La flamante vocal de la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia habló con LA VOZ DEL CHACO sobre sus primeros días en el fuero federal, los desafíos de una jurisdicción atravesada por causas complejas y la implementación del sistema acusatorio. Defendió una Justicia más ágil, transparente y cercana a la sociedad, destacó la participación ciudadana mediante el juicio por jurados y sostuvo que los jueces deben abandonar una imagen distante para explicar sus decisiones «con un lenguaje claro».
La flamante vocal de la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia habló en diálogo con LA VOZ DEL CHACO sobre sus primeros días en el fuero federal, el desafío de adaptarse a una Cámara Multifuero, la implementación del sistema acusatorio, el narcotráfico en una zona de frontera y la necesidad de construir una Justicia más cercana, comprensible y transparente.
También destacó la participación ciudadana a través del juicio por jurados y reivindicó la experiencia de la Justicia provincial.
«Recién hace muy poquito tiempo, un día, el viernes, fue mi primer día», relató la magistrada al referirse a sus primeras jornadas en el nuevo cargo. Y agregó que se encuentra «tratando de acomodarme a una función tan distinta, porque es distinto el fuero, pero también es distinta la actividad».
La jueza señaló que la Cámara Federal tiene una competencia amplia que demanda abordar materias que no formaban parte de su actividad cotidiana anterior. «Es una Cámara Multifuero, con lo cual hay procedimientos escritos, civiles, laborales, previsionales, hay un montón de cosas que yo no veía antes, así que bueno, tratando de acomodarme con todo», explicó.
Un nuevo desafío profesional
Ise sostuvo que, más allá de las diferencias entre las funciones, existe un principio que permanece intacto: el compromiso con la tarea judicial. «Yo también era jueza en un cargo anterior y tratando siempre de asumir las tareas con compromiso, con dedicación, así que en eso igual», afirmó.
Sin embargo, reconoció que la nueva responsabilidad implica una carga mayor y una competencia más amplia. «Es con un poco más de carga, porque son más puntos los que abarca esta nueva función, así que es otra competencia también», señaló.
En cuanto al rol específico que desempeñará en la Cámara, explicó que una de las funciones centrales será revisar las decisiones adoptadas por los juzgados de primera instancia.
En materia penal, destacó especialmente la importancia de las audiencias vinculadas al control de la acusación.
«Es una Cámara de apelaciones. En lo penal tiene la función de revisar las decisiones de los juzgados de primera instancia, tiene una audiencia muy importante que es la audiencia de control de la acusación, entre otras», precisó. La competencia del tribunal también alcanza a cuestiones de naturaleza civil, laboral y previsional, lo que convierte a la adaptación al nuevo cargo en un proceso amplio y permanente.
Un camino que comenzó con el concurso de 2021
«Fue bastante complejo, sobre todo en las primeras etapas», recordó. Según explicó, durante un período prolongado prácticamente no hubo avances en la etapa correspondiente al Consejo de la Magistratura. «Durante mucho tiempo prácticamente no hubo movimientos en todo lo que es la etapa previa del Consejo de la Magistratura, hasta que se forman las ternas», explicó.
Asimismo, Ise recordó que, si su memoria no le falla, concursó para el cargo en 2021. El proceso comenzó a acelerarse recién cuando se conformaron las ternas y el expediente avanzó hacia el Senado.
«Una vez que se conformaron las ternas, ahí sí fue más rápido el proceso que se remite al Senado, ahí tuve la audiencia pública y ahí sí ya el decreto se aprobó y salió el decreto rapidísimo», relató.
De esta manera, una postulación que había comenzado varios años antes terminó concretándose en un tramo relativamente breve una vez superadas las instancias previas.
La presencia de las mujeres en la Justicia
Consultada sobre su experiencia como mujer dentro del Poder Judicial y acerca de las eventuales dificultades que pudo haber atravesado por esa condición, Ise fue categórica al señalar que personalmente no sintió haber enfrentado obstáculos de ese tipo.
«La verdad que yo no puedo sentir esa diferencia. Sería injusto que yo diga que tuve más dificultades por ser mujer», sostuvo.
En ese sentido, destacó además una particularidad de la Cámara Federal de Resistencia: actualmente está integrada por mujeres.
«Esta es una Cámara donde las tres somos mujeres», remarcó.
