El diputado provincial Luciano Moser aseguró que la crisis que atraviesa el sistema de transporte público de pasajeros en el Chaco responde a decisiones adoptadas por la actual administración provincial y atribuyó la situación a una deficiente gestión del Gobierno encabezado por el gobernador Leandro Zdero.
Así señaló luego de una reunión entre legisladores provinciales y representantes de las empresas de transporte, quienes expusieron ante la Comisión de Industria de la Legislatura el complejo escenario económico y operativo que enfrenta el sector.
Durante el encuentro, los empresarios detallaron las dificultades que afectan al servicio y describieron el impacto que tuvieron la reducción de los aportes estatales, el incremento de los costos y la caída sostenida de pasajeros. «La crisis del transporte es producto de la falta de gestión de Zdero», remarcó.
El legislador también cuestionó la ausencia del subsecretario de Transporte de la provincia durante la reunión legislativa. Según explicó, mientras los empresarios asistieron para presentar la situación del sector y los diputados participaron del intercambio, el funcionario decidió no concurrir al encuentro.
«El funcionario que tendría que estar dando la cara fue el único que faltó. Así no se resuelve nada», sostuvo, consultado sobre la falta de participación del área responsable del transporte provincial.
La ausencia del subsecretario José Luis Picaluk fue comunicada mediante una nota dirigida a la Legislatura, en la que argumentó «razones de agenda previamente asumidas e impostergables» y solicitó la reprogramación del encuentro.
Para Moser, esa decisión constituyó una muestra de la falta de respuesta institucional frente a un conflicto que involucra tanto a las empresas prestadoras como a miles de usuarios que dependen diariamente del servicio de transporte público.
EVOLUCIÓN DEL BOLETO Y CAMBIOS EN LA POLÍTICA DE SUBSIDIOS
Moser presentó una comparación entre las tarifas urbanas vigentes durante la gestión provincial anterior y las actuales. Según indicó, Resistencia registraba un boleto de $85, considerado entonces el más bajo del país dentro de los rankings nacionales de transporte urbano. En la actualidad, afirmó que la tarifa asciende a $1.885 y ubica a la capital chaqueña entre las siete ciudades con el boleto más caro de la Argentina.
Al evaluar esa evolución tarifaria, el diputado sostuvo: «Pasamos de ser la ciudad con el boleto más barato del país a estar entre las más caras. Eso no lo explica el combustible ni la inflación: eso lo explica la decisión política de correr al Estado del transporte».
De acuerdo con los datos difundidos por el legislador, el incremento acumulado desde los $85 hasta los $1.885 representa una suba del 2.118%, mientras que únicamente durante enero de este año el valor del boleto aumentó un 45% en una sola actualización.
Moser planteó que el incremento de las tarifas no puede analizarse únicamente desde la evolución de los costos operativos, sino también a partir de la modificación en el nivel de participación del Estado dentro del sostenimiento económico del sistema de transporte público.
En ese marco, afirmó: «Antes, el Estado cubría el 80% del valor del boleto. Hoy cubre el 30%, y con atrasos. Ese 50% que dejó de aportar la provincia lo terminó pagando el pasajero, y las empresas que hoy están en preventivo de crisis».
Caída en el número de pasajeros
El diputado, también se refirió a la evolución de la cantidad de pasajeros transportados en el Área Metropolitana del Gran Resistencia. Para ello recurrió a datos correspondientes al Sistema Integrado de Transporte del Área Metropolitana (Sitam), comparando el mismo período de distintos años con el objetivo de evitar distorsiones vinculadas a factores estacionales.
Según los datos expuestos, en mayo de 2023 el sistema movilizó 2.490.934 pasajeros, mientras que en mayo de 2024 la cifra descendió a 1.497.439 usuarios. Esa diferencia representa una disminución de 993.495 viajes en apenas un año, un retroceso que, de acuerdo con la exposición realizada, evidencia una marcada reducción en la utilización del transporte público dentro del área metropolitana.
«Son 993.495 pasajes menos, casi un millón, en un solo año. La mitad de la gente que viajaba en colectivo dejó de hacerlo. No es que la gente eligió otra cosa: es que ya no le alcanza», afirmó Moser.
Boleto estudiantil y transporte para personas con discapacidad
El diputado incorporó, además, otras preocupaciones vinculadas a sectores que dependen de políticas específicas de asistencia para acceder al transporte público. Entre ellas mencionó el funcionamiento del boleto estudiantil y sostuvo que durante la actual gestión se modificaron los criterios de asignación de este beneficio.
«Bajaron la cantidad de pasajes gratuitos, achicaron los viajes que le dan a cada chico y pusieron controles para otorgar menos boletos», sostuvo, explicando que esas modificaciones implican una reducción del alcance del programa destinado a estudiantes y generan mayores dificultades para quienes utilizan diariamente el transporte para asistir a establecimientos educativos.
Moser también hizo referencia a la situación de las personas con discapacidad y manifestó preocupación por los cambios que podrían producirse en el esquema de compensaciones nacionales destinadas a cubrir los viajes gratuitos contemplados por la normativa vigente.
Sobre este punto señaló: «La Nación avanza en sacarle al sistema la compensación por los pasajes gratuitos para personas con discapacidad, y el gobierno de Zdero todavía no dijo una sola palabra de quién va a cubrir esa diferencia».
De acuerdo con el legislador, la incertidumbre respecto del financiamiento de esos beneficios constituye otro elemento que incrementa la presión económica sobre el sistema de transporte y genera interrogantes acerca de la continuidad de las prestaciones destinadas a sectores que cuentan con derechos específicos de movilidad.

