Antonia R. es una corzuelense radicada hace muchos años en el sur de Buenos Aires y mamá de una joven que habría sido abusada sexualmente por el sobrino de su marido cuando era menor de edad (8) y en otras oportunidades cuando este visitó a la familia en Buenos Aires.
Luego de muchos años, la joven le contó a su mamá el calvario que había vivido cuando junto a su familia vinieron de visita al Chaco, precisamente a Corzuela a visitar a familiares y que según le detalló la joven su primos V.H.P. habría abusado de ella en el baño (letrina) de la casa de su abuela y obligándola a guardar silencio ante la situación.
La joven le explicó a su madre que años después cuando este ciudadano V.H.P. visitó Daireaux en el sur de Buenos Aires habría vuelto a abusar de la menor.
Antonia relató en contacto con Portal Corzuela que vio cambios de humor en su hija, quien permanecía muchas horas encerrada en su cuarto y que pensó que eran los cambios frecuentes de la adolescencia sin imaginar el «infierno» que había vivido su hija.
Ante la situación que se vivía en su hogar, Antonia junto a su esposo decidieron que su hija asistiera a un psicólogo para entender cómo actuar y ayudarla sin sospechar siquiera de lo que se enterarían luego.
Días después, el profesional citó a los padres de la joven para reunirse por lo que Antonia y su esposo asistieron pensando que la reunión trataría de como evolucionaba la joven y el psicólogo le dio a conocer la noticia que su paciente le había comentado en una de sus sesiones: «V.H.P. abusó de mi en varias oportunidades».
Rosales y su marido pensaron que el mundo se les venía abajo, pero decidieron hablar con su hija del tema y esta relató el infierno que venía padeciendo.
Ante esta situación, Antonia que no tenía contacto con V.H.P. y que reside en la localidad. Lo contactó vía Facebook y a través de messenger le escribió: «Se lo que le hiciste a mi hija, ella nos contó todo, te juro que la vas a pagar».
Lejos de negar la situación, V.H.P. le contestó siempre por la plataforma de comunicación diciéndole: «Tía se que hice mal, no me van a perdonar lo que hice pero ahora tengo una hija pequeña, quiero verla crecer y después pagaré lo que tenga que pagar».
Rosales, junto a su esposo, decidieron denunciar penalmente a V.H.P. y deambular por meses y años en los distintos juzgados, miles de entrevistas, viajes y demás para llevar a la Justicia al acusado.
ANTE LA JUSTICIA
Después de tanto peregrinar, días pasados Antonia se comunicó con Portal Corzuela para hacer saber que mañana, el acusado V.H.P. deberá presentarse en el Juzgado de Garantías 2 de Trenque Lauquen ante el juez Fabio Arcomagno, donde se le dará el derecho a su defensa ante tan grave situación.
Por el momento este ciudadano V.H.P. está en libertad y vive en Corzuela.