La magistrada también recordó su experiencia en la Justicia provincial, donde, según señaló, una proporción importante de los cargos está ocupada por mujeres. «También vengo de una Justicia en donde prácticamente el 66% de los cargos están ocupados por mujeres y, en lo particular, no tuve ningún tipo de traba por ser mujer», afirmó.
No obstante, reconoció que la participación femenina en lugares de responsabilidad ha crecido de manera notoria. «Las mujeres cada vez ocupan más cargos de importancia, así que sí, hay un avance en eso», sostuvo.
El desafío de recuperar la confianza en la Justicia
Uno de los ejes centrales de la conversación fue la relación entre la Justicia y la sociedad. Ise admitió que existen cuestionamientos vinculados con las demoras judiciales, aunque consideró que los cambios implementados en los últimos tiempos pueden contribuir a modificar esa percepción.
«En algunos puntos tienen razón en las demoras», reconoció. Sin embargo, señaló que la implementación de nuevos sistemas procesales, particularmente en materia penal federal, puede generar una transformación importante. «En la Justicia Federal desde diciembre del año pasado se implementó un nuevo sistema en lo penal, que creo que son las causas que también reclaman mucho que se resuelvan a tiempo», explicó.
Se refirió específicamente al sistema acusatorio, al que atribuyó un potencial significativo para acelerar los procesos y hacer más transparentes las decisiones.
«Es un sistema acusatorio que hace que las decisiones también sean más transparentes, que todo se resuelva más rápido, que todo esté más a la vista», afirmó.
«Creo que eso mejora mucho el concepto que tiene la sociedad de la Justicia y también agiliza mucho los procesos», sostuvo.
El sistema acusatorio y el cambio de roles
Por otro lado, Ise explicó que la implementación del sistema acusatorio implica una modificación profunda de la dinámica judicial y, particularmente, de las responsabilidades que corresponden a cada actor del proceso.
«Modifica todos los roles en realidad y favorece a que haya una separación más clara de los roles de todos los actores del proceso», afirmó.
La magistrada marcó una diferencia sustancial con el sistema inquisitivo que, según explicó, caracterizó históricamente al fuero federal.
«En el sistema inquisitivo, que es el que deja la Justicia federal para meterse en este sistema acusatorio, el juez tenía una función más de acusador, de investigador», señaló.
Ese esquema podía generar, a su entender, una superposición de funciones. «Estaban confundidos los roles del fiscal con el juez», explicó.
En el modelo acusatorio, en cambio, cada actor tiene una función claramente delimitada. «El juez es el que decide, el fiscal es el que investiga y los defensores hacen lo propio desde su función», resumió.
La modificación también alcanza a la forma en que se desarrollan los procesos. «Todo se resuelve a la vista, con audiencias orales, públicas», explicó. Esto supone, según Ise, una exigencia mayor para todos los operadores judiciales, porque cada parte debe sostener y demostrar su teoría del caso. «Exigen en los operadores un esfuerzo más para que, en definitiva, cada uno logre probar su teoría del caso. Sería un cambio de chip absoluto», definió.
Una Cámara que, según Ise, funciona «sumamente bien»
Consultada sobre qué modificaría del funcionamiento judicial si tuviera la posibilidad de introducir un cambio, la nueva vocal evitó plantear reformas inmediatas dentro de la Cámara Federal de Resistencia. «En esta Cámara en la que estoy, la verdad que esta es una Cámara que funciona sumamente bien», sostuvo.
Incluso destacó que el tribunal logró mantenerse al día pese a las vacantes que atravesó.
«Es una Cámara que está totalmente al día, donde el personal es muy comprometido, no es una Cámara que tenga atrasos de años», afirmó.
Además, consideró que todavía es prematuro realizar una evaluación definitiva sobre la aplicación del nuevo sistema acusatorio, debido al poco tiempo transcurrido desde su implementación.
«Capaz que esto yo lo podría decir más adelante cuando llegue un tiempo más, pero en principio me parece que es una Cámara que funciona sumamente bien», expresó.
También destacó la incorporación de la oficina judicial, que permite separar las tareas administrativas de las funciones estrictamente jurisdiccionales.
«El juez no tiene que organizar la audiencia sino que el juez se dedica exclusivamente a resolver y toda la organización de las audiencias las hace una oficina judicial», explicó.
A su criterio, ese mecanismo constituye una herramienta que contribuye a mejorar el funcionamiento del tribunal. «Por lo menos en la parte penal, que es la que yo más conozco, no tocaría nada; para mí está sumamente bien», concluyó.
