La investigación por el brutal crimen de Leonela, la joven asesinada en Sáenz Peña, ha entrado en su fase decisiva.
En diálogo exclusivo con el programa radial «Voces de la jornada», que se emite por Radio LT16 AM950, la abogada querellante de la causa, Adriana Molina, brindó un detallado panorama del estado procesal del expediente y expresó la profunda expectativa de la familia para la pronta realización del juicio oral y público.
«Acá no estamos hablando de dos personas; son tres. Dos imputados y una tercera persona, la principal, que fue asesinada vilmente, que está bajo tierra, no puede hablar y no se puede defender», aseveró Molina.
Confirmó que el Equipo Fiscal 4 formalizó la requisitoria de elevación a juicio. Pese a que la defensa técnica de uno de los acusados interpuso un recurso de oposición ante el Juzgado de Garantías -buscando morigerar la responsabilidad penal de su asistido-, la querella se mostró confiada en que la causa avanzará sin dilaciones hacia la etapa del debate.
OPOSICIONES
«Era de prever que la defensa presentara una oposición a la requisitoria. Anteriormente ya habían realizado dos planteos similares que recayeron en diferentes cámaras criminales de nuestra ciudad y, con distintas juezas, fueron denegados ratificando la carátula principal», explicó Molina durante la entrevista radial que publicó el portal Opción de Noticias.
La abogada querellante remarcó que el intento de la defensa por revocar la participación primaria y bajar la imputación al delito de encubrimiento carece de sustento frente a la contundencia del material probatorio.
«Me sorprenden las teorías que intentan suponer que habrían estado jugando con un arma en un descampado lejanísimo, y que haya sido abandonada en una noche gélida como si no fuese un ser humano», fustigó la letrada en «Voces de la Jornada».
LA CONDUCTA POSTERIOR
Durante la emisión por LT16 AM950, se repasaron elementos cruciales expuestos en la investigación: el recorrido del vehículo registrado por cámaras de seguridad, el entorpecimiento probatorio mediante la destrucción de un teléfono celular y la actitud de los acusados tras el hecho, quienes fueron localizados en una cafetería actuando de manera totalmente distendida.
Ante la hipótesis defensiva de un eventual «disparo accidental» mientras se manipulaba un arma, Molina fue categórica: «¿Por qué no prestaron los primeros auxilios? ¿Por qué no gritaron, no pidieron socorro, no se acercaron a un móvil policial ni buscaron el lugar más cercano? Si hubiera sido un accidente, se habría actuado de otra manera. Sin embargo, nada de ello sucedió».
Respecto a pericias como el dermotest negativo o la falta de hallazgo del arma homicida, la querella aclaró que no constituyen un obstáculo para la acusación.
«Sabíamos desde un inicio que el dermotest podía dar negativo porque estas personas fueron encontradas después de muchísimas horas, tiempo en el cual pudieron haber adquirido productos para borrar rastros en cualquier farmacia. Hay elementos materiales y pruebas objetivas determinantes que conducen al máximo de la pena», puntualizó.

