntó a lograr una solución permanente para la actividad. «No es la Bienal, esto va mucho más allá.
Queremos que regulen nuestra situación, queremos vivir en paz y trabajar en paz en nuestra ciudad», afirmó.
El vocero señaló además que la actividad forma parte de la vida cotidiana de Resistencia y que quienes integran el sector buscan ser reconocidos como trabajadores. «Esta es parte de nuestra ciudad, es donde nuestros hijos vienen a las plazas y a los espacios públicos.
Queremos ser parte libremente y sin impedimentos, sin hostigación, y creemos que esto se puede regular de manera coherente», expresó.
Dulce Resistencia
La elección del nombre de la protesta tampoco fue casual.
Los organizadores explicaron que Dulce Resistencia buscó combinar el contexto de la Semana de la Dulzura con una referencia a la perseverancia de quienes integran la economía popular y deben enfrentar diariamente dificultades para generar ingresos.
La distribución gratuita de algodones de azúcar funcionó como un gesto simbólico destinado a acercar el reclamo a la comunidad desde una propuesta pacífica y participativa.
Según expresaron, la iniciativa pretendió transmitir que detrás de cada vendedor ambulante existe una historia de trabajo y de esfuerzo cotidiano para sostener el hogar.
También señalaron que la realidad laboral que atraviesa la ciudad obliga a muchas personas a encontrar en la economía popular una alternativa para obtener ingresos frente a la escasez de empleo formal.
acompañamiento ciudadano
Uno de los aspectos que los vendedores destacaron tras la jornada fue el respaldo recibido por parte de vecinos que se acercaron tanto a recibir los algodones de azúcar como a interiorizarse sobre el petitorio. Los organizadores recordaron que, antes de esta nueva intervención pública, ya habían reunido más de 200 firmas de apoyo ciudadano, cifra que continuó incrementándose durante la actividad desarrollada este jueves.
Consideraron que ese acompañamiento constituye una muestra de comprensión hacia una problemática que afecta a numerosas familias chaqueñas y que merece ser abordada mediante políticas públicas y mecanismos de diálogo institucional.
Asimismo, remarcaron que el petitorio continúa disponible para quienes deseen expresar su adhesión al planteo del sector. Los vecinos que quieran acompañar el reclamo también pueden firmar el petitorio digital en: https://forms.gle/vTRtXTgeWt1amhq8A.
Evitar la confrontación
A diferencia de otras modalidades de protesta, los vendedores insistieron en presentar esta acción como una convocatoria abierta al diálogo.
Durante la jornada evitaron interrupciones del tránsito o medidas que afectaran el normal funcionamiento del centro de la ciudad, privilegiando una intervención de carácter simbólico.
Los trabajadores sostuvieron que la intención es construir consensos antes que profundizar el conflicto y reiteraron su disposición a participar de reuniones con representantes del municipio y de la provincia cuando las autoridades lo consideren oportuno.