Una Justicia con
dimensión humana
Para Ise, la transformación judicial no puede limitarse a reformas procesales o tecnológicas. También debe contemplar una dimensión humana.
«Siempre» es necesario un matiz humano en la Justicia, respondió al ser consultada sobre el tema.
La razón, explicó, es que los conflictos judiciales involucran a personas que atraviesan problemas y buscan una solución. «Los conflictos que se resuelven son entre personas que tienen problemas», afirmó. Por eso consideró que la burocracia y las dificultades para acceder a los tribunales deben reducirse.
«Todo lo que sea burocracia, lo que sea dificultar al justiciable a poder obtener Justicia» debe ser evitado, sostuvo.
La magistrada aclaró que una Justicia cercana no significa necesariamente que las personas obtengan siempre una decisión favorable. Lo importante, a su entender, es que puedan acceder al sistema, comprender las decisiones y encontrar una respuesta.
«Eso no quiere decir que siempre les guste lo que se resuelve, pero sí resolver los conflictos y que al justiciable le sea más fácil acceder a la Justicia», explicó. Y puso el acento en una cuestión que considera esencial: «No solamente acceder a la Justicia sino entender lo que se resuelve».
Para Ise, esa característica adquiere especial importancia porque la Justicia constituye, en definitiva, un servicio público. «Es un servicio público, un servicio para la sociedad», enfatizó.
El sacrificio personal
detrás de la designación
El camino hacia la Cámara Federal también tuvo un costo personal. Ise reconoció que debió viajar reiteradamente a Buenos Aires durante el proceso de selección y afrontar las exigencias propias de compatibilizar esa actividad con su vida familiar y laboral.
«Tuve que viajar un montón, encima es todo en Buenos Aires», relató.
La magistrada es madre de un niño pequeño y reconoció que la participación en el proceso de selección implicó momentos de separación.
«Tengo un nene que es chico y lo tuve que dejar bastante», señaló.
También describió la exigencia de sostener simultáneamente las responsabilidades laborales y familiares: «En mi propio trabajo también, tener que parecer un pulpo para cumplir con todo». «Sí, es un sacrificio, pero bueno, como todo», resumió.
Una mirada de Justicia restaurativa
Uno de los conceptos que más enfatizó Ise durante la entrevista fue la necesidad de abandonar la imagen de un magistrado distante, inaccesible y excesivamente formal. «Para mí son cosas que deberían dejarse atrás», afirmó.
La jueza consideró que la sociedad ya no necesita una figura judicial presentada como «intocable» o alejada de la realidad cotidiana. «Hoy en día me parece importante que un juez sea un juez como a puertas abiertas, un juez no tan formal, no tan acartonado», expresó.
También defendió el uso de un lenguaje comprensible. «Que se pueda expresar con un lenguaje claro», pidió.
La magistrada vinculó esta postura con la necesidad de comprender que quienes recurren a los tribunales son personas que atraviesan conflictos y buscan una respuesta.
«Quien acude a la Justicia, obviamente, es porque tiene algún problema y pretende una solución», señaló.
Por eso consideró necesario avanzar hacia una mirada de Justicia restaurativa, orientada a resolver los conflictos y no solamente a producir decisiones formalmente correctas. «Tratar de pensar en una Justicia restaurativa, que se resuelvan los problemas de las personas», explicó.
«Compromiso y esfuerzo»
A la hora de definir con pocas palabras el nuevo desafío que representa su incorporación a la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia, Ise eligió dos conceptos: compromiso y esfuerzo. «Compromiso, esfuerzo», respondió.
Aunque inicialmente dudó al buscar una tercera palabra, rápidamente dejó en claro cuál será su postura frente a la responsabilidad asumida.
«Voy a dar todo lo mejor de mí para poder cumplir con todo lo que se espera», afirmó.
La definición sintetiza, de algún modo, la etapa que acaba de comenzar: una magistrada con trayectoria en la Justicia provincial que desembarca en el fuero federal, con una competencia más amplia y frente a una jurisdicción que presenta desafíos vinculados con el narcotráfico, los delitos complejos y la necesidad de fortalecer la confianza ciudadana.
«No tendría que
existir esta brecha»
Hacia el final de la entrevista, Ise dejó una de sus definiciones más contundentes respecto de la relación entre los tribunales y la comunidad. «No tendría que existir esta brecha tan grande entre la sociedad y la Justicia», sostuvo.
Para la magistrada, la transformación del sistema judicial debe estar acompañada por un acercamiento real con la ciudadanía. «Para que justamente haya otra mirada de la sociedad a la Justicia, tendrían que estar más cerca», afirmó.
