La Fundación Colsecor dio a conocer el informe correspondiente a junio de 2026 sobre la evolución de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), elaborado a partir de un relevamiento de precios realizado en 30 localidades medianas y pequeñas distribuidas en siete provincias argentinas.
El estudio forma parte de una medición mensual destinada a monitorear el costo de los alimentos esenciales que integran la canasta utilizada como referencia para determinar la línea de indigencia.
Según los resultados del informe, durante junio un adulto necesitó $213.653 para cubrir sus requerimientos básicos de alimentación. Este valor representa el monto mínimo necesario para acceder al conjunto de alimentos considerados indispensables para satisfacer las necesidades nutricionales mensuales de una persona adulta equivalente, de acuerdo con los parámetros establecidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
La medición registró una variación mensual del 3,9% respecto de mayo de 2026, consolidando una nueva suba en el costo de los alimentos básicos.
El informe también indicó que el incremento acumulado durante el primer semestre del año alcanzó el 22,6%, mientras que la comparación interanual mostró un aumento del 41,9% respecto de junio de 2025.
Los resultados también reflejaron el impacto de estos valores sobre distintos tipos de hogares. Para una familia tipo integrada por cuatro personas, la Canasta Básica Alimentaria alcanzó los $660.188. En tanto, para un hogar compuesto por dos integrantes el costo fue de $320.479, mientras que para una familia de tres personas ascendió a $525.586. En los hogares de cinco integrantes, el monto necesario para cubrir exclusivamente las necesidades alimentarias llegó a $694.372.
El proyecto es desarrollado conjuntamente con cooperativas de servicios públicos de distintas regiones del país. A través de este trabajo periódico, la Fundación Colsecor busca generar información específica sobre localidades medianas y pequeñas, un segmento territorial que suele contar con menor disponibilidad de indicadores económicos propios en comparación con los grandes centros urbanos.
FACTORES QUE IMPULSARON EL AUMENTO
Al analizar los resultados del mes, el economista y asesor de la Fundación Colsecor, Gerardo Sánchez, explicó las razones que incidieron en la aceleración de los precios de la canasta alimentaria. Según señaló, «el aumento de junio, que vuelve a ser alto, está explicado por la suba de los lácteos y el pan, que se encuentran atrasados frente a la evolución general de precios y tienen un importante peso en la CBA.
En el último año aumentaron aproximadamente un 33% frente a un 41,9% de la Canasta. A esto se le sumó un aumento de los estacionales liderados por el tomate y las hojas verdes».
Las declaraciones del especialista destacan el peso específico que determinados productos tienen dentro de la estructura de consumo alimentario considerada por la medición. Tanto los lácteos como los productos panificados constituyen componentes centrales de la canasta y, por lo tanto, sus variaciones de precios poseen una incidencia directa sobre el resultado general del indicador.
El informe también analizó el comportamiento acumulado durante los primeros seis meses de 2026. Sobre este aspecto, Sánchez afirmó que «los primeros seis meses terminan con un aumento acumulado del costo de la CBA del 22,6%, prácticamente el doble que la misma marca del año pasado (12,2%), lo que significó una tasa promedio mensual del 3,5%».
El economista detalló además cuáles fueron los rubros con mayores variaciones durante el semestre. En ese sentido indicó que «los grupos de alimentos que más aumentaron durante este semestre fueron el pollo y la carne vacuna con aumentos del 31,2% y 28,8% respectivamente, mientras que los que en el otro extremo los cereales y legumbres tuvieron una baja del 3,4%».
Los datos permiten observar diferencias significativas en la evolución de los distintos grupos alimentarios que integran la canasta. Mientras algunos productos registraron incrementos superiores al promedio general, otros mostraron comportamientos más moderados e incluso reducciones de precios, generando una composición heterogénea dentro del indicador alimentario.
Salario mínimo y capacidad de compra
El informe incorporó también un análisis sobre la relación entre el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), con el objetivo de medir la capacidad de compra del ingreso mínimo formal frente a las necesidades alimentarias básicas de los hogares.
Los resultados correspondientes a junio mostraron que el salario mínimo alcanzó para cubrir únicamente 16,7 días de alimentación básica de una familia tipo integrada por cuatro personas. De esta manera, el ingreso mínimo continuó sin resultar suficiente para afrontar el costo total de los alimentos requeridos durante un mes completo.
La comparación entre ambas variables constituye uno de los indicadores utilizados para evaluar la evolución del poder adquisitivo frente al costo de los bienes esenciales.
El informe señala que el comportamiento de la canasta alimentaria continuó creciendo a un ritmo superior al del salario mínimo durante los últimos meses.
Sobre este punto, Gerardo Sánchez sostuvo que «con respecto a la capacidad de compra, en la comparación que realizamos mes a mes, por décimo mes consecutivo el costo de la CBA aumentó por encima del salario mínimo, llegando a cubrir 16,7 días de un hogar de cuatro integrantes».
Comparación con otras mediciones del país
Como parte de su metodología de trabajo, la Fundación Colsecor realiza una comparación periódica entre sus resultados y otras mediciones de Canasta Básica Alimentaria (CBA) elaboradas por organismos e instituciones de distintas jurisdicciones del país. Para ello utiliza los datos disponibles del mes anterior al momento de confeccionar el informe.
De acuerdo con esa comparación, la CBA correspondiente a un adulto equivalente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba) alcanzó los $303.382. En el Gran Buenos Aires, según los datos difundidos por el Indec, el valor fue de $220.468.
En la misma comparación, la medición de la Fundación se ubicó en $205.731. Por su parte, Tucumán registró una Canasta Básica de $203.483, mientras que Mendoza informó un valor de $187.245 para un adulto equivalente.

