El economista Marcos Montiel, en declaraciones a Radio Natagalá, planteó la posibilidad de financiar mediante un esquema de tokenización la construcción del segundo puente entre Chaco y Corrientes, a partir de aportes individuales de pequeños inversores. Explicó que la iniciativa surgió de los conocimientos adquiridos durante una maestría realizada en España sobre inversiones y sostuvo que el mecanismo permitiría reunir recursos destinados a una obra de infraestructura mediante participaciones de distintos montos. «Parece complicado o rara la palabra tokenización, pero básicamente es invertir en un plazo fijo para que se haga una obra de construcción», señaló al explicar el funcionamiento general de la propuesta.
Montiel recurrió a un ejemplo para describir el sistema y explicó que una obra valuada en una determinada suma podría dividirse en una cantidad de participaciones o tokens, de modo que distintas personas aporten una fracción del capital necesario. En ese esquema, cada inversor recibiría posteriormente una retribución previamente establecida, vinculada con el rendimiento generado por la obra. «Y vamos a un ejemplo sencillo», indicó antes de explicar que una cancha de fútbol de 100.000 pesos podría financiarse mediante 100 tokens de 1.000 pesos cada uno, con una devolución posterior para quienes realizaron los aportes.
El economista sostuvo que el mecanismo permitiría distribuir el financiamiento entre numerosos participantes y consideró que no sería necesario concentrar la totalidad del capital en una única fuente.
Según sus cálculos, la infraestructura tendría un costo cercano a los 1.000 millones de dólares, aunque aclaró que se trataba de una estimación propia. «El segundo puente creo que sale, si lo saqué mal la cuenta, cerca de 1000 millones de dólares», expresó, y agregó que el mecanismo permitiría participar tanto a inversores locales como a personas radicadas en otras provincias o incluso en el exterior.
Montiel sostuvo que la posibilidad de acceder a la inversión mediante montos relativamente bajos constituiría uno de los principales componentes del esquema. Indicó que una persona podría ingresar con 10.000 o 100.000 pesos, mientras que otros participantes podrían realizar aportes considerablemente mayores. «Repito, cualquiera puede invertir desde 100,000 pesos hasta una persona en el extranjero puede venir a invertir», afirmó.
FINANCIAMIENTO
Y PARTICIPACIÓN
PRIVADA
El economista sostuvo que la tokenización no estaría limitada a una única modalidad de administración y afirmó que el esquema podría ser implementado por distintos actores. «Lo puede hacer el Estado, lo puede hacer una empresa del Estado, lo puede hacer un privado», señaló. Al referirse específicamente a la posibilidad de que el sistema opere como una alternativa de inversión para los ciudadanos, respondió que sí y reiteró la comparación con un plazo fijo bancario, en el que una persona coloca su dinero y recibe una rentabilidad determinada.
Montiel explicó que el atractivo financiero del mecanismo estaría dado por la posibilidad de establecer una tasa de rendimiento superior a la que podría obtenerse mediante una colocación convencional. Utilizó como referencia una tasa mensual del 0,8 por ciento y planteó que una inversión destinada a la construcción del puente podría ofrecer un rendimiento mayor. «Cuando vos ponés la plata en la construcción del puente, se te paga 1% más, por ejemplo, se te paga mucho más plata en vez de tenerlo parado, se mueve la economía, se produce empleo», afirmó.
El esquema propuesto, según explicó, permitiría ampliar la base de inversores más allá de quienes residan en las provincias directamente vinculadas con la obra. Montiel señaló que podrían participar personas de Formosa, Neuquén, Buenos Aires y otras jurisdicciones, siempre que decidieran destinar recursos al proyecto. También destacó que, bajo su planteo, los fondos aportados no pasarían directamente por las manos del Estado. «Y lo bueno es que no pasa por las manos del Estado», sostuvo.
En esa línea, Montiel cuestionó que un gobierno que se define como libertario no incorpore mecanismos de inversión privada de estas características. «A mí me sorprende que siendo un gobierno libertario no propongan estas ideas», afirmó, remarcando que la utilización de mecanismos financieros para reunir capital destinado a infraestructura, con participación directa de inversores y una estructura que, según explicó, permitiría conocer el rendimiento de los aportes efectuados.
Respecto del peaje, Montiel aclaró que su propuesta no supone necesariamente eliminar el pago por el uso del puente. «En principio pagaría peaje, pero no te olvides que usaría un puente nuevo y a la vez tendría rédito de inversión», explicó. De acuerdo con su planteo, quien utilizara la infraestructura abonaría por el servicio, mientras que si además hubiera realizado una inversión en el proyecto recibiría el rendimiento correspondiente a su aporte, de acuerdo con las condiciones establecidas previamente.
Rendimiento de la obra
Montiel explicó que la devolución del capital y el rendimiento para los inversores deberían definirse a partir de un plazo determinado y de una tasa previamente acordada. En ese sentido, señaló que el mecanismo permitiría establecer condiciones de inversión diferentes a las de un préstamo bancario tradicional. «También hay que fijar en cuánto tiempo que era el retorno del dinero la persona que aportó», manifestó. A su entender, el inversor debería conocer de antemano cuánto tiempo permanecería colocado su capital y cuál sería la retribución correspondiente.
El economista comparó nuevamente el sistema con las alternativas de financiamiento disponibles en el mercado y sostuvo que una obra de estas características podría establecer una tasa capaz de atraer a los inversores. «Sin embargo, acá vos colocás qué porcentaje queré pagar y qué porcentaje quiere la persona que si le conviene o no», explicó. También sostuvo que la tasa ofrecida podría ubicarse por encima de una referencia bancaria para generar interés entre quienes dispongan de recursos y busquen una alternativa de inversión.
Montiel vinculó el retorno de la inversión con los ingresos que podría generar la propia infraestructura una vez construida. Mencionó como fuentes posibles los vehículos que circularían por el puente, el traslado de mercaderías y la eventual producción de energía. «Decime si la persona no va a estar con más contenta invirtiendo porque esto se hace a través de una de a nivel mundial», afirmó al defender la utilización de estructuras de tokenización para canalizar los aportes privados.