En ese proceso, volvió a destacar la importancia de la participación ciudadana, el juicio por jurados y los nuevos modelos procesales. «Hoy en día todo apunta a la participación ciudadana en las decisiones judiciales», señaló. Y concluyó que ese camino debería profundizarse tanto en las jurisdicciones provinciales como en el ámbito federal. «Así que eso, tendría que haber un acercamiento», resumió.
La experiencia de la Justicia provincial como aprendizaje
La magistrada reivindicó particularmente el funcionamiento de la Justicia provincial y sostuvo que ha logrado desarrollar herramientas modernas aun contando, en muchos casos, con menos recursos.
«Yo siempre hablo muy bien de la Justicia provincial porque es avanzada en todo y capaz que con mucho menos recursos, funciona bien, funciona rápido, está a la vanguardia de todo siempre», afirmó.
También destacó la experiencia acumulada en materia acusatoria y de participación ciudadana.
«La Justicia provincial tiene sistema acusatorio desde hace, no sé, como 20 años, más de 20 años», indicó. Además, recordó la implementación de los juicios por jurados como otra experiencia que considera relevante.
Juicio por jurados
La jueza explicó que la Justicia federal todavía no cuenta con juicios por jurados implementados, aunque el mecanismo ya forma parte del debate y avanza en distintos ámbitos.
«En la Justicia federal no tiene todavía juicios por jurados, si bien es algo que entró en discusión y que tuvo una aprobación, todavía no está implementado», explicó.
En la Justicia provincial, en cambio, recordó que la ley fue sancionada en 2015 y que los primeros procesos comenzaron a desarrollarse en 2019.
Ise mencionó el juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski como uno de los procesos de mayor repercusión llevados adelante mediante este mecanismo.
A su entender, el juicio por jurados permite que la sociedad conozca de manera directa cómo funciona el sistema judicial. «Eso da una mayor participación de la sociedad en las decisiones judiciales», sostuvo.
Y agregó que esa participación puede fortalecer la confianza porque permite comprender que las decisiones judiciales requieren análisis y que no siempre son inmediatas.
«Ven cómo es un proceso, ven cómo se toman las decisiones, ven que a veces no es tan fácil ni tan rápido poder tomar una decisión», explicó.
«Cuanto más participación se dé a la ciudadanía, el concepto que tienen de la Justicia va a mejorar», afirmó.
Narcotráfico y Justicia frente a los desafíos de la frontera
Por tratarse de una jurisdicción ubicada en una zona estratégica del Nordeste Argentino y atravesada por delitos vinculados al narcotráfico y otros fenómenos de criminalidad compleja, Ise fue consultada sobre si la Justicia cuenta con herramientas suficientes para enfrentar estos desafíos.
Su respuesta fue positiva. «Yo creo que sí, se viene trabajando bien en ese aspecto», afirmó.La magistrada destacó especialmente el esquema que permite que determinados casos de microtráfico sean abordados por la Justicia provincial, mientras que el fuero federal puede concentrarse en investigaciones de mayor complejidad.
«Creo que ayuda mucho este pase del microtráfico a la Justicia provincial, de modo tal que lo importante se lleve adelante por la Justicia federal y se focalicen ahí», explicó.
También destacó el trabajo de los funcionarios judiciales y de los auxiliares que intervienen en las investigaciones. «No solamente con los funcionarios que llevan adelante las investigaciones sino también con todos los auxiliares», señaló.
Tecnología y evidencia digital
Otro de los aspectos que, según Ise, modificó profundamente el trabajo judicial es el desarrollo tecnológico.
«Creo que eso es sumamente importante», sostuvo al referirse a las herramientas tecnológicas aplicadas a las investigaciones.
La magistrada destacó especialmente el crecimiento de la evidencia digital y la especialización de los equipos encargados de analizarla. «Hoy hay un montón de herramientas para poder resolver los casos», señaló.
Femicidio y perspectiva de género
La problemática de los femicidios en el Chaco también formó parte de la entrevista. Ise destacó los mecanismos desarrollados por la Justicia provincial para abordar este tipo de casos. «En la Justicia provincial incluso hay comisarías de la mujer, hay fiscalías especializadas en género», señaló.
Además, destacó que los procesos judiciales se desarrollan incorporando perspectiva de género. «Los juicios se llevan adelante con perspectiva de género», afirmó.

