La Justicia decretó la quiebra de Carsa S.A., compañía vinculada con la operación de Musimundo, y estableció que los trabajadores despedidos tendrán plazo hasta el próximo 6 de noviembre para presentarse en el expediente y verificar los créditos laborales correspondientes a salarios, indemnizaciones y otros conceptos adeudados.
El abogado Hernán Cordón, representante de un grupo de empleados afectados, explicó en declaraciones a La Radio que la presentación dentro del plazo fijado será fundamental para que los exempleados puedan ser incorporados al proceso de liquidación con el carácter privilegiado que la legislación reconoce a los créditos laborales. “Lo importante de esta resolución es que hasta el 6 de noviembre se van a verificar los créditos. Los trabajadores que fueron despedidos tienen que presentarse en la quiebra antes de esa fecha para poder verificar sus créditos y cobrar”, sostuvo Cordón.
La resolución fue dictada el miércoles 2 de septiembre por el Juzgado Civil y Comercial Nº 23 de Resistencia, a cargo del juez Fernando Luis Lavenas. El magistrado dejó sin efecto el concurso preventivo abierto el pasado 17 de julio y dispuso que el expediente continuara bajo la carátula “Carsa S.A. s/ Quiebra”.
De esta manera, la compañía abandonó el proceso preventivo que había iniciado con el propósito de reordenar sus pasivos, alcanzar acuerdos con sus acreedores y evitar la declaración de quiebra. La Justicia entendió que el deterioro patrimonial y financiero de la empresa ya no permitía sostener esa instancia.
Despidos sin liquidación
Cordón señaló que numerosos trabajadores recibieron cartas documento notificándoles el despido, pero sin una liquidación en la que se especificaran los montos que la compañía les adeudaba.“Les mandaron cartas documento a la mayoría con el despido, pero no tienen una liquidación ahí. No dicen cuánto van a cobrar ni nada”, explicó el abogado.
Frente a esta situación, los afectados deberán acreditar la existencia y el monto de sus acreencias dentro del proceso judicial. La verificación puede comprender salarios impagos, indemnizaciones por despido, vacaciones, aguinaldos y cualquier otro rubro derivado de la relación laboral.
Cordón recordó que los créditos laborales tienen un tratamiento privilegiado respecto de otras deudas. Sin embargo, aclaró que ese carácter no significa que el pago vaya a concretarse inmediatamente, ya que antes deberán verificarse las acreencias y avanzar la liquidación de los bienes de Carsa.“Los trabajadores tienen un crédito privilegiado con respecto a los demás; es decir, el trabajador es el primero que cobra. Pero, como hay una quiebra, el síndico va a verificar cuáles son los créditos de los trabajadores y después se les va a pagar”, indicó.
Ante la consulta sobre cuándo podrían percibir el dinero, respondió que no existe una fecha inmediata y advirtió que algunos empleados arrastran deudas salariales desde agosto.“No van a cobrar ahora y encima hay gente a la que se le debe desde agosto. Es horrible porque están sin su sueldo y uno tiene cuentas como todos nosotros: hay que pagar el banco, la tarjeta y todo se complica”, expresó.
Una fecha que no deben dejar pasar
El abogado insistió en que los exempleados deberían presentarse lo antes posible y no esperar hasta el vencimiento del plazo. Si bien legalmente podrían intentar verificar sus créditos después del 6 de noviembre, una presentación tardía podría provocar demoras y dejarlos fuera de las primeras distribuciones de fondos.“El trabajador se tiene que presentar antes del 6 de noviembre. Después se puede presentar igual, pero ya se van a liquidar los bienes, se va a liquidar un montón de cosas y va a quedar a la cola de la próxima liquidación”, advirtió.
Cordón recomendó buscar asesoramiento de un abogado especializado en derecho laboral y reunir toda la documentación relacionada con el vínculo de trabajo, especialmente la carta documento de despido, recibos de sueldo y constancias de antigüedad. “Tienen que buscar un abogado. Nosotros tenemos varios trabajadores y ya nos estamos presentando por ellos, pero hay que presentarse en la quiebra”, afirmó.
Además, consideró conveniente que la representación esté a cargo de un profesional con experiencia laboral, porque se trata de acreditar derechos de los trabajadores dentro de un proceso concursal que tiene reglas y plazos específicos.
El deterioro financier
La quiebra se conoció después de que la Justicia analizara el proceso de reducción de la estructura comercial de Carsa, que incluyó el cierre de locales y otras medidas destinadas a achicar su red. El directorio de la compañía había aprobado ese plan el 26 de agosto, luego de que tampoco prosperara una propuesta para transferir 45 locales. No obstante, el juez Lavenas consideró que la situación financiera ya no permitía mantener abierto el concurso preventivo.
