En una jornada marcada por el consenso entre los bloques oficialista y opositor, el Concejo Deliberante de Charata dio luz verde a dos resoluciones fundamentales para el municipio. Por un lado, se destrabó la entrega de numerosos títulos de propiedad de viviendas; por otro, se puso fin a un conflicto judicial iniciado en 2009 con el Gobierno Nacional, evitando un impacto financiero severo en las arcas comunales.
Alejandro Barcala, presidente del legislativo local, calificó la sesión como «un paso importante» no solo por los resultados concretos para los vecinos, sino por la metodología de trabajo que permitió dejar de lado las diferencias partidarias en pos del bien común.
Agilización sin
precedentes
en la titularidad
de viviendas
Uno de los puntos centrales de la sesión fue la autorización para acelerar la tramitación de decenas de títulos de propiedad. Según detalló Barcala, se realizó un relevamiento exhaustivo que depuró la lista inicial de 201 solicitudes, descartando cinco casos que no cumplían con las condiciones necesarias (como propietarios que ya poseían otros inmuebles o terrenos).
El presidente del Concejo comparó esta cifra con los antecedentes históricos para dimensionar el impacto de la medida:
2021: 29 títulos entregados.
2022: 28 títulos.
2023: 26 títulos.
2024: 13 títulos.
Con la nueva resolución, se prevé entregar 196 títulos en un plazo estimado de seis o siete meses, una cifra que casi iguala lo logrado en toda la gestión previa y que Barcala definió como «histórico para la ciudad». «Es un adelanto muy importante… reivindicamos un compromiso con la gente», afirmó el edil.
La regularización busca brindar seguridad jurídica a las familias, permitiéndoles acceder a créditos, proteger su patrimonio ante eventualidades y asegurar la herencia para sus hijos, eliminando la incertidumbre de tener posesiones «en el aire».
Sobre el precio de los terrenos fiscales, se mantuvo una tarifa histórica actualizada por última vez en 2018. Un lote de 10×25 metros tiene un valor aproximado de 30.000 pesos, una cifra considerada accesible para la comunidad. «La gente lo aclaró bien hoy: no quiere que le regalen nada, quieren tener la posibilidad de tener el título», indicó Barcala.