La decisión fue encuadrada en el artículo 79, inciso 4, de la Ley de Concursos y Quiebras, referido a la existencia de hechos que revelan un estado de cesación de pagos.
De acuerdo con el último registro disponible del Banco Central, correspondiente a julio de 2026 y difundido por Ámbito, Carsa acumulaba aproximadamente $2.242 millones en deudas informadas con entidades del sistema financiero.
El principal acreedor era el Banco de la Nación Argentina, con $1.404,6 millones. Le seguían Banco Macro, con $326,8 millones; Banco de Comercio, con $298,9 millones; y Nuevo Banco del Chaco, con $205 millones.
También aparecían saldos menores con American Express Argentina, Banco de Corrientes, Banco Galicia y Buenos Aires, Banco Patagonia y Banco de Servicios y Transacciones. Otro indicador del deterioro estaba relacionado con la clasificación crediticia. Banco Nación, Banco Macro y Nuevo Banco del Chaco habían registrado a Carsa en situación 4 en la Central de Deudores del Banco Central. En el caso del Nuevo Banco del Chaco también figuraban 31 días de atraso.
los clientes
con cuotas
La declaración de quiebra también generó interrogantes entre los clientes que adquirieron productos en cuotas y todavía mantienen pagos pendientes con la empresa. Cordón explicó que esas deudas no desaparecen, pero señaló que los consumidores deberán esperar que la sindicatura comunique oficialmente la cuenta y el procedimiento habilitados para continuar abonándolas. “El juez le prohibió recibir pagos a la fallida. Si tenés una deuda con la empresa, tenés que esperar, no ir a pagar ahora. Hay que esperar que, con la quiebra, el síndico informe una nueva cuenta donde se deberán hacer esos pagos”, detalló.
El abogado remarcó que la resolución no libera al cliente de su obligación. Lo que cambia es el destinatario de los pagos, debido a que la empresa declarada en quiebra ya no puede recibirlos directamente. “No es que tu deuda desaparece”, aclaró. Y utilizó una comparación para describir el procedimiento: “Es como cuando una persona fallece. Para ir a pagar una deuda tenés que esperar que alguien te diga dónde entregar esa plata. De eso se van a encargar los síndicos”.
Según informó, fueron designados tres estudios contables de Resistencia para actuar en la sindicatura. Estos deberán avanzar con la determinación de los activos y pasivos de la firma, verificar las acreencias e informar la modalidad mediante la cual los clientes podrán cumplir sus compromisos.
Cordón estimó que las instrucciones deberán difundirse ampliamente, debido a que la red comercial alcanzaba a clientes de Chaco, Corrientes, Jujuy, Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Formosa y Misiones.
Fondo de desempleo
Además de presentarse en la quiebra, el abogado recomendó que los trabajadores despedidos inicien cuanto antes el trámite para acceder a la prestación por desempleo ante la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses). “Como se trata de un despido sin causa, están habilitados para hacer el fondo de desempleo. Con la carta de despido pueden sacar un turno en la Anses e iniciar el trámite”, explicó.
El monto y el período durante el cual se percibirá la prestación dependerán de la situación individual, la antigüedad y la categoría que tenía cada trabajador.
Cordón advirtió que la gestión tampoco debería ser postergada. “No se puede esperar tres meses para tramitar el fondo de desempleo. Sería bueno que la gente que tenga su carta documento saque un turno en Anses y lo pueda ir gestionando”, señaló.
Si bien reconoció que la prestación no reemplazará el salario perdido, sostuvo que puede representar un alivio mientras continúa el proceso judicial: “El fondo de desempleo no va a ser mucho, pero entre cero y uno, uno es un montón”.
Pasos para los despedidos
Los trabajadores de Carsa deberán presentarse antes del 6 de noviembre en el expediente de quiebra para verificar los créditos correspondientes a salarios, indemnizaciones y otros conceptos laborales. Para ello, Hernán Cordón recomendó buscar un abogado laboralista y reunir la carta documento de despido, recibos de sueldo y las demás constancias vinculadas con la relación laboral.““Paralelamente, quienes hayan sido despedidos sin causa podrán solicitar ante la Anses la prestación por desempleo. Los clientes que mantienen cuotas, en tanto, deberán conservar el dinero y esperar la comunicación oficial de la sindicatura sobre la nueva cuenta o modalidad habilitada para continuar paganodo

